Sermón del Domingo por la noche 8-01-10 por el pastor Daniel Brito

2 agosto, 2010

Sermón del Domingo por la noche 7-18-10 por el pastor Daniel Brito

19 julio, 2010

Sermón en Audio predicado el Domingo por la noche 7-18-10 por el pastor Daniel Brito

19 julio, 2010

Sermón en audio, predicado el Domingo por la noche 7-18-10 por el pastor Daniel Brito. EL ORIGEN DIVINO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS.




La Importancia de Estudiar Doctrina (4)

14 octubre, 2009

La Importancia de Estudiar Doctrina

(4)

Punto # 3) Estudiar doctrina es importante porque somos llamados a ser testigos de Cristo.

Jesucristo dijo antes de su ascención en Hechos1:8: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén., en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”

Supongamos que alguna persona le pregunta:  ”¿Por qué debo preferir el cristianismo antes que el budismo o el hinduísmo?  Usted contesta: “Porque Jesús es el camino”, y la persona replica: “¿Y por qué es el camino?” Si usted responde, “Aaah, yo no sé, pero la Biblia dice que Jesucristo es el camino”, usted no es un buen testigo de Cristo.

¿Notó usted el razonamiento circular? Es como si yo le dijera que soy Napoleón y usted me pregunta cómo puede saber que yo soy Napoleón, y  mi contestación es “Porque yo le digo que soy Napoleón.’

Nadie que tenga preguntas u objeciones honestas va a aceptar esta clase de respuestas. Le van a decir, “Muchas gracias, muy amable, váyase a su casa, haga la tarea y después vuelva. No me venga a predicar a su Cristo si no tiene respuestas”.  La persona no nos va a escuchar, y francamente, no tienen por qué escucharnos. No tenemos nada que ofrecerle.

Para ser un buen testigo de Cristo una persona debe conocer la doctrina de Cristo, es fundamental. No podemos separar a Cristo de su enseñanza, van juntos, son inseparables, no podemos desasociarlos. La doctrina de Cristo viene a nosotros en la Biblia, que no sólo registra sus enseñanzas durante su ministerio aquí en la tierra, sino también sus enseñanzas posteriores dadas a sus apóstoles, a quienes Jesús delegó su autoridad. Es por ello que en un sentido siempre decimos que la Escritura es nuestra máxima autoridad, y nos sujetamos a ella porque perpetúa la autoridad de Cristo.

El creyente que no lee y aprende de las Escrituras no es un buen testigo de Cristo, porque Cristo transmite su autoridad a nosotros por medio de la Escritura . R.C. Sproul lo pone de esta forma ilustrando con el siguiente diálogo:

.- ¿Es Jesús el Señor de su vida?

.- Sí, lo es.
.- ¿Y cómo ejerce Jesucristo autoridad sobre usted?
.- No entiendo, ¿qué quiere decir?

.- Bueno, me explico. ¿Jesucristo le envía faxes, le llama por teléfono, se le aparece cuando usted está afeitándose, o se toma un cafecito con usted y conversan?

La respuesta es una sola: Jesucristo ejerce su señorío o autoridad a través de su Palabra (2 P.1:3; 2 Ti. 3:16-17; Jn. 14:23 ss)

¿Ven que Jesucristo  y la Palabra son virtualmente uno, es imposible separar el uno del otro. La Escritura es la que revela toda la verdad acerca de Jesucristo. No existe tal cosa como “Yo soy cristiano, Jesús es mi Señor, pero yo no leo la Biblia”. Obviamente hay problemas con una actitud como ésta. ¿Cómo puede ser que ustedes sean testigos de Cristo si no saben explicar la doctrina de la salvación? Es imposible evangelizar cuando ustedes no pueden presentar el evangelio, porque se van a parecer a un ciego explicando el sol o a un sordo hablando de la novena sinfonía de Beethoven.

¿Ven la practicidad de la doctrina?  Hace la diferencia entre la vida y la muerte. La única forma de predicar la salvación es saber qué es y cómo se recibe la salvación. No me refiero solamente a decir que Cristo murió por nosotros. Eso lo puede hacer un niño. Debemos saber qué fue lo logró el Señor con su sacrificio. El futuro eterno de la persona que tengan enfrente depende de la doctrina que ustedes hayan aprendido y estén en condiciones de presentar.

Tercer punto, entonces,  la doctrina es importante porque somos llamados a ser testigos de Cristo. <>

(Continuará)

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*


La Importancia de Estudiar Doctrina (3)

19 septiembre, 2009

La Importancia de Estudiar Doctrina

(3)

 

Punto # 2) Estudiar doctrina es importante porque es la expresión de amar a Dios con toda nuestra mente.

 

¿Recuerdan el primer mandamiento de todos, el mayor, el principal, según Cristo?:

“Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento”. (Marcos 12:29-30)

¿Qué quiso decir Jesucristo con “toda tu mente (dianoia)”?  Respuesta: “Con todo el entendimiento” (sunesis). El escriba que lo había interpelado entendió muy bien lo que dijo Jesucristo ya que  en el v. 33 vemos que repite las palabras del Señor usando “entendimiento’ en lugar de mente.

Aprender, usar la mente, es fundamental en la vida del cristiano. ¿Por qué piensan ustedes que Jesucristo se dedicó a enseñar durante todo su ministerio? A través de los evangelios podemos leer frases referentes a Cristo como: “abriendo su boca les enseñaba”, “enseñaba en las sinagogas”, “enseñaba por parabolas”, “enseñaba en el templo”, “comenzó a enseñarles”, “pasaba por las aldeas enseñando”, etc. etc., constantemente.

A su vez, veamos algunas cosas que Pablo dice en sus cartas.

En Romanos 11:25, hablando del rechazo del Mesías por parte de Israel, dice: “Porque no quiero hermanos que ignoréis este misterio”, y luego explica lo que ha ocurrido con el pueblo de Israel.

En 1 Corintios 6:19, Pablo dice: ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

En 1 Corintios 10:1 explica: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar”.

En 1 Corintios 12:1 escribe: “No quiero hermanos que ignoréis acerca de los dones espirituales”.

En 1 Tesalonicenses.4:13 dice: “Tampoco queremos hermanos que ignoréis acerca de los que duermen”, hablando de la 2da venida de Cristo.

El apóstol Pedro escribe en 2 Pedro 3:8: “Mas, oh amados, no ignoréis esto”, y continúa explicando acerca de la 2da. venida del Señor.

Ahora, escuchen bien, visto y considerando el énfasis primordial que Jesús y sus apóstoles ponen en procurar que los cristianos no ignoremos sus enseñanzas, corresponde preguntar a los cristianos en el día de hoy: ¿Hasta cuándo piensan seguir siendo cristianos ignorantes?

¿Por qué debemos usar nuestra mente para aprender la doctrina de Cristo y los apóstoles?  Porque a través de toda la historia de la Iglesia siempre ha habido gente que enseñó doctrinas contrarias a las de los apóstoles y Jesucristo mismo. Este tipo de enseñanza no solamente creaba controversia dentro de la Iglesia, sino que también le causaba dificultades a la gente para entender lo que debían creer y lo que significaba ser un cristiano.

Esta situación ha permanecido durante 2000 años. Es por esto que las personas involucradas en una mentira, por ignorancia o porque han resistido al Espíritu Santo al punto de rechazar el verdadero evangelio (aunque ambas razones viajan juntas), pueden presentarse en la puerta de su casa, en la calle o en el trabajo, e invitarlos a concurrir a su iglesia.

Ellos se ven y oyen sinceros, son dedicados, y utilizan las mismas palabras que nosotros usamos. Les van a decir, “Nosotros creemos que Jesús es el Hijo de Dios”. Pero si investigan un poco se van a dar cuenta que le llaman el Hijo de Dios, pero es un ser creado, o un dios diferente del Padre, y para otros Jesús, el Padre, y el Espíritu Santo son todos la misma persona. En el análisis final Jesús es cualquier cosa menos el Dios de la Biblia.

Mis hermanos, cuando ustedes escuchen que Jesús es cualquier cosa y no es Dios Hijo, segunda persona de la Trinidad, igual con el Padre en naturaleza y en atributos, denle las gracias muy amablemente a la persona que tienen enfrente tratando de llevarlos a su grupo y aléjense lo más que puedan.

Satanás se disfraza como ángel de luz (2 Co.11:14), y sus ministros también. Alguien dirá, “¡Ah!, pero creen en Jesús”. Sí, ¿pero en qué Jesús?    A veces decimos, “Se ven tan buena gente”, “Viven decentemente”,  ”Yo conozco uno que le da la mitad de lo que gana a la madre”. Mis hermanos, eso no interesa. El ateo puede vivir así, eso no quiere decir que tengan la verdad.

El hecho de que usen el mismo lenguaje que nosotros no indica que tengan la verdad, y en lo que tiene que ver con la eternidad, con el destino eterno, ustedes quieren la verdad, porque la mentira les puede costar eternamente.

Reitero, Satanás se difraza como ángel de luz. No piense que esta gente va a venir a su casa, o lo van a  encontrar en la calle, o en el trabajo, y le van decir, “Venga a nuestra iglesia, allí creemos que Jesús es un demonio”. ¡No! “Jesus es el Hijo de Dios” les van a decir. ¡Cuidado!

Les advierto en estos términos sencillos porque es la mejor forma de llegar a ustedes, a la iglesia de Cristo, en estos tiempos modernos. En siglos pasados, cuando los cristianos eran confrontados con el error sabían defender su doctrina, estaban preparados. En el siglo cuarto, si ustedes entraban en una tienda a comprar algo, o un taller de artesanía, etc., en cualquier ciudad del mundo mediterráneo, la primera cosa que el dueño del local les iba a preguntar era su opinión acerca de si el Hijo era creado o no, si Jesús era igual al Padre o no, era el tema del día. La gente estaba interesada en el mensaje de salvación y la verdad de Cristo.

Han pasado 1600 años, y hoy en día, los cristianos no sabemos lo que creemos. No podemos explicar nuestra fe frente aquellos que la cuestionan, no podemos presentar a Jesús, ni decir quien es en relación a la Deidad. No podemos explicar la Trinidad tampoco.

¿Por qué? Porque estamos muy ocupados bailando en la alabanza, recibiendo tal o cual bautismo especial, o muy ocupados quitando demonios, o cayéndonos al piso  o “parando de sufrir”, o leyendo “Left Behind”. Discúlpenme aquellos que leen la serie de Tim LaHaye, Left Behind. Es muy interesante, pero no me digan que se edifican espiritual y doctrinalmente leyendo la novela hasta la una de la mañana. ¡Lean la Biblia!   Yo leí por un tiempo estas novelas, se trata de un material maravilloso, uno no puede cerrar el libro una vez que comienza a leer. Pero no son prioridad en la vida del cristiano. No debemos abusar el tiempo.
Lo cierto es que los cristianos y los pastores modernos no tenemos tiempo para doctrina, pero sí tenemos tiempo para montar un circo de mayores proporciones de modo que nuestra fe ha sido desprestigiada en esta sociedad, principalmente por hombres y mujeres que reclaman ser cristianos y que han usado la TV con gran efectividad para convencer a la gente que los cristianos somos un grupo de fanáticos ignorantes de mentalidad regresiva.

Concluyendo este punto: Parte de la tarea de servir a Cristo es aprender, recibir información, retenerla, memorizarla, y luego usarla en diferentes ministerios. No digan yo no sirvo para eso, no puedo memorizar, no puedo aprender, eso es flojera nada más

“!Hermano, no se me queda nada!” he escuchado decir a algunos.  Yo por lo general contesto, ¿Cómo se le va a quedar algo si nunca le entró nada? Si nunca hizo ningún esfuerzo. Es curioso como cuando tienen que dar examen para la ciudadanía o para la licencia de manejo, o recordar una nueva receta de cocina, o memorizar la información sobre fútbol o boxeo desde años atrás, no tienen ningún problema de memoria.

Hermanos, aprender los rudimentos de la fe cristiana, los principios elementales de la doctrina de nuestra fe, nada complicado dicho sea de paso, requiere un pequeño esfuerzo, un domingo por la tarde, la Biblia y un buen  libro informativo. Cuando volvemos de la iglesia los domingos,  en lugar de despatarrarnos en el sofá con el control remoto del televisor n en la mano, tomemos una pluma o un lápiz. ¡No es difícil!

Yo conozco sectarios como los Testigos de Jehová por ejemplo, que no han pasado  de 2do. año de escuela primaria, pero sin embargo hacen pasar vergüenza a la mayoría de los cristianos. Nosotros, al contrario de los sectarios, tenemos la ayuda del Espíritu Santo, contamos con el poder de Dios a nuestra disposición para desarrollarnos espiritual e intelectualmente y poner todo eso a los pies de Cristo, para que él lo santifique y lo use para su obra.

Estudiar doctrina es importante porque  es la expresión de amar a Dios con toda nuestra mente. Y recuerden que somos llamados a representar a Cristo, a ser embajadores de Cristo (2 Co. 5:20), y esto nos lleva a nuestro 3er punto: Estudiar doctrina es importante porque somos llamados a ser testigos de Cristo. <>

(Continuará) 

 

Pablo Santomauro

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*


La Importancia de Estudiar Doctrina (1)

18 agosto, 2009

La Importancia de Estudiar Doctrina

(1)

 

En esta mañana abordaremos un tema que los cristianos modernos no encuentran muy atractivo, “La importancia de estudiar doctrina”. En muchas iglesias la sola mención de la palabra “doctrina” causa horrores. Yo sé que éste no es el caso aquí, aunque puede haber alguien que esté pensando: “Perdón, pastor invitado o quien sea usted, yo vine con la expectativa de escuchar algo que me ayude con el tremendo estrés que tengo en mi vida. Vengo a que me levanten el ánimo”.  Otros querrán escuchar  una plática de cómo evitar conflictos en el trabajo, cómo ser una mejor mamá o papá, llevarse mejor en el matrimonio, mirar la vida positivamente, etc. La verdad es que cualquiera puede darles una charla sobre estas cosas, pero en la mayoría de los casos lo que se dice tiene poca o ninguna relación con la Biblia. Otros habrán venido hoy porque no tienen aire acondicionado en su casa, pero resulta que el de aquí tampoco está trabajando muy bien, lo siento.

Una cosa que se les enseña a los disertadores de diferentes ramos (no tiene que ser solo el religioso) es que el título de una presentación y las primeras frases deben atraer la atención del oyente inmediatamente (“attention getters” les dicen en inglés). Como el estudio de hoy carece de ambos, vamos a confiar en el Espíritu de Dios para que lo que se diga hoy sea para que uds. salgan de aquí con la impresión de que al menos aprendieron algo.

Abran sus Biblias en el  libro de Hechos, capítulo 2. Hechos aquí narra el comienzo de la historia de la Iglesia, la respuesta de los primeros cristianos ante la Gran Comisión, o sea, lo que Jesucristo logra a través de la iglesia primitiva. Hechos comienza con la ascención de Jesús, sigue con el día de Pentecostés, y luego nos provee con la información relacionada con los primeros 30 años de historia de la iglesia primitiva.

En el cap. 2, la sección que nos interesa hoy es la que sigue a la primera predicación de Pedro. Allí  el Espíritu Santo  trae convicción sobre los oyentes y como 3000 personas se arrepienten y se salvan, y se adhieren a la iglesia en sus inicios. Leamos v.v. 41-43:

Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados, y se añadieron en aquel día como 3000 personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles”.

Detengámonos por un momento en “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles”. Estos recién convertidos necesitaban ahora instrucción en la Palabra, necesitaban crecimiento.  Después de todo, cuando nace un bebé no lo felicitamos, le damos una bolsa con botellas de leche y con zapetas (pañales) y le deseamos que tenga una buena vida. De la misma manera, a un recién convertido no solamente le abrazamos, le regalamos una Biblia y le decimos “Que Dios le bendiga”. El nuevo nacimiento es sólo el comienzo de un camino de crecimiento donde la instrucción, la enseñanza, la doctrina bíblica juegan el rol más importante.

El fundamento esencial para el crecimiento espiritual y la madurez del creyente, era y es, la Verdad revelada por Dios a los apóstoles, y ésta era enseñada fielmente por ellos. Es lo que conocemos hoy como la Escritura, por consiguiente, tanto ayer como hoy, la Escritura sigue siendo la base para el crecimiento y madurez espiritual a los efectos de tener una mejor relación con Dios.

La llave (o clave) del crecimiento en la vida cristiana no está el grupo de adoración, la música, las actividades que hacemos juntos. El principal motivo por el cual nos reunimos o venimos a la iglesia, no es para saludarnos, “Que tal Pedrito – hola Juanita”. Tampoco es tener un buen tiempo. Sí, estas cosas son parte de la vida de iglesia pero no son la razón principal para venir a la iglesia. En muchos lugares la gente pasa un tiempo fantástico, bailan, zapatean, flamean las banderas, sudan, giran, levantan las manos, presencian a las jóvenes con playeras ajustaditas saltar sensualmente, etc.; todo muy bonito pero no aprenden nada. La razón para la cual estamos aquí los domingos es  para escuchar la Palabra de Dios predicada, expandida y expuesta en forma doctrinal.

La palabra doctrina significa “enseñanza”.  Para la mayoría de los cristianos es sinónimo de anestesia. Esto, unido a la apatía general que caracteriza a la Iglesia en el día de hoy, nos presenta  con la realidad de que tenemos en estos tiempos una generación de cristianos que son  pigmeos doctrinales. Creen en Dios, Cristo Jesús y el Espíritu Santo,  que la Escritura es la Palabra de Dios, etc., pero no saben por qué creen de esa forma.

Muchas razones pueden ser dadas para esto, pero la responsabilidad final recae en el liderazgo de la Iglesia. Existe hoy una increíble cantidad de enseñanza pobre desde los púlpitos que se puede manifestar de diferentes formas. Muchos predicadores no son llamados por Dios para predicar la Palabra, sus intenciones son buenas, hasta son graduados de seminario, pero si el don del Espíritu no está presente en ellos, todo lo que nos queda es gente que hacen de la Escritura y el Evangelio algo monótono, aburrido. Antes la gente dormía en los parques, las bibliotecas, las estaciones de trenes. Esos lugares parecían estar diseñados para eso, pero hoy la gente va a dormir a las iglesias, muchos ya van preparados mentalmente para aburrirse, saben que se van a aburrir ….

No solamente algunas iglesias se han convertido en clínicas del sueño, otras son semilleros de doctrinas erróneas.  La mala enseñanza se presenta de muchas formas:

1)    Evangelio de la Sanidad y la Prosperidad (Movimiento de la Fe o Palabra de Fe), uno de las artimañas más inteligentes del enemigo de nuestras almas.

2)    Pastores que dejan de lado las partes que puedan offender al oyente: pecado, juicio, condenación, infierno, etc. — Si alguien puede mostrar material donde Rick Warren o Joel Osteen hablan enfáticamente de estas cosas, por favor hable conmigo sobre el final.

3)    Psicología y pensamiento positivista.

4)    Liberación de demonios en los cristianos.

etc. etc. etc.
Entonces, ¿es importante estudiar doctrina? Nosotros diríamos que es vital, y vamos a ver 5 puntos que apoyan nuestra afirmación.

(Continuará)

Pablo Santomauro

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*


¿Es el cristianismo una imitación de las religiones paganas?

11 mayo, 2009

¿Es el cristianismo una imitación de las religiones paganas?

por Pablo Santomauro

¿Ha usted escuchado o leído los reclamos de los críticos acusando al cristianismo de ser una copia de las religiones paganas de la antigüedad? ¡Por supuesto que sí! A menos que recién haya llegado de Marte. La novela de Dan Brown, el Código Da Vinci, publicada en el año 2003, si de algo sirvió, fue para compilar en un libro todas las hipótesis sobre el tema, y en muchos casos fueron compactas en una sola página. Es por ello que voy a usar un pasaje de la novela a los efectos de refutar estas patrañas que son fácilmente aceptadas por el ignorante de la calle en el día de hoy. Los reclamos son totalmente obsoletos y ya han sido sepultados por la erudición tanto secular como cristiana hace mucho tiempo, pero como los disparates son repetidos hasta el cansancio y la memoria universal es anoréxica, nos vemos en la necesidad de volver sobre ellos a los efectos de capacitar a los cristianos a tratar con este tipo de argumentos.

En el capítulo 55 de la novela encontramos que un personaje del Código Da Vinci, un supuesto historiador, Leigh Teabing, acusa al cristianismo de ser una copia carbónica de las religiones paganas. Veamos sus palabras:

“Constantino el Grande … era pagano. En el año 325 decidió unificar Roma bajo una sola religión: el cristianismo. Constantino era muy buen empresario. Veía que el cristianismo estaba en expansión y, simplemente, apostó por un caballo ganador. Los historiadores siguen maravillándose de su capacidad para convertir a la nueva religión a unos paganos adoradores del sol. Con la incorporación de símbolos paganos, fechas y rituales a la creciente tradición cristiana, creó una especie de religión híbrida que pudiera ser aceptada por las dos partes. Los vestigios de la religión pagana en la simbología cristiana son innegables. Los discos solares de los egipcios se convirtieron en las coronillas de los santos católicos. Los pictogramas de Isis amamantando a su hijo Horus, concebido de manera milagrosa, fueron el modelo de nuestras modernas imágenes de la Virgen María amamantando al niño Jesús. Y prácticamente todos los elementos del ritual católico, la mitra, el altar, la doxología y la comunión, el acto de “comerse a Dios”, se tomaron de ritos mistéricos de anteriores religiones paganas … Nada en el cristianismo es original. El Dios precristiano Mitras, llamado “hijo de Dios y Luz del Mundo”, nació el veinticinco de diciembre, fue enterrado en una tumba excavada en la roca y resucitó al tercer día. Por cierto, el veinticinco de diciembre también es el cumpleaños de Osiris, de Adonis y de Dionisos. Al recién nacido Krishna le regalaron oro, incienso y mirra. Hasta el día del Señor de los cristianos es una idea que tomaron prestada de los paganos … los cristianos respetaban el sabath de los judíos, el sábado, pero Constantino lo modificó para que coincidiera con el día de la veneración pagana al sol. Hasta nuestros días, la mayoría de feligreses acude a la iglesia los domingos sin saber que están allí para rendir su tributo semanal al dios pagano del sol”  (CDV, pp. 288-89).

Leyendo esto vinieron a mi mente ramalazos de la literatura producida hasta el hastío por grupos como la Iglesia Adventista del Séptimo Día y los Testigos de Jehová, estos últimos una secta pseudocristiana y los primeros, un grupo cristiano aberrante. Dan Brown no tuvo que ir muy lejos para encontrar este tipo de argumentos. La similitud en símbolos puede ser interpretada como una copia, y quizá lo haya sido. En ese caso, no se trató de pedir prestado sino de una victoria ideológica. El apologista J P. Holding señala acertadamente que lo primero que tenemos que notar en este argumento es que el préstamo de simbología no ocurre en la época del cristianismo primitivo del primer siglo, sino del cristianismo en el tercer y cuarto siglo [1]. Esto por sí solo hace que el argumento de Dan Brown sea un anacronismo.

J.P. Holding plantea, también, que no fue en realidad una copia o un pedir prestado, sino más bien un tipo de campaña publicitaria, para usar un término moderno. La deidad pagana Mitras era representada dando muerte a un toro mientras lo montaba. La iglesia creó una escena similar con Sansón dando muerte a un león. Mitras lanzó flechas que se inscrustaron en la roca de donde brotó agua, la iglesia cambió eso por una escena donde Moisés hace que el agua fluya de la piedra de Horeb.

¿Por qué lo hicieron? En esos tiempos el arte era, por lo regular, de carácter imitativo. La gente de la época pensaba en términos de probabilidades o de verificación de las experiencias previas. La imitación era una forma de expresar superioridad, más o menos dentro de estos parámetros: “Mitras no fue un héroe real, Sansón sí lo fue. Ignorad a Mitras”. O puesto de otra forma: “Esta religión pagana usaba una mitra como símbolo de poder. Bueno, nosotros tenemos el poder real, por lo tanto, reclamamos la mitra para nosotros”. Note el lector que el préstamo se limitó sólo al simbolismo, o sea, lo ritualístico y el arte, pero nunca comprendió la ideología [2].

En lo que tiene que ver con simbolismos religiosos siempre vamos a encontrar similitudes en todas las religiones del mundo. El sol siempre será el sol. A veces representa al dios egipcio, pero también puede representar a Cristo, el “Sol de justicia” (Malaquías 4:2). La diferencia está en que el primero es un dios pagano, falso, y el segundo es Dios Hijo, el Dios verdadero. Yo insisto en que imitar una expresión artística o una simbología, así como tomar una práctica cultural  aun con contenido religioso ofensivo, y redimirla para el cristianismo, redefinirla y darle un nuevo significado, es bíblico. Hay un ejemplo en la Biblia. La circuncisión era practicada por los egipcios antes se ser usada por los judíos. Era una práctica cultural con connotaciones religiosas. Dios capturó la práctica si se quiere, la invistió con otro significado y la transformó en un rito religioso por medio del cual Abraham adoró al Creador. Hoy en día, cuando manejamos el concepto de la circuncisión no lo conectamos con el antiguo Egipto, sino que le asociamos con el pacto sagrado de Dios con el pueblo de Israel porque Dios puso nueva información dentro del contenedor.

Ahora volvamos a la mención que hace Dan Brown de Mitras, el dios pagano que aparentemente fue llamado hijo de Dios y Luz del Mundo, nació un 25 de diciembre, murió, fue sepultado en una tumba excavada en la roca y resucitó al tercer día. Usted nunca ha escuchado esto antes, ni yo tampoco. Uno tendría que agradecer a Dan Brown porque de no haber sido por él nunca lo hubiéramos sabido. Es más, los expertos en la religión mitraísta tampoco saben nada. Todo es un cuento para hacer dormir a los niños. Mitras nunca fue llamado hijo de Dios ni Luz del Mundo [3]. De acuerdo con la religión del mitraísmo, Mitras sí nació un 25 de diciembre, pero esto es absolutamente irrelevante con respecto a Jesús ya que: 1) El Nuevo Testamento nunca asocia a Jesús con el 25 de diciembre; y 2) Cuando la iglesia cristiana decide celebrar el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre lo hace en directa confrontación con la fiesta pagana de Saturnalia en Roma, no porque Jesús haya nacido el 25 de diciembre.

¿Murió Mitras, fue sepultado en una roca y resucitó al tercer día? No. El erudito mitraísta Richard Gordon, expresa claramente que “no hay muerte en Mitras” [4], lo que indica que tampoco hay entierro ni resurrección en la historia de Mitras. Se trata de otra falsedad, nada más. ¿Le regalaron oro, incienso y mirra al recién nacido Krishna? Uno puede buscar en los escritos sagrados hindúes por este episodio y no lo encontrará.

Sirve a estas alturas, puntualizar que la táctica de acusar al cristianismo de heredar cosas de las religiones paganas es algo que ya está en desuso por parte de los críticos que se consideran serios en cuanto a su trabajo investigativo. La insistencia en el tema no es un recurso aislado, no es una piedra encontrada a la orilla del camino, sino que es el fundamento sobre el cual edifican algunos que afirman que Jesucristo nunca existió. Esto por sí solo ya los desprestigia y los denuncia como individuos deshonestos, o de lo contrario, lunáticos rabiosos con sus correspondientes helicópteros negros persiguiéndoles. Académicos cristianos y ateos, ambos se ponen de acuerdo cuando se trata de refutar los argumentos manejados en la dupla “conexión pagana — inexistencia de Cristo”. La mayoría de estos argumentos no tienen base histórica ninguna más que algunos escritos de los siglos 18 y 19 por parte de especialistas en rumores, algo así como los precursores de los periódicos formato tabloid que se venden hoy en los supermercados.

Estas ideas encuentran su más reciente expresión (o repetición) en libros como The Christ Conspiracy (1999) y Suns of God: Krishna, Buddha and Christ Unveiled (2004), por Acharya S. (verdadero nombre: D. Murdock). Tratando de establecer las analogías de la historia de Jesús con las mitologías paganas, Murdock dice que la venida de Osiris fue anunciada a tres hombres sabios; las tres estrellas Mintaka, Anilam y Alnitak en el cinturón de Orion, apuntaban directamente a la estrella de Osiris en el oriente, Sirius, marcando su nacimiento. Lamentablemente, ningún erudito en la materia conoce nada de los tres hombres sabios. Por otra parte, ¿recuerda el lector las palabras de Leigh Teabing al principio de este artículo acerca de la comunión? Teabing la describe como el “acto de comerse a Dios”, una referencia exclusiva a la doctrina católica de la Transustanciación. No siendo católico y entendiendo que esta doctrina no tiene base bíblica, me siento impulsado de todas maneras, a realizar una refutación de las palabras de Teabing. ¿Saben de dónde toma Teabing la analogía? De una idea presentada  en el libro ya mencionado, The Christ Conspiracy, donde se afirma que la carne de Osiris era comida en forma de obleas de trigo, la “planta de Verdad”.  Otra vez, ningún académico jamás ha escuchado esto. Es por estas absurdidades que Robert Price, profesor de teología (no cristiano) y promotor él mismo de la hipótesis del mito de Cristo, al comentar sobre el libro de Murdock, expresa:

“‘The Christ Conspiracy’ es una bolsa revuelta de excentricidades (mayormente recicladas). Algunas vale la pena considerarlas, la gran mayoría son peligrosamente endebles, y muchas radicalmente lunáticas. Si usted tiene el tiempo, es divertido clasificarlas. Pero nadie que tenga dudas de que el cristianismo tradicional está basado en verdades sólidas querrá recomendar este libro, y mucho menos apoyarse en él para justificar sus propias dudas.” [5]

Aquí lo tenemos, palabras de un individuo que sostiene que Cristo nunca existió, pero tiene la decencia, dentro de su propia burbuja ilusoria, de denunciar las falsedades de Murdock y pares. Dan Brown ha tenido mucho más éxito en difundir las mismas falsedades. Lo ha hecho con una novela y cuenta con la ventaja de que para la masas ignorantes, la fuerza de una historia siempre impacta más que la verdad misma, por algo Jesucristo enseñó en parábolas.

Por último, la afirmación de Brown que aduce que los cristianos cambiaron el día sábado por el domingo viene de las tolderías adventistas y otros grupos sabatistas. Es por ello que cuando los adventistas publican artículos refutando el Código Da Vinci, jamás mencionan el tema porque ellos piensan igual que Brown al respecto. Podrán diferir con Brown en lo que toca a la deidad de Jesucristo y la infalibilidad de la Biblia, pero cuando llegan al tema del día de adoración se dan la manito con Dan Brown. Ambos, Dan Brown y los sabatistas, ignoran olímpicamente el peso de la evidencia masiva que muestra que los cristianos adoraron en domingo desde el principio. Una simple recorrida por los caminos de la internet mostrará algunas citas de los primeros siglos:

La Epístola de Bernabé (100 D.C.)–”Por lo tanto, también nosotros guardamos el octavo día con mucho gozo, es el día en que Jesús resucitó de la muerte.”

La Epístola de Ignacio (107 D.C.)–”Y después de observar el sábado, que todo amigo de Cristo guarde el día del Señor como festivo, el día de resurrección, el día más especial entre todos los días. Los que antes se ocupaban de las cosas viejas han llegado a novedad de confianza, ya no más guardando los sábados, sino viviendo conforme al día del Señor, del cual depende nuestra vida como resucitada a través de Él.”

Justino Mártir (145 D.C.)–”Pero el domingo es el día en que todos nosotros celebramos nuestra asamblea común, porque es el primer día de la semana y Jesucristo, nuestro Salvador, en ese mismo día resucitó de la muerte.”

Tertuliano (200 D.C.)–”Nosotros dedicamos el domingo al regocijo. Guardamos el día de la resurrección de nuestro Señor, dejando a un lado nuestros negocios mundanales.”

Irenaeus (155-202 D.C.)–”El misterio de la resurrección del Señor no puede ser celebrado en otro día que en el día del Señor…”

Cipriano (250 D.C.)–”El octavo día, quiere decir, el primer día después del sábado, y día del Señor.”

La Constitución Apostólica (250 D.C.)–”En el día de la resurrección del Señor, el día del Señor, se reúnen sin falla, dándole acción de gracias a Dios y alabándole por sus misericordias que les ha dado por medio del Señor Jesucristo.”

Anatolio (270 D.C.) –”Nuestro honor es para la resurrección del Señor que sucedió en el día del Señor y que nos guía a celebrarlo.”

Victoriano (300 D.C.) –”En el día del Señor partimos el pan, para no aparentar guardar cualquier sábado con los judíos, el cual Cristo mismo, el Señor del sábado, abolió.”

Pedro, Obispo de Alejandría (306 D.C.)–”Pero celebramos el día del Señor como un dia de gozo, porque en éste, Cristo resucitó.”

Los padres de la Iglesia del segundo y tercer siglo estaban prácticamente en unanimidad con respecto al día de reposo. Con algunas diferencias de opiniones respecto a su significado, todos estaban de acuerdo en que no tenía jurisdicción sobre los cristianos. Ignacio, obispo de Antioquía y discípulo del apóstol Juan, dijo en el segundo siglo: “No seáis engañados por doctrinas extrañas ni por fábulas. Porque si aún vivimos de acuerdo a la ley judía, estamos admitiendo que no hemos recibido la Gracia.” Y continúa diciendo: “Aquellos que hemos tomado posesión de una nueva esperanza, ya no observamos el sábado.” (The Ante-Nicene Fathers, Vol. I, pp. 62, 63). La evidencia histórica mostrando que el domingo fue el día de adoración cristiano desde el comienzo es aplastante.

Concluimos, entonces, que el cristianismo no fue una imitación de ninguna mistero-religión pagana ni derivó enseñanza, ritual o simbología alguna de ellas. Por el contrario, el advenimiento del cristianismo socavó el paganismo existente hasta desmoronarlo completamente, con sus dioses, sus templos, su inmoralidad y sus prácticas. El cristianismo no fue influenciado por ninguna religión pagana ni por ninguna filosofía griega. Si algo influenció a alguien, ése fue el mensaje de Cristo en boca de los primeros cristianos, quienes influenciaron a los seguidores de las religiones paganas de forma que miles y miles abandonaron sus ídolos para seguir a Cristo. Es por ello que el apóstol Pablo escribe en su carta a los Tesalonicenses: “Porque ellos mismos [otros cristianos] cuentan … cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero” (1 Tes. 1:9). <>

Notas

1] J. P. Holding, Not InDavincible, A Review and Critique of The DaVinci Code

http://www.tektonics.org/af/davincicrude.htm

2] Ibid.

3} Ver J. P. Holding, “Mighty Mithraic Madness,” http://www.tektonics.org/copycat/mithra.html

4] Richard Gordon, Image and Value in the Greco-Roman World (Variorum, 1996,), 96. Cit. J. P. Holding, Not InDavincible, A Review and Critique of The DaVinci Code

5] http://www.robertmprice.mindvendor.com/rev_murdock.htm

*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el hermano Pablo Santomauro*


¿Fue la Trinidad derivada de la filosofía griega?

27 abril, 2009

¿Fue la Trinidad derivada de la filosofía griega?

por Pablo Santomauro

Los antitrinitarios al unísono contestan positivamente a la pregunta de nuestro título. La cansina crítica consiste en afirmar que el cristianismo, en su forma incipiente, fue influenciado y corrompido por la cultura y filososofía griega predominante en el mundo mediterráneo desde los tiempos de la campaña de Alejandro el Magno, en el siglo cuarto antes de Cristo. Específicamente, la doctrina de la Trinidad y la Deidad de Cristo son rechazadas y denunciadas como antibíblicas y se dice que fueron introducidas al cristianismo por medio de la influencia de la filosofía helenística, particularmente las ideas de Platón. El libro en línea ”Un Dios Falso Llamado Trinidad”, de Julio César Clavijo, escrito desde la perspectiva sectaria de los pentecostales unicitarios no es la excepción. Las acusaciones básicas de Clavijo en los capítulos 2 y 3 son:

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