NOTA DEL ADMINISTRADOR: Este libro ha sido publicado en este blog con el permiso del autor/autora. Para leer usando toda la pantalla, pulse donde dice FULLSCREEN.
AUTOR/AUTORA: Anónimo/a
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El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo
por Pablo Santomauro
(2)
En la primera parte de este artículo comenzamos a refutar la teoría sostenida por el Corán y defendida por los apologistas del Islam de que Jesús no fue crucificado. Seguimos enfocándonos en la afirmación de que el cuerpo de la resurrección, según los comentaristas musulmanes, no será corporal sino en forma de espíritu. Al insistir que el cuerpo de la resurrección será incorpóreo, los musulmanes contradicen todo lo que el Corán expresa con respecto a la vida en el paraíso. Siga leyendo pulsando aquí.
El Ataque del Islam a la Cruz de Cristo
por Pablo Santomauro
(1)
“Y por haber dicho: «Hemos dado muerte al Ungido, Jesús, hijo de María, el enviado de Alá», siendo así que no le mataron ni le crucificaron, sino que les pareció así. Los que discrepan acerca de él, dudan. No tienen conocimiento de él, no siguen más que conjeturas. Pero, ciertamente no le mataron, sino que Alá lo elevó a Sí. Alá es poderoso, sabio.”
Corán 4:157-58
El Islam
por Pablo Santomauro
PARTE 2
Breve historia del origen del islam
Fundador: Mohammed (Muhammad – Mahoma – Muhamád)
Mahoma nació en el 569/570 d.C. en la Meca (Makkah), una de las ciudades principales de la península arábiga, centro comercial y paso obligado de las caravanas que iban desde Yemen hacia el Cercano Oriente.
También era un centro religioso de peregrinación. Ya existía allí un santuario llamado “Caaba” (Cubo) – con alrededor de 360 ídolos , incluyendo una piedra negra objeto de especial veneración por parte de las tribus del desierto (un trozo de meteorito, según fuentes confiables).
Estas tribus estaban siempre en guerra entre sí. La peregrinación a la Caaba era posible por que se respetaba una tregua annual durante cierta época. La tregua se terminaba y continuaban los enfrentamientos. Esta es la dinámica con que se relacionaban los habitantes de la península y que en cierta forma permanece hasta el día de hoy en la cultura.
Es conocido el “cartoon” o caricatura del musulmán que va persiguiendo a alguien con una daga cuando justo dan las cinco de la tarde, la hora de la oración. Se detiene, desenrolla la alfombra, se postra en dirección a Meca y realiza la oración. Una vez finalizada, enrolla su alfombra, empuña su daga y continúa la persecución.
El caricaturista captó aquí sin lugar a duda el espíritu de la religión. Una religión que ampara bajo un manto de piedad el pecado detestable, entre otros, de la muerte a sangre fría.
Mahoma nació en una familia de bajos recursos perteneciente a una rama empobrecida de la poderosa tribu coreyxita. Esta tribu controlaba el comercio y el culto en Meca.
Su padre, Abdallah, murió antes de que Mahoma naciera, y su madre Amina murió cuando él tenía unos seis años de edad. Debido a que quedó huérfano a temprana edad fue criado por un tío que conducía camellos en las caravanas a través del los territorios de Irak y Siria.
A los 12 años Mahoma tuvo contacto y fue influenciado por ermitaños cristianos (de doctrina cristiana hereje principalmente) y mercaderes judíos . A los 25 años se casó con una viuda rica llamada Khadija.
Mahoma recibió el llamamiento (revelación) para ser profeta cuando tenía 40 años (así va la historia). Su mensaje era simple y claro: “no hay más que un solo Dios y ese es Allah”. Claro que su concepto de Dios fue muy distinto al de los cristianos, o sea, el Dios de la Biblia (lo cual veremos hoy).
Primera visión
El Corán nos muestra cuatro diferentes versiones de cómo ocurrió el llamado a ser profeta y apóstol:
1. Sura 53: 2-18 / Sura 81: 19-24 – Allah mismo se le aparece a Mahoma en forma humana y lo llama al ministerio de profeta y apóstol. Mahoma lo vio y lo oyó.
2. Sura 16:102 / Sura 26: 192-94 – El Espíritu Santo hace el llamado.
3. Sura 15:8 – Los ángeles hacen el llamado.
4. Sura 2:97 – El ángel Gabriel es el portador del llamado.
Pequeñas contradicciones. Parecería que Allah tuvo lapsos de memoria cuando escribió el Corán en el cielo.
Muhammad reclamaba para sí los títulos de “profeta” y “apóstol”. Es sabido que en la tradición pagana de los árabes no existían tales títulos previo al surgimiento de Mahoma.
“Profeta” fue un título adjudicado con la esperanza de que los judíos lo aceptaran como tal. “Apóstol” fue un título usado para ganarse la simpatía de los cristianos.
Pero en un principio el evangelismo de Mahoma fue dirigido a los paganos de Meca, y por supuesto comenzó a tener oposición, ya que los paganos estaban preocupados porque sus ataques contra los dioses paganos de Meca podían traer mala reputación a la ciudad, y en consecuencia perjudicar la economía del centro comercial.
Debido a la persecución se vio obligado a exilarse en la ciudad de Medina. Allí su mensaje tuvo aceptación. Estando allí llegó a la conclusión de que los ciudadanos de Meca y sus familiares no se convertirían a Allah sino a la fuerza.
Una vez establecido en Medina, reunió un ejército y comenzó a hacer la guerra. Empezó asaltando caravanas (Ali Dashti, 23 Years, p. 86). Luego la emprendió contra los paganos de Meca, sufrió un par de reveses y entonces decidió que los judíos no se iban a convertir, y viendo que eran más fácil de atacar que los paganos, arremetió contra ellos.
Mahoma en un principio había tratado de que los judíos aceptaran su ministerio profético. Predicaba monoteísmo, la observación del sábado,el orar en dirección a Jerusalén, apelaba a Abraham y los patriarcas, promocionaba leyes dietéticas del Antiguo Testamento, y se la pasaba alabando y ensalzando las Escrituras.
Una vez que los judíos lo rechazaron como profeta, eliminó todas estas cosas y adoptó las siguientes (entre otras): Oración hacia Meca, el viernes pagano como día sagrado, y todos los ritos paganos de su familia tales como correr siete veces alrededor de la Caaba, besar la piedra negra, correr hacia el río para arrojarle piedras al diablo, etc., etc.
Pero eso no fue todo lo que hizo, también comenzó a matar judíos atacando sus poblados, sus hombres de negocios, todo por ganancia financiera (Enciclopedia Británica 15: 648).
En una ocasión llegó a matar entre 700 y 1000 hombres (decapitados en un día). Las mujeres y niños de esta tribu judía fueron vendidos como esclavos, y las posesiones de la tribu robadas. Todo esto porque Allah le dio una revelación autorizando la masacre (Ali Dashti, 23 Years, pp. 88-91). Esto es también confirmado por un erudito de occidente, Alfred Guillaume 9Islam, pp. 47-480.
Finalmente conquista Meca (630 d.C.) derrotando a los paganos y matando a todos sus enemigos que no se convirtieron. Muchos se convirtieron para salvar el pellejo. Su primera víctima cuando entra en Meca fue una mujer. Fue decapitada simplemente por escribir poemas contra Mahoma.
Destruyó todos los ídolos de la Caaba. De todos los objetos de culto solo conservó dos, la Piedra Negra (supuestamente el ángel Gabriel la depositó allí – en su entrada triunfal a Meca Mahoma la besó siete veces) y la Fuente de Agua (Abraham e Ismael bebieron de esa fuente que Allah hizo brotar cuando estos vagaban por el desierto).
Luego de conquistar Meca, lo que por supuesto lo convirtió en dueño y señor de Arabia Central, su objetivo fue conquistar toda la península y las naciones vecinas, y porqué no, el mundo. Envió embajadores con gran ostentación y orgullo a los emperadores de Bizancio yPersia, y a los reyes de Egipto y Abisinia, pidiéndoles que “voluntariamente” abrazaran la religión del islam.
En 632 dC, dos años luego de su entrada en Meca, toda la península se le somete, los beduinos y demás tribus.
Inmediatamente declara en forma enfática que los cristianos y los judíos eran idólatras, y su único camino era volver a la pureza primitiva de Abraham. Declaró también que el libro fundamental en cuestiones religiosas y políticas sería el Corán, y toda la vida estaría regida por las normas del Islam.
Víctima de una intensa fiebre, Muhammad murió el 8 de junio de 632 d.C. en Medina, Arabia Saudí, cuando varios brotes de insurgentes aparecían en la península con líderes que decían ser apóstoles. Murió cuando se disponía a apagar estos brotes.
Fue su suegro, Abu Bker, su sucesor y primer califa, el que se encargó de aplastar a los insubordinados. Al morir, Muhammad dejó establecidos los 5 principales pilares de una nueva religión, que eran:
1. Sahada – “Que no hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta”.
2. Saum – Ramadán – ayuno – No comer durante el día durante un mes.
3. Zakat – limosna.
4. Salat – oraciones.
5. Hajj – peregrinación a Meca.
No ahondaremos en estas cosas porque el estudio de hoy no es un estudio descriptivo, sino apológetico en naturaleza. Todos los detalles de la religión los pueden aprender por sí mismos porque existe material en abundancia en las bibliotecas y el internet.
Hoy estaremos concentrándonos en cómo refutar esta ola impresionante de desinformación que nos arrolla en esta sociedad, producto de la propaganda pro-islámica que proviene de las organizaciones islámicas en este país, con la complicidad de los medios de información, y los círculos intelectuales en las universidades, conocidos por su postura liberal, anticristiana, antijudía y pro-Islam. <>
(Continuará …)
*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de l apologista Pablo Santomauro*
BUDISMO
DESESPERANZA PARA LAS NACIONES (3)
por Pablo Santomauro
Doctrina y Análisis
Las doctrinas del budismo en realidad se reducen a lo que la Biblia llama vanas filosofías y huecas sutilezas producidas por la mente de hombres (Col. 2:8), que al final de cuentas son totalmente inútiles en cuanto a la salvación del hombre. El apóstol Pablo dijo enfáticamente: “Mirad que nadie os engañe” con este tipo de “charla barata”.
EL primer sermón o “sutra” de Buda luego de su “iluminación” fue llamado “Sermón de Benarés” (localidad llamada actualmente Varanasi) – No tuvo mucho público, solo sus compañeros de mendicidad (ascetas) que eran unos cinco sin contarlo a él. A este sermón se le conoce también como “La puesta en marcha de la rueda de la Ley (Dharma)”. Una rueda es el símbolo del budismo, como la cruz del cristianismo, la media luna (islamismo), la estrella de David (hebraísmo), etc.
En este sermón, Buda expuso sus famosas “Cuatro Nobles Verdades”. Curiosamente, Buda no creía en un Dios personal e infinito o ningún tipo de dios. Es por ello que se dice que el budismo original es una proposición ateística. La contradicción es, entre las tantas del budismo, ¿cómo Sidarta puede llamar a algo “noble” o “verdad”? ¿En qué se basó para determinar lo que es nobleza o verdad? Porque sin un Dios personal e infinito que sería el punto de referencia máximo para determinar lo que es nobleza o verdad, es imposible saberlo.
Lo que es noble para usted no tiene que ser noble para mí — si yo pienso que es noble el matar gente inocente en el nombre de Alá, ¿quién es usted para decirme que estoy equivocado? Su contestación puede ser: “Porque matar gente inocente es malo”. A eso yo contesto: “¿Quién lo dice?” —- Si no hay un Dios que representa el máximo estandar de nobleza, bondad, amor, y que es el origen de las leyes morales, nadie puede determinar qué es bueno, más bueno o menos bueno, o malo, muy malo o menos malo. El individuo es el máximo estandar, el que decide. Lo mismo sucede con “verdad”. Lo que es verdad para usted no lo es para mí. Terminamos en el relativismo caótico que campea en nuestra sociedad. En fin, vamos adelante con las cuatro nobles verdades.
Si bien el señor Gautama nunca se molestó en explicar lo que es Nirvana, creemos que cuando se le preguntó se animó a esbozar una respuesta: “Existe, discípulos, una condición donde no existe ni tierra ni agua, ni aire ni luz, ni tiempo ni espacio ilimitado, ni ninguna clase de ‘ser’, ni ideas ni no ideas, ni este ni otro mundo. No hay levantarse ni pasar, no morir, no causa ni efecto, no cambio ni inmutabilidad.” (Davis Taylor and Clark Offner, The World’s Religions, Norman Anderson, ed. (Grand Rapids: InterVarsity, 1975), p. 177)
Como vemos, con semejante explicación nadie puede realmente entender lo que es el Nirvana, el cual al menos podemos dilucir que es un estado del ser pero no un lugar. A pesar de que nadie entiende la naturaleza del Nirvana, y considerando que para la mente racional la definición se asemeja más bien a la aniquilación, los budistas hacen de este concepto su esperanza eterna. La esperanza conlleva inherentemente el deseo inconsciente de todo ser humano de escaparse de un juicio final frente a un Dios absoluto que nos pedirá cuenta de nuestra vida.
Si le preguntan a uno de esos individuos que viven en un monasterio en la cima de una montaña, ¿cuál es su objetivo en la vida? la respuesta en general va a ser en estos términos : “Estoy cansado de la rueda sin sentido del sufrimiento y el renacimiento. Quiero ser liberado de la esclavitud del karma —- y por medio del dominio de las técnicas espirituales (austeridad, meditación, visualización, el noble camino, etc.) unirme al Divino Absoluto. Quiero que ésta sea mi última vida.”
Entonces, si volver a nacer significa más sufrimientos, más aburrimiento, más cargas, seguir en la rueda, los que introdujeron la enseñanza en nuestros países, sabían que no iban a poder venderle ese concepto a nuestras sociedades en occidente. Es por ello que tienen que cambiar el paquete para hacerlo más atractivo y pintar la idea con colores más llamativos. Los promotores del budismo y las filosofías orientales en el mundo moderno enfatizan las cosas positivas de la vida otorgando a toda esta telaraña filosófica matices optimistas avanzando la idea de que las vidas van mejorando con cada renacimiento. Es por eso que todo esto es atractivo para una sociedad como la nuestra que es materialista y siempre en pos del placer.
La Sangha
Formar parte de una comunidad budista con monjes mendicantes, implica aceptar cinco preceptos fundamentales y cinco reglas. Son como los diez mandamientos de la comunidad o sangha.
Los cinco preceptos:
Las cinco reglas:
Factores religiosos que atrasan a los pueblos
1. La mendicidad institucionalizada y justificada religiosamente
La Sangha, la comunidad budista, es la consecuencia de la prédica del Buda. Sí, uno de los frutos que dejó el budismo es hoy en día, 15 millones de monjes y monjas que viven de la caridad pública, la mayoría de ellos en países donde la que necesita caridad es la población. Lo digo por la pobreza espeluznante en que religiones como el hinduismo y el budismo han sumido a naciones enteras. Quince millones de monjes y monjas que no trabajan. A veces me pregunto si el término “sangha” no deriva de “zángano”.
El primer precepto de la sangha es no destruir vida — ésta es una acepción clara a no destruir vida humana o vida animal —– se oye muy loable, pero en realidad llega a extremos tales como ni siquiera destruir las pestes que comen sus cultivos. Esto trae más pobreza por supuesto. Vemos así como una religión tiene una directa relación con la economía de una nación? Estas religiones de oriente han sumido a sus masas en el atraso, el estancamiento, la desesperación y la alienación — cortesía de sus religiones, un cáncer en el corazón de los pueblos que continúa destruyendo vidas preciosas ante los ojos de Dios.
2. La doctrina de la naturaleza ilusoria y la incomprensibilidad del universo
Otro factor que incide en el estado de las naciones tiene que ver con la primer “Noble Verdad”. ¿Recuerdan que de acuerdo con ella el mundo y el universo está evolucionando hacia la caducidad? Todo es tambén huidizo, o sea que todo lo material es efímero. Toda la materia y la sustancia es ilusoria, pero también eterna y sometida a un proceso de degeneración hasta que desemboca en la degradación ética de todos los pueblos. Entonces se inicia un nuevo ciclo cósmico igual a los anteriores. En esta concepción no tiene cabida el progreso como tal, ni en el plano científico-técnico ni en el histórico – humano. No hay razón para investigar el universo o el mundo, ni la vida, porque todo lo que existe es una gran máquina cósmica incomprensible sin leyes físicas predecibles.
Esto no es verdad. El universo que tenemos frente a nosotros no carece de forma ni de leyes. No es un universo donde cada uno tiene su propia experiencia o su realidad privada. Si un judío, un budista , un musulmán, un cristiano y un hindú saltan al vacío de un precipicio, todos morirán porque existe la ley de la gravedad, a la cual no le interesa lo que ellos creen.
Cualquier persona por más que diga que el universo no tiene leyes, no tiene más remedio que obedecer esas leyes. Cualquier persona que diga que el mundo es una ilusión debe mirar para los lados cuando cruza la calle por si acaso viene una camión de carga pesada. Por lo tanto, NO PUEDE PRACTICAR O VIVIR LO QUE PREDICA.
Podrá negar que su cuerpo existe, pero no puede evitar vestirlo y alimentarlo. En otras palabras, reitero, no puede vivir lo que cree o predica. Cualquier cosmovisión debe reconocer y explicar porqué el universo existe.
Esta es la diferencia con el cristianismo. En la cosmovisión bíblica hay una realidad objetiva allí afuera. Hay algo que la ciencia puede examinar — es un mundo real que se puede estudiar, del cual se pueden aprender cosas a través de la investigación.
Nosotros como gente real, somos libres para investigar la naturaleza porque no tenemos prohibiciones ni tabúes. Para el budista la naturaleza es irreal e incomprensible; el hindú la ve llena de dioses y tabúes, por lo tanto no vale la pena estudiarla. Es por ello que los chinos y las civilizaciones de Asia perdieron interés en las ciencias.
En el mundo judeo cristiano la ciencia prosperó porque creemos en la existencia de un ser divino infinito más racional que nosotros mismos que imprimió en la naturaleza un código que se puede leer – hay leyes que rigen el universo.
No solo los orientales abandonaron su búsqueda científica. También los musulmanes y los griegos. El islam no reconoce otro conocimiento que no sea el conocimiento religioso. Los griegos quedaron atrapados en la rueda sin salida de la filosofía sin nunca alcanzar la verdad, así como el perro rabón da vueltas tratando de morderse la cola.
En el budismo y el hinduísmo, debido a su concepto del universo, buscaron encontrar gnosis, conocimiento, en las experiencias internas buscando la iluminación, es decir, deshecharon la razón. Al deshechar la razón, terminaron con un universo donde cada uno tiene su propia experiencia o su realidad privada.
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3. La creencia en la doctrina de la reencarnación
Si bien Buda enseñó que era posible alcanzar nirvana en el término de una vida nada más, sin necesidad de reencarnarse, es claro que también enseñó un tipo de reencarnación diferente al concepto hindú, pero esencialmente ligado al karma. Algunas variaciones de budismo, más adelante, acuñaron un concepto más similar al concepto hindú y aun similar al concepto que se maneja en occidente.
La doctrina proporcionó un extraordinario instrumento de estabilidad social en una época caracterizada precisamente por los disturbios. Los disturbios eran provocados por las grandes diferencias sociales marcadas por el racismo galopante de los blancos arios hacia otras gentes de color más oscuro. Me refiero a la sociedad de castas. Esta discriminación se manifestaba también en la pobreza en que las castas inferiores eran sumergidas.
En virtud de la creencia en la ley del karma, que obliga al individuo a seguir reencarnándose, el sistema de discriminación racial encarnado en las castas pasó a ser legitimadoo espiritualmente. Es decir, la explotación, la miseria, la discriminación, en vez de ser causadas por las clases poderosas y dominantes, pasaron a ser la consecuencia de maldades cometidas en la otra vida.
Tal creencia reporta obvios beneficios a los explotadores, y sirve asimismo de consuelo a los explotados. Pero también los sume en el pesimismo infernal que caracteriza a esas sociedades aún hoy en día. El punto de partida para un análisis del budismo siempre debe ser el hinduismo. Los expertos han siempre indicado que el budismo intentó en un principio ser un movimiento reformista dentro del hinduismo, no una religión distinta. En verdad, muchos elementos del budismo fueron una reacción a los males sociales que engendró el hinduismo con su adherencia al sistema de castas — lo que creó millones de “intocables”.
La desesperanza del budismo y la superioridad del cristianismo
He aquí las Diez Imperfecciones del budismo:
La Respuesta Cristiana
La superioridad del cristianismo sobre las demás religiones y filosofías del mundo se manifiesta también en relación al budismo. Mientras que el budismo enseña que el universo es eterno, el cristianismo enseña que el universo tuvo un principio y tendrá un fin – La ciencia coincide con la Biblia en este punto aunque difiere en las causas y agentes del proceso. El budismo no pasa el examen de la ciencia. Con su universo eterno se alinea en el plano de la sin razón junto con el ateísmo y sus varias expresiones (Marxismo, Existencialismo, etc).
La Biblia enseña la doctrina de la caída del hombre y por lo tanto deducimos que el problema del hombre es moral y no metafísico. Hemos pecado al violar los mandamientos de Dios y no podemos vivir de acuerdo a sus requisitos. Mientras que el budismo enseña que nuestro problema es que tenemos un cuerpo o que somos concientes de nuestra propia existencia, el cristianismo dice que nuestro problema es que somos pecadores y necesitamos salvación. El budismo no pasa el examen moral porque no reconoce el problema del pecado.
Por lo tanto, no existe en el budismo una doctrina de redención. El cristianismo enseña que Dios en su amor por el mundo envió a su hijo a morir en la cruz. Este sacrificio de Cristo neutraliza y ridiculiza los conceptos de karma y reencarnación. El objetivo del cristiano es mantener nuestro estado conciente para servir a Dios por la eternidad. El budismo no pasa el examen de la salvación al no proveer ninguna.
Conclusión
Hemos visto que el budismo está impregnado de leyendas y mitos, carece de historicidad y está plagado de contradicciones internas. No pasa la prueba de la lógica aplicada y es completamente irracional. El cristianismo, por el contrario, es la esencia misma de la lógica y la razón. El budismo es una filosofía marcada por una obsesión por la muerte, es mentalmente contraproducente y conduce al pesimismo. No provee una forma en que la gente pueda relacionarse, tratar y/o superar los problemas de la vida real, sino que en vez de ello trata de escaparse de la realidad y de vivir en un mundo de ilusión y fantasía (síndrome del avestruz). En el análisis final, no sólo conduce a la depresión, al enajenamiento mental imperceptible de los que viven en el plano budista, sino que en última instancia resulta en la separación del budista de una vida en la eternidad con Dios cuando la muerte lo encuentre. Desesperanza sobre desesperanza es lo que caracteriza al budismo. Sólo Jesucristo es el Camino, y la Verdad, y la Vida. Nadie llega al Padre sin Cristo. <>
Bibliografía:
Enciclopedia of Practical Christianity , Dr. Robert Morey
Cults, World Religions, and the Occult, Kenneth Boa
Kingdom of the Cults, Walter Martin
The World’s Religions, Davis Taylor and Clark Offner.
Awakening The Buddha Within, Lama Surya Das.
Buddhism Plain and Simple, Steve Hagen
*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el hermano Pablo Santomauro*
BUDISMO
DESESPERANZA PARA LAS NACIONES (2)
por Pablo Santomauro
Los mitos
La innumerables y fascinantes leyendas sobre las historias de la niñez del Buda, su casamiento, sus caminatas por el bosque y su iluminación, no son de confiar. Se supone que Sidarta nació en una familia rica y creció totalmente aislado de la pobreza y el sufrimiento galopante de la cultura que lo rodeaba. Algunas leyendas exageran la riqueza de la familia y otras aun lo ubican como parte de la realeza. No existe en absoluto ninguna evidencia histórica para apoyar estas leyendas.
Su padre (Suddhodana), dice el cuento, era el regidor de una zona cerca de los Himalayas, la zona que hoy se conoce como el Nepal. El padre protegió a su hijo del mundo exterior confinándolo a vivir dentro del palacio, rodeado de placeres y riquezas. Se casó y a la edad de 29 años tuvo un hijo. Una leyenda dice que las pocas veces que se le permitía a Gautama salir fuera de los muros del palacio, su padre se aseguraba que la gente que el Buda veía estuviera siempre sonriente y feliz. La intención del padre era que Gautama no viera la pobreza y el sufrimiento.
La otra versión dice que Gautama, burlando la vigilancia del padre, se escabulló fuera de los muros y se encontró con el lado amargo de la vida. Cuenta la historia que Gautama vio cuatro cosas: un hombre viejo, un hombre enfermo, un muerto y un mendigo. Realmente Sidarta no vio nada extraordinario. El hombre viejo lo veo todos los días cuando me miro al espejo, y no tengo ni que salir de mi casa. El hombre enfermo también lo veo en mi espejo. o cada vez que saludo a mi vecino que continúa fumando a pesar de todo. El mendigo lo veo a una cuadra de mi casa en la cafetería de la esquina, y si no le doy un dólar cada vez que voy a comprar un café, yo voy a ser el muerto. Estos limosneros de hoy son muy “pesados”, como la crónica policial lo establece (a este tipo de mendicidad se le llama en inglés, “solicitación agresiva”, un nombre sofisticado para definir las actividades de los limosneros prepotentes).
La cosa es que desobedeciendo los deseos de su padre, Gautama decidió un día ir más allá de los muros de su palacio donde había pasado toda su vida. Como consecuencia, por primera vez en su vida tuvo contacto con el dolor y el sufrimiento de los “inmundos” pobres de la casta más baja del sistema de la India, llamados “intocables”. Al ver todo eso se sintió culpable porque el vivía en medio del lujo.
Poco a poco se obsesionó tanto psicológicamente con su culpabilidad, que finalmente en lugar de hacer algo positivo para aliviar el sufrimiento humano (fundar un hospital o un comedor público, para ponerlo en términos modernos), Sidarta decidió aumentar el sufrimiento humano abandonando a su familia para convertirse en un monje/limosnero hindú y vagar por las junglas de la región buscando una solución para el problema del mal y el sufrimiento.
Punto — Haciendo sufrir a su familia y sufriendo él mismo, agregó más sufrimiento a la humanidad. ¡Vaya forma de estar preocupado por el sufrimiento de la humanidad! Pero este es el problema con el hinduísmo y el budismo, causan sufrimiento con sus sistemas de creencias.
Durante seis años Sidarta vagó de un lado a otro por los campos y junglas pidiendo limosna y abusando su cuerpo a los efectos de purificar su alma. La leyenda dice que Sidarta aprendió a vivir con un grano de arroz al día —- evidentemente esto lo redujo a prácticamente un esqueleto ambulante. De esa manera descubrió que el ascetismo no era un buen camino para lograr autorrealización, paz e iluminación.
Hasta quiso acostumbrar a su propio burro a no comer. El pobre burro murió a las tres semanas de no probar bocado. La tradición cuenta que ante la muerte del pobre animal, las palabras de Sidarta fueron: ¡Justo ahora que se estaba acostumbrando!
Aclaro para que “conste en actas”, que esta última aserción es sólo una nota humorística; no se encuentra entre las tantas leyendas del budismo.
¡Y se hizo la luz!
Luego de seis años parece que estando sentado debajo de una higuera, unBhodi (árbol de la sabiduría), llegó a la conclusión que la causa de todos sus sufrimientos se debían a su fracaso de poder encontrar un camino intermedio entre el placer y el dolor, la alegría y la tristeza, la riqueza y la pobreza, etc., etc.
Sidarta tuvo ambas experiencias, fue de un extremo a otro en su vida, pero ambas lo habían dejado insatisfecho.
Entonces, ¡una nueva y gran idea vino a su mente! Su problema real era que él aun tenía DESEOS. Como esos deseos no eran logrados o saciados, él se sintió insatisfecho. Por lo tanto, la solución para evitar la frustración y el sufrimiento era poder llegar al punto donde él no tuviera ningún deseo de nada, ni del bien ni del mal. ¡LA SOLUCION! Erradicar los deseos / no tener más deseos / jihad contra los deseos.
Con estas grandes ideas, este hombre fue proclamado “Buda”, el “Iluminado”. ¿Significó esto que volvió con su esposa e hijo y cumplió con su obligación moral? No, su familia continuó abandonada. La pseudo iluminación de Sidarta fue intensamente egocéntrica, egoista, interesada — éste es aún uno de los mayores problemas del budismo. Es una religión que satisface el ego y nada más que el ego, por eso es que el budismo crece rápidamente en los EEUU, una sociedad materialista por excelencia.
Retomando el hilo, estamos en que la solución es erradicar los deseos de la vida de una persona para evitar la frustación que trae la no satisfacción de esos deseos — quiero ser rico, no puedo; quiero lucir como Arnold Schwarzenegger, voy al gimnasio tres años pero no puedo; quiero estar casado con Jeniffer Lopez, no puedo —- todo esto me hace sufrir. Solución: Eliminar los deseos de mi vida.
Ahora que el hombre ya es el “Buda” (i.e.,el iluminado , alcanzó el estado de Nirvana, el grado más alto de divinidad — conciencia) se supone que ya no tiene más deseos. Uno hubiera esperado que el hombre se retirara a una cueva y muriera aislado del mundo. Pero aparentemente hubo un deseo que no pudo eliminar, el deseo de predicar sermones y de hacer convertidos.
Ese deseo quedó vivito y coleando por unos cuantos años. Una vez más, típico de todo falso maestro, no pueden vivir o poner en práctica lo que predican. Yo no me explico como se pudo construir toda una religión basada en una contradicción, en las enseñanzas de un hombre cuya vida fue una contradicción. Pero me imagino que es posible, mientras sigan naciendo varios incautos por minuto, y mientras el dinero exista para que estos maestros iluminados vengan a predicar al mundo occidental, claro que se puede fabricar una religión todos los días.
Observación: los iluminados no van al Africa u otras regiones pobres a enseñar su budismo. Vienen a las naciones industrializadas. ¿Por qué? Por el billete.
Continuamos. De acuerdo con la leyenda, de los iluminados labios de Sidarta emanaron la CUATRO NOBLES VERDADES, EL CAMINO DE OCHO SENDEROS (sendero óctuple), LAS DIEZ PERFECCIONES, y otras sofisticadas enseñanzas. La verdad es que Sidarta nunca enseñó nada de estas cosas. Estas doctrinas fueron desarrolladas muchos siglos después de su muerte y el nombre del Buda fue invocado sobre estas cosas para darles un aire de autoridad.
Para corolar el cuento, digamos que Sidarta arrastró tras de sí una audiencia numerosa y ávida en la India, gente que en su mayoría estaban desilusionadas con el hinduísmo.
Sidarta muere a la edad de ochenta años, cuenta la leyenda. La causa fue una intoxicación alimenticia que le produjo vómitos, hemorragias y grandes dolores que según los testimonios, soportó con gran entereza. Finalmente, se recostó en un bosquecillo de mangos en Kushinagara, a unos 175 kilómetros al noroeste de Patna. Allí, rodeado de sus discípulos, alcanzó la paz eterna de la extinción completa, el paranirvana, un estado al que sólo acceden los que han alcanzado el nirvana durante su existencia.
Para ese entonces el budismo ya era una religión mayor en la India. Trescientos años más tarde, el budismo se había expandido por toda Asia. Buda nunca reclamó ser deidad, más bien decía ser “uno que muestra el camino”. A pesar de ello, 700 años después de su muerte, sus seguidores lo comienzan a adorar como una deidad. <>
(Continuará)
*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el hermano Pablo Santomauro*
BUDISMO
DESESPERANZA PARA LAS NACIONES (1)
Pablo Santomauro
Nota: La siguiente es la transcripción de una clase de introducción al Budismo. Es por ello que predomina en el texto el estilo oral típico de un salón de clase, o en su defecto, de una conferencia.
Introducción
Por siglos el budismo ha sido la religión dominante del lejano oriente. Sigue siendo la religión predominante en China, Corea, Japón y el sudeste de Asia. A medida que aumentó la inmigración oriental en los EEUU, el budismo fue avanzando y en el día de hoy tiene un gran impacto. Es la religión dominante en el estado de Hawaii.
Podemos ver al Buda en los lugares donde se venden donuts y en los lugares de venta de comida china. Si usted observa, va a notar la estatua del señor gordito con la barriguita al aire en la posición del loto, y a sus pies siempre algunas frutas u otro alimento, que son ofrendas o sacrificios presentados al Buda. Algunos le frotan la barriguita para tener suerte en ese día (un ejemplo de la ignorancia supersticiosa que predomina en el oriente). Claro que también podemos ver al Buda en los consultorios donde se practica acupuntura, reflexología, iridología, terapia aromática y otras disciplinas orientales que han sido aceptadas como legítimas en esta sociedad, a pesar de no tener el aval de la ciencia médica.
Curiosamente, debido a la política de puertas abiertas y de libertad religiosa, los extranjeros traen con ellos sus religiones paganas, y debido a que este país ha entrado en una época post-cristiana (los valores y principios cristianos se dejaron de lado y han sido pisoteados realmente en muchos casos), en vez del cristianismo influenciar a estos extranjeros, son ellos los que influencian la cultura. Entre los personajes famosos que profesan el budismo tibetano (una de las tantas variantes de budismo) tenemos a Richard Gere y Steven Seagal. Estos no solamente son fieles devotos sino que se dedicaron a promover la religión usando su condición de actores famosos y sus películas. Gere y Seagal ya pasaron su momento de apogeo y hoy integran las filas de actores desempleados, pero ya hay demasiados actores, directores y productores que ha seguido sus pasos. Harrison Ford (Indiana Jones) es otro seguidor del Dalai Lama. Ford estuvo casado con la libretista Melissa Mathison Ford, otra devota budista con la cual terminó divorciado. Parecería que el Budismo no tiene mucho éxito en conservar los matrimonios. No podemos dejar de mencionar a Jennifer López, quien practica el Budismo desde 2004 cuando Richard Gere la “evangelizó” – curiosamente todo parece indicar que su carrera se tambalea.
El budismo es popular en Hollywood y en la industria del entretenimiento en general, incluyendo la música. También lo es a nivel de las capas pudientes. ¿La razón? Es muy tolerante en cuanto a valores morales — a pesar de mencionar en sus doctrinas ciertos llamados a una vida recta, los budistas no se han dedicado nunca a dar una explicación detallada de cuál es la vida recta que proponen. Como resultado de esto, ustedes nunca van a escuchar cosas como “No fornicarás”, “no adulterarás”, o ninguna mención que critique o condene el homosexualismo.
Otra ventaja que ofrece el budismo: Los que han visto la película “Pequeño Buda” (1993), con Keanu Reeves (otro budista), deben haber notado que si usted se propone ser un budista que toma en serio su filosofía, no va a gastar mucho en muebles — esto es bueno, conociendo el precio exorbitante de los muebles en estos días.
Los que vieron The Golden Child con Eddie Murphy ya entendieron que ser budista significa no tener que preocuparse si pierden las llave de su coche —- claro, tienen que tener siempre junto a ustedes un pequeño monje amigo que pueda canalizar suficiente energía como para poder arrancar el auto. En fin, Hollywood también les va a enseñar que otro de los beneficios de ser budista es siempre poder decir la frase correcta en cualquier situación y en cualquier momento.
Otra ventaja es que no hay condenación en el budismo. Más adelante estaremos viendo esto.
Origen histórico — su fundador, el Buda
El budismo comienza en la nación de la India como un desprendimiento del hinduísmo. Supuestamente, su filosofía se construye basada en las enseñanzas de un gurú hindú al que se le llamó el “Buda”, i.e., el “Iluminado”.
He aquí un personaje del cual no se llegó a escribir nada, ni se coleccionaron sus enseñanzas hasta aproximadamente 1000 años después de su muerte. El problema se acentúa cuando encontramos que este gurú nunca tampoco escribió nada. Históricamente es imposible verificar la existencia de este hombre. No tenemos documentos de testigos presenciales ni escritos que daten de la supuesta época en la que vivió, el siglo sexto antes de Cristo.
Unos pocos manuscritos datan de cuatrocientos o quinientos años después de su muerte. El grueso de los manuscritos existentes datan de 1000 años después de su muerte. Debido al tremendo lapso de tiempo entre su existencia y los primeros documentos, aun los mejores historiadores tienen problemas para narrar la historia del Buda – existen historias que conflictúan entre ellas. Por supuesto que un milenio es más que suficiente para generar mitos y leyendas alrededor de este personaje, o sea, para falsificar y modificar la vida y las doctrinas del gurú.
A nosotros hoy en día, en el caso del fallecimiento de algunas personas, apenas nos lleva unas pocas horas crear en nuestra imaginación un individuo con excelentes virtudes cuando en realidad la persona fue en vida un individuo detestable. Usted entra en la casa fúnebre donde están velando a esta persona conocida, y es probable que escuche a la gente hablar del difunto tan bien que uno tiene que asegurarse y confirmar que está en el velorio correcto porque a lo mejor se equivocó. Todo esto en unas pocas horas. Imagínense en cientos de años lo que se puede hacer con un individuo como el Buda, del cual no tenemos escritos ni testimonios de testigos oculares, ni nada que sirva de referencia para conocer sus actividades o enseñanzas — se pueden hacer maravillas, y así surgen las leyendas y mitos acerca del Buda.
Ni los mismos historiadores pueden pegar esto ni con “superglue”. El famoso huevito “Humpty Dumpty” se rompió en pedacitos desde el principio y ni todos los hombres ni los caballos del rey pueden armarlo de nuevo. Los cristianos, por el contrario, poseemos una narración histórica precisa escrita por testigos oculares de la persona de Jesús, de su vida y los acontecimientos en torno a ella, así como el escenario político, cultural y geográfico de la época, rica en detalles.
El problema se complica más con el desarrollo de dos tradiciones literarias contradictorias: Pali y Sanskrit. Estas tradiciones literarias divergentes produjeron cientos de sectas budistas que se contradicen en puntos mayores de doctrina.
Inexistencia de fuentes primarias
Debido a la falta de materiales originales para construir la historia del Budismo, los expertos modernos dudan seriamente la confiabilidad de las leyendas tradicionales sobre el Buda. A decir verdad, si él viviera hoy en día, no reconocería la religión que lleva su nombre. Debido a que los mismos budistas no se pueden poner de acuerdo en cuando a los datos de la vida y las enseñanzas de su gurú, existe razón más que suficiente para dudar toda la historia de Buda.
Lo que sabemos
Son pocas las cosas en las que los eruditos están de acuerdo en cuanto a este gurú hindú. Nació alrededor del 563 a.C. en un territorio que hoy se conoce como Nepal. No se conoce su nombre con exactitud. Aquellos nombres que los historiadores preservan tienen diferencias en el deletreado. Una variación es Sidarta Gautama (la más conocida). Aunque este nombre es puesto en duda por varios eruditos, nosotros lo usaremos por falta de una mejor alternativa.
También se concuerda universalmente en que Gautama nunca intentó crear una nueva religión. Nació hindú, vivió como hindú, y murió hindú (483 a.C.). Los mitos y leyendas que florecieron en torno a su persona durante los siglos no son una guía confiable para saber lo que realmente creía y practicaba.
A medida que el budismo evolucionó con el paso de los siglos, muchos autores de diferentes culturas expusieron sus propias ideas en el nombre del Buda. Así el budismo fue acumulando ideas de diferentes autores y culturas. Como resultado, el budismo desarrolló contradicciones inherentes.
Lo que debería ser un factor para avergonzar a cualquier exponente serio de una religión, estas contradicciones por el contrario, fueron adoptadas como un emblema de honor. Por consiguiente, el pronunciamiento de declaraciones contradictorias se ha convertido en una característica fundamental en el Zen Budismo y otras formas esotéricas de budismo. <>
*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el hermano Pablo Santomauro*
¿Es el cristianismo una imitación de las religiones paganas?
por Pablo Santomauro
¿Ha usted escuchado o leído los reclamos de los críticos acusando al cristianismo de ser una copia de las religiones paganas de la antigüedad? ¡Por supuesto que sí! A menos que recién haya llegado de Marte. La novela de Dan Brown, el Código Da Vinci, publicada en el año 2003, si de algo sirvió, fue para compilar en un libro todas las hipótesis sobre el tema, y en muchos casos fueron compactas en una sola página. Es por ello que voy a usar un pasaje de la novela a los efectos de refutar estas patrañas que son fácilmente aceptadas por el ignorante de la calle en el día de hoy. Los reclamos son totalmente obsoletos y ya han sido sepultados por la erudición tanto secular como cristiana hace mucho tiempo, pero como los disparates son repetidos hasta el cansancio y la memoria universal es anoréxica, nos vemos en la necesidad de volver sobre ellos a los efectos de capacitar a los cristianos a tratar con este tipo de argumentos.
En el capítulo 55 de la novela encontramos que un personaje del Código Da Vinci, un supuesto historiador, Leigh Teabing, acusa al cristianismo de ser una copia carbónica de las religiones paganas. Veamos sus palabras:
“Constantino el Grande … era pagano. En el año 325 decidió unificar Roma bajo una sola religión: el cristianismo. Constantino era muy buen empresario. Veía que el cristianismo estaba en expansión y, simplemente, apostó por un caballo ganador. Los historiadores siguen maravillándose de su capacidad para convertir a la nueva religión a unos paganos adoradores del sol. Con la incorporación de símbolos paganos, fechas y rituales a la creciente tradición cristiana, creó una especie de religión híbrida que pudiera ser aceptada por las dos partes. Los vestigios de la religión pagana en la simbología cristiana son innegables. Los discos solares de los egipcios se convirtieron en las coronillas de los santos católicos. Los pictogramas de Isis amamantando a su hijo Horus, concebido de manera milagrosa, fueron el modelo de nuestras modernas imágenes de la Virgen María amamantando al niño Jesús. Y prácticamente todos los elementos del ritual católico, la mitra, el altar, la doxología y la comunión, el acto de “comerse a Dios”, se tomaron de ritos mistéricos de anteriores religiones paganas … Nada en el cristianismo es original. El Dios precristiano Mitras, llamado “hijo de Dios y Luz del Mundo”, nació el veinticinco de diciembre, fue enterrado en una tumba excavada en la roca y resucitó al tercer día. Por cierto, el veinticinco de diciembre también es el cumpleaños de Osiris, de Adonis y de Dionisos. Al recién nacido Krishna le regalaron oro, incienso y mirra. Hasta el día del Señor de los cristianos es una idea que tomaron prestada de los paganos … los cristianos respetaban el sabath de los judíos, el sábado, pero Constantino lo modificó para que coincidiera con el día de la veneración pagana al sol. Hasta nuestros días, la mayoría de feligreses acude a la iglesia los domingos sin saber que están allí para rendir su tributo semanal al dios pagano del sol” (CDV, pp. 288-89).
Leyendo esto vinieron a mi mente ramalazos de la literatura producida hasta el hastío por grupos como la Iglesia Adventista del Séptimo Día y los Testigos de Jehová, estos últimos una secta pseudocristiana y los primeros, un grupo cristiano aberrante. Dan Brown no tuvo que ir muy lejos para encontrar este tipo de argumentos. La similitud en símbolos puede ser interpretada como una copia, y quizá lo haya sido. En ese caso, no se trató de pedir prestado sino de una victoria ideológica. El apologista J P. Holding señala acertadamente que lo primero que tenemos que notar en este argumento es que el préstamo de simbología no ocurre en la época del cristianismo primitivo del primer siglo, sino del cristianismo en el tercer y cuarto siglo [1]. Esto por sí solo hace que el argumento de Dan Brown sea un anacronismo.
J.P. Holding plantea, también, que no fue en realidad una copia o un pedir prestado, sino más bien un tipo de campaña publicitaria, para usar un término moderno. La deidad pagana Mitras era representada dando muerte a un toro mientras lo montaba. La iglesia creó una escena similar con Sansón dando muerte a un león. Mitras lanzó flechas que se inscrustaron en la roca de donde brotó agua, la iglesia cambió eso por una escena donde Moisés hace que el agua fluya de la piedra de Horeb.
¿Por qué lo hicieron? En esos tiempos el arte era, por lo regular, de carácter imitativo. La gente de la época pensaba en términos de probabilidades o de verificación de las experiencias previas. La imitación era una forma de expresar superioridad, más o menos dentro de estos parámetros: “Mitras no fue un héroe real, Sansón sí lo fue. Ignorad a Mitras”. O puesto de otra forma: “Esta religión pagana usaba una mitra como símbolo de poder. Bueno, nosotros tenemos el poder real, por lo tanto, reclamamos la mitra para nosotros”. Note el lector que el préstamo se limitó sólo al simbolismo, o sea, lo ritualístico y el arte, pero nunca comprendió la ideología [2].
En lo que tiene que ver con simbolismos religiosos siempre vamos a encontrar similitudes en todas las religiones del mundo. El sol siempre será el sol. A veces representa al dios egipcio, pero también puede representar a Cristo, el “Sol de justicia” (Malaquías 4:2). La diferencia está en que el primero es un dios pagano, falso, y el segundo es Dios Hijo, el Dios verdadero. Yo insisto en que imitar una expresión artística o una simbología, así como tomar una práctica cultural aun con contenido religioso ofensivo, y redimirla para el cristianismo, redefinirla y darle un nuevo significado, es bíblico. Hay un ejemplo en la Biblia. La circuncisión era practicada por los egipcios antes se ser usada por los judíos. Era una práctica cultural con connotaciones religiosas. Dios capturó la práctica si se quiere, la invistió con otro significado y la transformó en un rito religioso por medio del cual Abraham adoró al Creador. Hoy en día, cuando manejamos el concepto de la circuncisión no lo conectamos con el antiguo Egipto, sino que le asociamos con el pacto sagrado de Dios con el pueblo de Israel porque Dios puso nueva información dentro del contenedor.
Ahora volvamos a la mención que hace Dan Brown de Mitras, el dios pagano que aparentemente fue llamado hijo de Dios y Luz del Mundo, nació un 25 de diciembre, murió, fue sepultado en una tumba excavada en la roca y resucitó al tercer día. Usted nunca ha escuchado esto antes, ni yo tampoco. Uno tendría que agradecer a Dan Brown porque de no haber sido por él nunca lo hubiéramos sabido. Es más, los expertos en la religión mitraísta tampoco saben nada. Todo es un cuento para hacer dormir a los niños. Mitras nunca fue llamado hijo de Dios ni Luz del Mundo [3]. De acuerdo con la religión del mitraísmo, Mitras sí nació un 25 de diciembre, pero esto es absolutamente irrelevante con respecto a Jesús ya que: 1) El Nuevo Testamento nunca asocia a Jesús con el 25 de diciembre; y 2) Cuando la iglesia cristiana decide celebrar el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre lo hace en directa confrontación con la fiesta pagana de Saturnalia en Roma, no porque Jesús haya nacido el 25 de diciembre.
¿Murió Mitras, fue sepultado en una roca y resucitó al tercer día? No. El erudito mitraísta Richard Gordon, expresa claramente que “no hay muerte en Mitras” [4], lo que indica que tampoco hay entierro ni resurrección en la historia de Mitras. Se trata de otra falsedad, nada más. ¿Le regalaron oro, incienso y mirra al recién nacido Krishna? Uno puede buscar en los escritos sagrados hindúes por este episodio y no lo encontrará.
Sirve a estas alturas, puntualizar que la táctica de acusar al cristianismo de heredar cosas de las religiones paganas es algo que ya está en desuso por parte de los críticos que se consideran serios en cuanto a su trabajo investigativo. La insistencia en el tema no es un recurso aislado, no es una piedra encontrada a la orilla del camino, sino que es el fundamento sobre el cual edifican algunos que afirman que Jesucristo nunca existió. Esto por sí solo ya los desprestigia y los denuncia como individuos deshonestos, o de lo contrario, lunáticos rabiosos con sus correspondientes helicópteros negros persiguiéndoles. Académicos cristianos y ateos, ambos se ponen de acuerdo cuando se trata de refutar los argumentos manejados en la dupla “conexión pagana — inexistencia de Cristo”. La mayoría de estos argumentos no tienen base histórica ninguna más que algunos escritos de los siglos 18 y 19 por parte de especialistas en rumores, algo así como los precursores de los periódicos formato tabloid que se venden hoy en los supermercados.
Estas ideas encuentran su más reciente expresión (o repetición) en libros como The Christ Conspiracy (1999) y Suns of God: Krishna, Buddha and Christ Unveiled (2004), por Acharya S. (verdadero nombre: D. Murdock). Tratando de establecer las analogías de la historia de Jesús con las mitologías paganas, Murdock dice que la venida de Osiris fue anunciada a tres hombres sabios; las tres estrellas Mintaka, Anilam y Alnitak en el cinturón de Orion, apuntaban directamente a la estrella de Osiris en el oriente, Sirius, marcando su nacimiento. Lamentablemente, ningún erudito en la materia conoce nada de los tres hombres sabios. Por otra parte, ¿recuerda el lector las palabras de Leigh Teabing al principio de este artículo acerca de la comunión? Teabing la describe como el “acto de comerse a Dios”, una referencia exclusiva a la doctrina católica de la Transustanciación. No siendo católico y entendiendo que esta doctrina no tiene base bíblica, me siento impulsado de todas maneras, a realizar una refutación de las palabras de Teabing. ¿Saben de dónde toma Teabing la analogía? De una idea presentada en el libro ya mencionado, The Christ Conspiracy, donde se afirma que la carne de Osiris era comida en forma de obleas de trigo, la “planta de Verdad”. Otra vez, ningún académico jamás ha escuchado esto. Es por estas absurdidades que Robert Price, profesor de teología (no cristiano) y promotor él mismo de la hipótesis del mito de Cristo, al comentar sobre el libro de Murdock, expresa:
“‘The Christ Conspiracy’ es una bolsa revuelta de excentricidades (mayormente recicladas). Algunas vale la pena considerarlas, la gran mayoría son peligrosamente endebles, y muchas radicalmente lunáticas. Si usted tiene el tiempo, es divertido clasificarlas. Pero nadie que tenga dudas de que el cristianismo tradicional está basado en verdades sólidas querrá recomendar este libro, y mucho menos apoyarse en él para justificar sus propias dudas.” [5]
Aquí lo tenemos, palabras de un individuo que sostiene que Cristo nunca existió, pero tiene la decencia, dentro de su propia burbuja ilusoria, de denunciar las falsedades de Murdock y pares. Dan Brown ha tenido mucho más éxito en difundir las mismas falsedades. Lo ha hecho con una novela y cuenta con la ventaja de que para la masas ignorantes, la fuerza de una historia siempre impacta más que la verdad misma, por algo Jesucristo enseñó en parábolas.
Por último, la afirmación de Brown que aduce que los cristianos cambiaron el día sábado por el domingo viene de las tolderías adventistas y otros grupos sabatistas. Es por ello que cuando los adventistas publican artículos refutando el Código Da Vinci, jamás mencionan el tema porque ellos piensan igual que Brown al respecto. Podrán diferir con Brown en lo que toca a la deidad de Jesucristo y la infalibilidad de la Biblia, pero cuando llegan al tema del día de adoración se dan la manito con Dan Brown. Ambos, Dan Brown y los sabatistas, ignoran olímpicamente el peso de la evidencia masiva que muestra que los cristianos adoraron en domingo desde el principio. Una simple recorrida por los caminos de la internet mostrará algunas citas de los primeros siglos:
La Epístola de Bernabé (100 D.C.)–”Por lo tanto, también nosotros guardamos el octavo día con mucho gozo, es el día en que Jesús resucitó de la muerte.”
La Epístola de Ignacio (107 D.C.)–”Y después de observar el sábado, que todo amigo de Cristo guarde el día del Señor como festivo, el día de resurrección, el día más especial entre todos los días. Los que antes se ocupaban de las cosas viejas han llegado a novedad de confianza, ya no más guardando los sábados, sino viviendo conforme al día del Señor, del cual depende nuestra vida como resucitada a través de Él.”
Justino Mártir (145 D.C.)–”Pero el domingo es el día en que todos nosotros celebramos nuestra asamblea común, porque es el primer día de la semana y Jesucristo, nuestro Salvador, en ese mismo día resucitó de la muerte.”
Tertuliano (200 D.C.)–”Nosotros dedicamos el domingo al regocijo. Guardamos el día de la resurrección de nuestro Señor, dejando a un lado nuestros negocios mundanales.”
Irenaeus (155-202 D.C.)–”El misterio de la resurrección del Señor no puede ser celebrado en otro día que en el día del Señor…”
Cipriano (250 D.C.)–”El octavo día, quiere decir, el primer día después del sábado, y día del Señor.”
La Constitución Apostólica (250 D.C.)–”En el día de la resurrección del Señor, el día del Señor, se reúnen sin falla, dándole acción de gracias a Dios y alabándole por sus misericordias que les ha dado por medio del Señor Jesucristo.”
Anatolio (270 D.C.) –”Nuestro honor es para la resurrección del Señor que sucedió en el día del Señor y que nos guía a celebrarlo.”
Victoriano (300 D.C.) –”En el día del Señor partimos el pan, para no aparentar guardar cualquier sábado con los judíos, el cual Cristo mismo, el Señor del sábado, abolió.”
Pedro, Obispo de Alejandría (306 D.C.)–”Pero celebramos el día del Señor como un dia de gozo, porque en éste, Cristo resucitó.”
Los padres de la Iglesia del segundo y tercer siglo estaban prácticamente en unanimidad con respecto al día de reposo. Con algunas diferencias de opiniones respecto a su significado, todos estaban de acuerdo en que no tenía jurisdicción sobre los cristianos. Ignacio, obispo de Antioquía y discípulo del apóstol Juan, dijo en el segundo siglo: “No seáis engañados por doctrinas extrañas ni por fábulas. Porque si aún vivimos de acuerdo a la ley judía, estamos admitiendo que no hemos recibido la Gracia.” Y continúa diciendo: “Aquellos que hemos tomado posesión de una nueva esperanza, ya no observamos el sábado.” (The Ante-Nicene Fathers, Vol. I, pp. 62, 63). La evidencia histórica mostrando que el domingo fue el día de adoración cristiano desde el comienzo es aplastante.
Concluimos, entonces, que el cristianismo no fue una imitación de ninguna mistero-religión pagana ni derivó enseñanza, ritual o simbología alguna de ellas. Por el contrario, el advenimiento del cristianismo socavó el paganismo existente hasta desmoronarlo completamente, con sus dioses, sus templos, su inmoralidad y sus prácticas. El cristianismo no fue influenciado por ninguna religión pagana ni por ninguna filosofía griega. Si algo influenció a alguien, ése fue el mensaje de Cristo en boca de los primeros cristianos, quienes influenciaron a los seguidores de las religiones paganas de forma que miles y miles abandonaron sus ídolos para seguir a Cristo. Es por ello que el apóstol Pablo escribe en su carta a los Tesalonicenses: “Porque ellos mismos [otros cristianos] cuentan … cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero” (1 Tes. 1:9). <>
Notas
1] J. P. Holding, Not InDavincible, A Review and Critique of The DaVinci Code
http://www.tektonics.org/af/davincicrude.htm
2] Ibid.
3} Ver J. P. Holding, “Mighty Mithraic Madness,” http://www.tektonics.org/copycat/mithra.html
4] Richard Gordon, Image and Value in the Greco-Roman World (Variorum, 1996,), 96. Cit. J. P. Holding, Not InDavincible, A Review and Critique of The DaVinci Code
5] http://www.robertmprice.mindvendor.com/rev_murdock.htm
*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el hermano Pablo Santomauro*
¿Conducen todas las religiones a Dios?
Una perspectiva cristiana.
Pablo Santomauro
¿Ha escuchado alguna vez, “En realidad no importa qué religión usted profese ya que todas adoran al mismo Dios”? Es muy común escuchar este planteamiento de parte de personas que dicen ser de amplio criterio y comprensivas. Ellos aducen que las diferentes religiones adoran al mismo Dios aunque le conciban en forma diferente y le llamen con diferente nombre. El pluralismo religioso que predomina en los EEUU promueve el mismo concepto. Luego del atentado terrorista del 11 de septiembre de 2001, se lanzó una convocatoria a las personas de todas las religiones para realizar un día nacional de oración. Durante ese tiempo fuimos testigos de diferentes actos religiosos donde era común ver juntos a rabinos, pastores, liberales, curas, imans y muhlas, monjes budistas y figuras religiosas hindúes, todos orando al “mismo Dios” tomados de la manito y cantando “Cumbayá”, si me permiten el sarcasmo. El mismo criterio se siguió durante la inauguración presidencial de Obama.
Esta corriente de pensamiento presupone que a Dios en realidad no le interesa como le conciban o le llamen. ¿Será esto así? Amigo lector, si su nombre propio y su individualidad son importantes para un ser humano, ¿por qué aplicamos para Dios un criterio diferente del que aplicamos para nosotros? ¿Acaso suponemos que al verdadero Dios no le interesa como la gente lo identifique, lo describa o le llame? Quizá no hemos pensado que si los seres humanos somos meticulosos en extremo con respecto a nuestra identidad y a lo que queremos comunicar, el Dios que nos creó a Su imagen, conforme a Su semejanza, por deducción lógica también lo es.
La verdad es que Dios no puede ser llamado Jehová, Allah, Khrisna, Brahma o Gran Espíritu al mismo tiempo. Todos estos nombres implican diferentes religiones y conceptos de Dios absolutamente contradictorios entre sí. Lo mismo puede decirse de las corrientes de pensamiento orientales como el hinduísmo o el Zen budismo, las cuales definen a Dios como si fuera el universo. El panteísmo no puede ser reconciliado con el Dios personal de la Biblia.
Ezequiel 39:25 dice que Dios es celoso por su Santo Nombre. Hablando proféticamente, Dios mismo anuncia un tiempo en que todas las naciones “sabrán que [su] nombre es Jehová” (Jer.16:21). Corresponde señalar que bíblicamente los conceptos de “nombre” y de “ser” están ligados íntimamente. Decir “confiar en su nombre” es equivalente a decir “confiar en Dios.”
Aquellos que promueven la idea de un Dios multifacético y con varios seudónimos denigran el carácter santo del Creador, rebajándolo a la categoría de un mero engañador.
Algunos argumentan que si bien Dios se reveló de una sola forma, fue la naturaleza limitada del hombre la que produjo los diferentes conceptos acerca de él. Pero este argumento también es absurdo, ya que implícitamente está diciendo que Dios es incapaz de comunicarse con claridad, lo que indicaría de que estamos tratando con un Dios deficiente y limitado.
Lo cierto es que Dios se reveló con claridad y precisión en la persona de Jesucristo (Jn. 1:14; 1 Jn. 1:1-2; He. 1:3; 2 P. 1:16). Su vida sin pecado, sus milagros nunca duplicados y su resurrección, son testimonio indestructible de su amor y realidad. La creación da también testimonio de Dios (Sal. 8:3; 14:1; 19:1; Ro. 1:20). Cientos de profecías cumplidas al pie de la letra en la persona de Cristo y en la historia del mundo, son también parte de la evidencia masiva que Dios comunicó por medio de Su Palabra.
Sólo hay una Verdad, el Evangelio de Cristo. Es esta verdad la que debemos pregonar por todo el mundo a medida que el Espíritu Santo abre puertas (Mt. 28:19), no importa qué clase de religión predomine en las diferentes regiones. Ciertamente son religiones falsas, llegará un tiempo en que ya no existirán. El profeta Jeremías dijo: “Oh Jehová …. a tí vendrán naciones desde los extremos de la tierra, y dirán: Ciertamente mentira poseyeron nuestros padres, vanidad, y no hay en ellos provecho” (Jer. 16:19).
En cuanto a aquellos que dicen que todas las religiones son iguales (y por lo general no practican ninguna), darían la impresión de estar usando un cliché con la esperanza de no tener que enfrentarse un día con un Dios que les pedirá cuentas de sus vidas. Mejor lo diluyen como quien diluye una pastilla en el agua, y terminan con un Dios dividido, distribuído, sin personalidad propia, y por sobre todo, no tan real. ¡Cuidado! Hebreos 11:6 dice que “es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay”, en otras palabras, que Dios es real.
La crítica más común hacia los cristianos es que nos consideramos dueños de la verdad. Esta crítica es injusta y revela un prejuicio contra el cristianismo. Todas las religiones reclaman ser la religión verdadera. Un musulmán es musulmán porque piensa que el islam es la religión verdadera. Hasta los humanistas piensan que tienen la verdad. Entonces, ¿por qué criticar al cristiano solamente? ¿Detectamos un poco de hipocresía y un marcado anticristianismo en la crítica? Yo pienso que sí.
¿Obtendrán salvación los hombres sin Jesús? ¿Acaso Jesús no dijo que él era el UNICO camino, y la verdad, y la vida, y que ninguno puede venir al Padre sino por él? Jesús estaba diciendo la verdad, o de lo contrario mintió. Lo mismo dijeron Pedro (Hch. 4:12) y Pablo (Ro. 10: 9-15).
La verdad es que las religiones del mundo no son el resultado de la búsqueda de Dios por parte del hombre, sino el intento del hombre de escapar de Dios (Ro. 3:11). La gente crea falsos dioses y falsas religiones para esconderse del Creador (Ro. 1: 18-25). Su adoración no va dirigida a Dios, sino a los demonios (1 Co. 10:20).
Otra cosa que debe quedar bien en claro es que toda la humanidad se encuentra en un estado de pecado y culpa, y está bajo la ira de Dios (Ro. 3:23) y Dios no le debe la salvación a nadie (Ro. 4:1-5). El seguiría siendo PERFECTAMENTE JUSTO si permitiera que todos fueran al infierno debido a sus pecados. Es sólo por gracia y misericordia que alguien puede ser salvo.
Si alguien nos pregunta si el cristianismo es la única religión verdadera, podemos contestar: “¡Sí! Y dé gracias a Dios que así es, porque de lo contrario no habría salvación”. <>
*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del hermano Pablo Santomauro*
Hinduismo
Desde el Vientre de la Bestia
por Pablo Santomauro
Mahatma Gandhi definió las conversiones religiosas del hinduismo al cristianismo como un fraude a la humanidad. “Si yo tuviera el poder de legistar, ciertamente detendría todo proselitismo … Detened todas las conversiones, son el veneno más letal que jamás contaminó la fuente de la verdad” [1].
Este hombre, elevado a la posición de ícono y ejemplo mundial por el anodino y obcecado idealismo del humanismo occidental, hizo más por perpetuar la pobreza, ignorancia, y oscuridad espiritual de las grandes masas de la India que ningún otro personaje en la historia. “Mucha gente vendrá y les dirá que vuestra religión hindú es un error porque no se les permite asistir a una escuela o entrar en el templo. A esto ustedes deben responderles que no intervengan en disputas entre padre e hijo, o entre familiares. Sigan firmes en su religión … ¿por qué debo dejar mi religión? El hinduismo es bueno para mi alma” [2]. Este y muchos otros ataques directos contra el cristianismo fueron plasmados por la pluma de este personaje sombrío que la élite humanista y religiosa de nuestros tiempos ha elevado empecinadamente a la categoría de santo universal, manipulando el registro histórico y ocultando los vergonzosos aspectos de su vida [3].
La hostilidad de Gandhi hacia el cristianismo no fue más que la expresión individualizada de la agresividad inherente de su religión. Las leyes anticonversión aún permanecen en algunas regiones y son en el presente reafirmadas, a pesar de los esfuerzos del gobierno federal por proteger a las minorías religiosas. En mayo del 2005 se le conmutó la pena de muerte a un hombre culpable de la muerte del misionero australiano Graham Staines y sus hijos. Se le dio en su lugar, cadena perpetua [4]. Esta actitud “indulgente” por parte de las autoridades hacia aquellos que asesinan a cristianos, fue lo que provocó que inmediatamente tres militantes hindúes emboscaran y mataran a dos pastores en los suburbios de Hiderabad, estado de Andhra Pradesh [5].
El presente muestra que los ataques a villas cristianas y líderes de la iglesia son una realidad diaria en la India. En lo que va del 2006, militantes hindúes intentaron quemar vivo a un pastor, una monja católica fue arrestada por proselitismo, un número de iglesias han sido atacadas, militantes hindúes han amenazado al personal y los niños de un orfanato, un pueblo en particular prohibió todas las religiones excepto el hinduísmo, un pastor fue expulsado de su vivienda por no rendir reverencia a un dios hindú, los ataques y las golpizas contra cristianos continúan, y pastores son arrestados y sus casas son demolidas [6]. Otro tipo de persecución es menos conspicuo. Los convertidos al cristianismo son expulsados de sus hogares y familias, así como condenados a la pobreza y el ostracismo [7].
Veamos de aquí en adelante, los aspectos principales de esta religión en la que viven esclavizados millones y millones de seres humanos.
Orígenes del hinduismo
¿Realmente le importa a alguien? ¿Quién quiere saber la historia de esta monstruosidad que presenta hoy su horrendo rostro en la realidad de la India? Hasta hace poco era aceptado que los orígenes del hinduismo se podían trazar hasta una misteriosa raza de europeos llamada Arios, una tribu de piel blanca que invadió y conquistó el norte de la India desde el 1500 hasta el 500 A.C.
Según los eruditos, los Arios trajeron a la región las Vedas, sus escrituras sagradas. Eran adoradores del fuego y es por ello que cremaban a sus muertos en vez de enterrarlos. También inventaron la teoría de la transmigración del alma, en la cual cuando alguien muere no va ni al cielo ni al infierno, sino que la persona vuelve a nacer en otro cuerpo aquí en la tierra. Este cuerpo puede ser animal, vegetal, o humano, dependiendo de si uno fue malo o bueno. Su comportamiento pasado lo alcanzará en esta vida presente debido a la ley del Karma. Usted puede en su próxima vida, terminar siendo un cangrejo, una zanahoria, un arbusto o un ser humano. La más alta reencarnación a la que uno puede aspirar es el nacer siendo un brahmín de piel blanca, los cuales debido a su color son considerados la clase alta.
Todo esto se enseñaba hasta hace un tiempo en los libros de texto como verdad grabada en piedra, cuando en realidad es sólo una hipótesis. Pero resulta que desde 1980 en adelante, la hipótesis fue criticada como un mito creado por los eruditos coloniales para propagar la idea de que cualquier cosa de valor en India debió haber venido de otro lugar. Los críticos promueven otra hipótesis: no existió una invasión de los arios, sino que la cultura aria fue el producto de la evolución de los habitantes de la región. Se le conoce como la hipótesis de la “transformación cultural.”
Entonces, ¿cuáles fueron los orígenes del hinduismo? Lamentamos decirle que nadie sabe cuándo, cómo y dónde comenzó todo este desastre. El huevito Humpty Dumpty se hizo añicos de modo que ni todos los hombres ni caballos del rey pueden pegarlo de nuevo. Aquellos que tienen una base teológica y creen lo que la Biblia dice, y aun aquellos que tienen una vaga noción de la dimensión espiritual, no pueden evitar la idea de que las mismas entrañas del averno son la génesis de este caldo de cultivo infernal llamado hinduismo.
Definición de hinduismo
¿Ha intentado alguna vez definir lo indefinible? Weldon y Ankerberg escriben: “En su más simple definición, el hinduismo puede ser descrito como las creencias y prácticas religiosas de la India. Ser más precisos es difícil por el gran número de prácticas y enseñanzas.” Acto seguido los autores dan varios intentos de definir el hinduismo. Por razones de espacio sólo mencionaremos uno:
Hinduismo es el Camino de la mayoría de la población en la India, un Camino que es una combinación de creencias, ritos, costumbres y prácticas diarias religiosas, muchas de las cuales parecen abiertamente securales pero en muchos casos tienen orígenes y prohibiciones religiosas. El hinduismo es conocido por ser la única de las religiones mayores que no puede ser definida, porque cualquier definición es inadecuada, contradictoria e incompleta [8].
Como vemos, hasta ahora no podemos saber de dónde surgió el hinduismo y tampoco podemos definirlo. A lo sumo, me atrevo a decir que el hinduismo no es una religión, sino un conjunto de religiones, lo que en sí mismo es una definición indefinida, valga la paradoja.
La realidad presente
No es el propósito de este trabajo analizar el hinduismo de una perspectiva filosófica abstracta y hacer un estudio de las doctrinas comunes a los cientos de creencias dentro del hinduismo. Aún un estudio comparativo entre el hinduismo y el cristianismo por sí solo, le daría al lector una falsa perspectiva, y además, la internet está saturada de estas tablas comparativas y refutaciones doctrinales. Para entender la verdadera esencia del hinduismo debemos saber lo que produce en esas sociedades donde es la religión dominante. El hinduismo es mucho más que una lista de dogmas abstractos. Es un programa social que busca organizar una cultura de acuerdo a los conceptos hindús de la transmigración, el karma, las razas y las castas.
El sistema de castas
Si un hombre de casta inferior trata de sentarse en el mismo asiento de un hombre de casta superior, debe de ser marcado a fuego en la cadera y desterrado, o sus nalgas rebanadas. — Manusmrti 8:281
El sistema de castas está profundamente arraigado en la sociedad india. La casta más baja fue siempre la de los “intocables” (Harijans), que no coincidentalmente está integrada por la gente de piel oscura. Los intocables fueron considerados por siglos la basura de la sociedad. En 1950 se les cambió el nombre por el de “dalits” (personas oprimidas) y se les otorgaron ciertos derechos y privilegios como, por ejemplo, cierta cuota de posiciones en las instituciones sociales y políticas.
Sin embargo, como casi siempre sucede, estos cambios en la letra no se cristalizan en la realidad diaria y la situación, en lo que tiene que ver con su efecto práctico, continúa igual. La UNESCO reporta que:
En la India, el antiguo sistema de castas sume a millones de personas en una pobreza degradante, en perjuicio de sus derechos más elementales. Cambiar la situación llevará tiempo. Más de 160 millones de individuos, la sexta parte de la población de la India, siguen soportando el peso de un sistema de castas existente desde hace 2.000 años y promulgado por la teología hindú, que encierra a las personas en un rol inmutable determinado por su nacimiento. Aunque el término “intocables” fue abolido en 1950 por la Constitución de la India, los dalits (o personas oprimidas, como se les llama actualmente) siguen estando discriminados. Se les niega el acceso a la propiedad de la tierra, trabajan en condiciones degradantes y son atacados sistemáticamente por la policía y los grupos de defensa de las castas superiores, que disfrutan de la protección del Estado [9].
Nótese que el informe de la UNESCO atribuye esta forma de racismo extrema a la teología hindú. No podemos más que estar de acuerdo con ello. El terrible sistema de castas fue inventado para proteger a los brahmines blancos de contaminar su blancura sagrada con sangre negra. Hasta mediados del siglo pasado, abiertamente, y de ahí en adelante veladamente, las castas superiores se mantienen a distancia de los intocables porque su mera presencia es espiritualmente contaminante. En el hinduismo uno debe vivir y morir dentro de la casta en que nace. Las fronteras están claramente delineadas y a nadie se le permite moverse de una casta a otra, ni por casamiento ni por profesión. Es por ello que es común ver casos de padres y familias enteras ejecutando a adolescentes de diferentes castas que se atreven a tener una relación romántica. Caso y ejemplo: El Times of India reporta que dos amantes adolescentes fueron linchados por sus padres que se oponían a la relación. Los jóvenes fueron sorprendidos en una de sus escapadas y la familia los llevó hacia el techo de una casa donde los colgaron. Nadie en la aldea reportó el salvaje incidente a la policía. El joven pertenecía a la casta superior de los brahmines y ella a una subcasta dentro de la casta shudra [10].
No cabe duda de que el sistema de castas fue una elucubración de las clases superiores como un mecanismo de explotación económica. Aún hoy no se permite que los dalits crucen la línea invisible de contaminación que separa su parte de la aldea de la que ocupan las castas superiores. Sin embargo, una mujer dalit, cuya mera sombra es impura, puede dar masajes a una mujer de casta superior a la que sirve. A su vez, a los hombres de casta superior no les importa violar a las dalits o tener relaciones con prostitutas de categoría inferior, aunque tocarlas por casualidad en la calle constituya un sacrilegio [11]. Vemos aquí la hipocresía detestable de la esencia teológica de los brahmines.
El papel de la reencarnación
El mecanismo de las castas está directamente ligado a la teoría de la transmigración del alma, en la cual el renacimiento determina la casta. El concepto de la reencarnación hindú enseña que la gente, los animales, y aun los dioses y demonios, se reencarnan en un nivel más alto o más bajo según sus méritos en la vida anterior, o sea su karma. Por ejemplo, si usted nació con piel oscura, de padres “intocables”, su presente vida de miseria y pobreza es un castigo por haber sido malo en su vida previa. En otras palabras, usted tiene lo que se merece.
El pobre, el enfermo, el discapacitado, el de piel oscura, etc., son lo que son por su propia culpa. Merecen sus sufrimientos porque hicieron algo malo en la vida anterior y su karma los alcanzó en el día de hoy. Nosotros no debemos interferir con sus sufrimientos porque si lo hacemos, los condenamos a experimentar sus sufrimientos en la próxima vida. Lo más correcto y noble que podemos hacer es dejarlos a su suerte para que reciban toda la cuota de sufrimientos ahora y las cosas sean mejor en la vida que sigue.
Por otro lado, si usted nació de padres blancos, su vida de riqueza y placer es una recompensa por lo bueno que hizo en la vida anterior. Usted merece ser rico y blanco, se lo ganó. Por estas razones, los blancos no tienen la obligación moral de ayudar a aquellos menos afortunados.
En virtud de la creencia en la ley del karma, que obliga al individuo a seguir reencarnándose, el sistema de discriminación racial en las castas pasó a ser legitimado espiritualmente. Es decir, la explotación, la miseria, la discriminación, en vez de ser causadas por las clases poderosas y dominantes, pasaron a ser la consecuencia de maldades cometidas en la otra vida. Tal creencia reporta obvios beneficios a los explotadores, y sirve asimismo de consuelo a los explotados. Pero también los sume en el pesimismo infernal que caracteriza a esas sociedades aún hoy en día.
Males sociales
Las viudas del Ganges
Los efectos visuales de la más impresionante película de terror palidecen cuando son comparados con los horrores y los monstruos que una sociedad basada en el hinduismo puede producir. La sociedad india es cruel con las viudas, para empezar. Muchas de ellas van a vivir sus últimos días a orillas del Ganges. Creen que muriendo allí el ciclo de nacer, morir y reencarnarse llega a un final, poniendo fin a su tormento. Este momento de liberación es llamado moksha.
La religión hindú les prohíbe volver a casarse, quedando de esa forma a su suerte con escasa educación y sin nadie que las sustente. Las normas sociales bajo las que tienen que vivir son humillantes. Se les hace dormir en el piso, llevar una dieta de vegetales sin sal ni condimentos que excluye ajos y cebollas, vestirse austéramente y sin maquillaje, y mantenerse alejadas de celebraciones sociales y bodas. Todas estas restricciones tienen como objetivo el suprimir los deseos sexuales de la viuda para que no sea tentada a traicionar al difunto marido. Cuando es niña se le enseña que cuando se casa, su marido es Dios. Ella tiene que postrarse y tocar los pies de su marido en actitud de respeto. Cuando él muere, la pobre viuda queda desprotegida y sin saber qué hacer o dónde ir. Estas viudas que llegan a las orillas del Ganges vienen huyendo del duro trato que se les da en las áreas rurales para caer, en muchos casos, en manos de hombres que posando como hombres sagrados las explotan sexualmente. [12]
El Ganges es una madre mitológica cuyas aguas purifican el alma y pueden sanar el cuerpo enfermo. Es una diosa que conecta el cielo con la tierra. Sólo aquellos que mueren en sus aguas o son rociados con ellas pueden obtener absoluta salvación y no volver a renacer. Es por ello que miles de peregrinos hindúes se juntan a sus orillas y se introducen en sus aguas repugnantes contaminadas por las cloacas y partes de cuerpos cremados flotando río abajo. Dante mismo no pudo imaginar esta situación digna de la mente creativa de Satanás.
¡Viudas a la hoguera! El sistema Sati
Siendo originariamente adoradores del fuego, los hindúes desarrollaron la macabra práctica de quemar vivas a las viudas en la misma pira funeraria con sus maridos. Si la viuda no saltaba al fuego voluntariamente, era generalmente empujada por la horda que se aglomeraba para verla morir entre las llamas. Esta práctica (Sati, o Suti) fue norma común hasta que los británicos la declararon ilegal. Sin embargo, quedó tan arraigada en la idiosincracia hindú que continúa siendo practicada en aquellos lugares donde las fuerzas del orden no pueden controlar cada instancia. Si bien en algunos casos las mujeres se cremaban vivas basadas en la doctrina de la reencarnación creyendo que estarían casadas con el mismo hombre en las vidas subsiguientes, las mujeres, en general, era forzadas a cometer Sati. Si recorremos el mundo de las noticias nunca va a faltar información de casos en que las viudas son quemadas en la misma pira del difunto marido, ya sea por su propia voluntad o empujadas por sus propios hijos en ocasiones (los que heredan la propiedad de los padres inmediatamente). Esta clase de monstruosidad sólo puede ser perpetrada por individuos despojados de todo valor moral por una religión esencialmente purulenta. ¡Cuán grande la diferencia con la compasión hacia las viudas demostrada y expresada por Cristo y los autores del Nuevo Testamento!
Devadasis, las prostitutas del templo
A la edad de 12 años ciertas niñas son llevadas a los templos por sus padres, quienes les dicen que la ceremonia nupcial Devadasi es sólo un ritual religioso dedicado a un dios hindú. Pronto aprenden la verdad cuando comienzan la tarea de complacer no sólo los pervertidos deseos sexuales de los sacerdotes y gurús, sino también de incontables clientes. Muchas terminan contrayendo VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana). World Vision asiste en el presente a un grupo de ex-devadasis que aconseja y ayuda a conseguir empleos a aquellas devadasis que quieran cambiar su estilo de vida
[13]. Esta práctica comenzó en el siglo sexto de nuestra era y a pesar de ser ilegal en el presente, continúa clandestinamente. Organizaciones humanitarias reportan que alrededor de 5000 prostitutas o devadasis ingresan a los templos anualmente [14].
En algunos casos no menos dramáticos, niños o niñas son dedicados a los dioses hindúes entre los cinco y siete años de edad. Allí, las pobres criaturas son desfloradas por el sacerdote hindú y luego vendidas al mejor postor, generalmente un individuo acaudalado que usa el niño/a como concubina. Cuando las víctimas pierden la frescura de su juventud, son expulsadas de las casas y terminan generalmente practicando la prostitución. Si bien esta horrenda forma de esclavitud pareció declinar a partir de la primera mitad del siglo veinte (gracias a los británicos), ha vuelto a resurgir en los estados de Karnataka y Andhra Pradesh [15].
Sacrificio de niños
Otro ejemplo de la inherente naturaleza e inspiración demónica del hinduismo fue el sacrificio de niños a los dioses-animales tal como el cocodrilo sagrado, común entre los hindúes hasta que la práctica fue abolida por los ingleses. A pesar de ello, las agencias de noticias siguen reportando frecuentes sacrificios de niños en las zonas rurales de la India. Siguiendo el consejo de los sacerdotes del templo, los aldeanos continúan la práctica por diferentes motivos. La muerte de un niño puede apaciguar a los dioses, sanar una enfermedad, conseguir el amor de alguien, o traer una vida mejor a los que realizan el sacrificio, en muchos casos mutilando a la víctima aun estando viva
[16]. Muchos de estos macabros rituales no son reportados por la policía de las villas porque las autoridades no quieren traer mala reputación a sus provincias o estados. Si bien muchos de los perpetradores son encarcelados, muchos otros permanecen indetectados.
El aumento reciente de sacrificios de infantes se atribuye a la proliferación del tantrismo, una amalgama de prácticas místicas que surgió del hinduismo. El tantrismo tiene también adherentes entre los budistas y musulmanes, y en el occidente se le asocia con técnicas sexuales y de yoga. En la India existen millones de seguidores. Los monjes tántricos son consultados en todo, desde problemas maritales hasta malestares intestinales [17].
Feminicidio infantil
Hace 12 años un artículo en el periódico The Los Angeles Times capturó mi atención. Se titulaba Dahlburg, donde matar niñas bebés no es gran pecado, y se trataba del alto porcentaje de niñas que en las regiones rurales de la India son asesinadas por los padres al nacer
[18]. Se me hizo curioso que un periódico que siempre estuvo a favor del aborto en los EEUU denunciara el asesinato de niñas en otro país. Dejando la paradoja de lado, digamos que la triste realidad de la India es que las niñas son asesinadas por su propios padres no bien salen del vientre. La masacre sólo ocurre en las comunidades hindúes. ¿La razón? Las hijas mujeres son muy costosas. Por lo pronto, la familia de la novia debe entregar a la familia del novio una dote elevadísima cuando se produce el casamiento. Se calcula que el monto sobrepasa los 35,000 dólares. Esta cifra es prohibitiva para los pobres. Se han reportado casos en los que la familia no ha podido completar la dote necesaria por las mujeres entregadas en matrimonio, y esto resulta en el asesinato de las pobres mujeres [19]. Pero ésta no es la enfermedad, sino sólo un síntoma. La enfermedad se llama hinduismo.
Si bien el gobierno trata de impedir el holocausto, los recursos y el personal necesario para combatir la barbarie no son suficientes. En algunos lugares, las autoridades han abierto centros casa-cunas a los efectos de que los padres entreguen a la bebé en lugar de matarla para que el gobierno se haga cargo de ella. Nunca olvidaré la imagen vívida que dejó en mi mente un documental de televisión donde mujeres sin alma protestaban contra esta medida del gobierno. Una de ellas exclamó a viva voz: ¡Preferimos entregar nuestras hijas a la diosa de la muerte (Kali) antes que al gobierno! Esta es la cultura de muerte que algunos en occidente parecen admirar.
Pornografía santificada
Si hay una religión que abre las puertas a la inmoralidad sin freno, ese es el hinduismo. Lingam y Yoni son los nombres de los órganos sexuales masculino y femenino respectivamente. Teniendo en cuenta que los hindúes pueden adorar cualquier cosa, incluidos los órganos sexuales, es sabido que algunos padres nombran a sus hijos Shiva Lingam y Rama Lingam (miembros masculinos de Shiva y Rama). En ciertos lugares como Karnataka, los dioses requieren que los hombres y las mujeres oren juntos y desnudos
[20].
El Kamasutra es otra tradición legendaria originada en el brahminismo. Consiste de un catálogo de instrucciones de cómo realizar el coito. Algunas de las posturas son tan complicadas que solamente son posibles si una o más personas actúan como asistentes [21].
Los Rishis (sacerdotes) fueron creados, según los libros sagrados hindúes, cuando Brahman hizo arreglos para casar a Shiva con la diosa Parvati. Cuando ambos danzaban alrededor del fuego de acuerdo al ritual hindú, Shiva contempló los muslos de Parvati y eyaculó su semen en el fuego, y así nacieron los Rishis (sacerdotes) [22]. Estos dioses hindúes son el producto de la mente degenerada y corrupta del diablo mismo.
En muchos templos hindúes existen esculturas representado hombres teniendo sexo no únicamente con mujeres, sino también con vacas. ¿No que las vacas son sagradas? ¡Señores, más respeto para las vacas, por favor! No las asalten sexualmente.
El turista que viaja por India tiene la oportunidad, si su conciencia no está cauterizada, de horrorizarse al presenciar el arte en las paredes que muestran sodomía, sexo con niños (pedofilia), orgías y bestialismo de la más horrenda clase. Todo esto es parte de la filosofía central del hinduismo.
La pobreza causada por la religión
Si usted es un adepto de la Nueva Era o piensa que la superstición del oriente puede traer beneficio a su espíritu y balance a su vida, le aconsejamos visitar India. Una vez allí, le recomendamos visitar uno de los tantos templos donde las ratas son adoradas. Tendrá la oportunidad de ver como los roedores son alimentados ritualísticamente por los devotos, quizá tenga la fortuna de ser testigo de un alumbramiento entre los cientos de miles de ratas pululando el templo, y tendrá la oportunidad de tomar fotos o videograbar. Por favor, tenga cuidado de no pisarlas a medida que usted se desplaza por el templo con los pies descalzos (debe quitarse el calzado para entrar) y procure no molestarse cuando los animalitos sagrados ni se mueven cuando lo ven venir, ya que están habituados a los humanos. Es usted el que tiene que maniobrar al desplazarse alrededor de ellos. Pero esto es lo menos que usted puede hacer por un animal tan venerado. Recuerde que la rata es el ministro de obras viales de Ganesha, el dios elefante. Como la rata tiene la habilidad de penetrar y llegar hasta los rincones menos accesibles, ella siempre acompaña al dios con rostro de paquidermo, cuyo tamaño es un poco inconveniente para pasar por el ojo de una cerradura. La rata simboliza la habilidad de Ganesha de salvar todo obstáculo
[23].
Como la rata es sagrada, en la India no se toman medidas sanitarias a los efectos de eliminarlas. Con ello, las posibilidades de plagas desvastadoras son más altas que en otras sociedades, como bien lo demuestra la historia de la India. El carácter sagrado del roedor y la creencia en la reencarnación (no matemos la rata porque puede ser el tío Yogananda que murió el mes pasado), han contribuido sustancialmente al hambre endémica de la India.
Desde 1954 en adelante, los EEUU han enviado millones de toneladas de alimentos a la India – al gobierno de la India. Las ratas han consumido más de la mitad de los alimentos en los muelles y las bodegas. La cantidad de alimentos y granos consumidos por las ratas en un solo año puede ser comparada con la cantidad que un tren de 3000 millas (5000 kilómetros aprox.) de largo puede transportar [24].
Otro factor contribuyente a la miseria rampante es la posición especial que sustenta la vaca en la sociedad india, una figura matriarcal de cualidades gentiles que representa, irónicamente, la abundancia y la “santidad” de la vida. Este último concepto es la noción deformada de que todo lo que tiene vida es sagrado, incluyendo las plagas que consumen sus cultivos y causan epidemias entre la población. Basados en la filosofía del hinduismo, los hindúes no comen carne vacuna, agravando aun las condiciones miserables de la nación. La imagen de las vacas rondando por las calles de los tugurios, los niños buscando rescatar algo de comer en los basurales, y las vacas empujando a los niños a un lado para poder comer ellas, es como una postal tétrica en mi mente cada vez que pienso en la región. Creo que el Ministerio de Turismo de la India nunca me daría trabajo.
El punto es que el hambre impera en las grandes masas mientras que las ratas y las vacas comen tanta comida como para alimentar a toda Asia, y los templos hindúes guardan una vasta fortuna en oro, rubíes, safiros y otras piedras preciosas en sus estatuas, las cuales son adoradas como ídolos. La pobreza en el mundo tiene relación directa con la biocosmovisión de las religiones opuestas a la Biblia, como el budismo, el hinduismo y el islam. El fatalismo, la reencarnación, la idea de que los problemas y tragedias se deben a los actos de una vida anterior, la cosmovisión que conceptualiza al hombre a merced de fuerzas exteriores, espíritus, dioses de todas clases y colores, engrillando la gente con superstición y temores, paralizan el progreso de los pueblos.
Costumbres repugnantes que reflejan una condición espiritual
(Continúa)
*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del hermano Pablo Santomauro*
Nota: Este Escrito continúa aquí: Costumbres que reflejan una condición espiritual.