Por: Rosa Guadarrama García
TITULO: Más allá de las Circunstancias
TEXTO: Éxodo 3:15-22:
«Además, Dios le dijo a Moisés:
—Diles esto a los israelitas: “El Señor, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, me ha enviado a ustedes. Éste es mi *nombre eterno; éste es mi nombre por todas las generaciones.” 16 Y tú, anda y reúne a los *ancianos de Israel, y diles: “El Señor, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: ?Yo he estado pendiente de ustedes. He visto cómo los han maltratado en Egipto.17 Por eso me propongo sacarlos de su opresión en Egipto y llevarlos al país de los cananeos, hititas, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. ¡Es una tierra donde abundan la leche y la miel!? ” 18 Los ancianos de Israel te harán caso. Entonces ellos y tú se presentarán ante el rey de Egipto y le dirán: “El Señor, Dios de los hebreos, ha venido a nuestro encuentro. Déjanos hacer un viaje de tres días al desierto, para ofrecerle sacrificios al Señor nuestro Dios.” 19 Yo sé bien que el rey de Egipto no va a dejarlos ir, a no ser por la fuerza.20 Entonces manifestaré mi poder y heriré de muerte a los egipcios con todas las maravillas que realizaré entre ellos. Después de eso el faraón los dejará ir.21 Pero yo haré que este pueblo se gane la simpatía de los egipcios, de modo que cuando ustedes salgan de Egipto no se vayan con las manos vacías.22 Toda mujer israelita le pedirá a su vecina, y a cualquier otra mujer que viva en su casa, objetos de oro y de plata, y ropa para vestir a sus hijos y a sus hijas. Así despojarán ustedes a los egipcios.»
Introducción:
En esta noche estaremos hablando sobre la importancia de la fidelidad en medio de distintas clases de circunstancias. Trataremos los siguientes puntos.
1.) Un mensaje de liberación.
2.) Palabras Hermosas.
3.) Cuando el desánimo visita nuestras vidas.
4.) La Prueba de nuestra Fe.
5.) Dios es Fiel a Su Palabra.
1. Un Mensaje de liberación. —Dios le habla a Moisés para llevar Su mensaje a Israel de que los iba a liberar de la esclavitud, y les prometió que los iba a sacar de Egipto, con las manos llenas de riquezas.
Dios les dio esa promesa asegurándoles la victoria que ya tenían, y también les advirtió que Faraón no los iba a dejar ir tan fácil, pero aun así, ellos ya tenían la victoria porque Dios se los prometió.
Cuando llegó Moisés y Aarón hermano mayor de Moisés a decirle este mensaje a los ancianos de Israel, haciendo las señales que Dios le mandó, el pueblo al mirar esto, creyó que Dios se acordó de ellos y lo adoraron.
(Éxodo 4:29-32) «Luego Moisés y Aarón reunieron a todos los *ancianos israelitas,30 y Aarón, además de repetirles todo lo que el Señor le había dicho a Moisés, realizó también las señales a la vista del pueblo,31 con lo que el pueblo creyó. Y al oír que el Señor había estado pendiente de ellos y había visto su aflicción, los israelitas se inclinaron y adoraron al Señor.»
2. Palabras Hermosas. — Cuantas personas escuchan el evangelio, y las Palabras que nuestro SEÑOR JESÚS nos promete, y uno se alegra de saber las promesas que tenemos que son tantas.
(Juan 5:24) «Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida.»
Note que JESÚS nos ofrece vida eterna, Él da la más grande Promesa que uno puede tener cuando le creemos a Él, que es estar con Él por toda la eternidad. Solo Él puede prometer esa maravillosa promesa y nos exhorta a que obedezcamos Su Palabra, que tengamos fe en Él, que ponga uno la mirada en Él.
Para tener la victoria, hay que obedecer y estar seguros de que un día estaremos con JESÚS sin dudarlo. Esas palabras que las Escrituras nos da son hermosas, nos gozamos cuando escuchamos: Tú eres la niña de sus ojos, o en Cristo JESÚS somos más que vencedores, y todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Si Dios conmigo, quien contra mí, eso es agradable a nuestros oídos. Así estaba el pueblo de Israel, las palabras de Moisés eran de victoria para ellos, se alegraron pero, algo pasó que muy poco les duró el gozo y rápido se olvidaron de las palabras que Moisés les había dicho.
3. Cuando el desánimo visita nuestras vidas. —(Éxodo 5:17-21) «¡Haraganes, haraganes! —exclamó el faraón—. ¡Eso es lo que son! Por eso andan diciendo: “Déjanos ir a ofrecerle sacrificios al Señor.” 18 Ahora, ¡vayan a trabajar! No se les va a dar paja, pero tienen que entregar su cuota de ladrillos.
19 Los jefes de cuadrilla israelitas se dieron cuenta de que estaban en un aprieto cuando se les dijo que la cuota diaria de ladrillos no se les iba a rebajar.20 Así que al encontrarse con Moisés y Aarón, que los estaban esperando a la salida,21 les dijeron: «¡Que el Señor los examine y los juzgue! ¡Por culpa de ustedes somos unos apestados ante el faraón y sus siervos! ¡Ustedes mismos les han puesto la espada en la mano, para que nos maten!»
Miren esto, en lugar de ver la victoria o todo lo contrario, miraron el panorama más triste, su trabajo era más duro que de costumbre, e inmediatamente culparon a Moisés y Aarón, y en cuanto los miraron, les dijeron: por su culpa mira como estamos por causa de tus palabras nos van a matar y estaban desesperados.
El pueblo de Israel, y al igual que en nuestros días, es muy parecido, cuando llegamos a los Pies de Cristo y le entrega uno su vida, siente inmediatamente la paz del perdón de los pecados y uno está feliz. Pero cuando llega la prueba o circunstancias difíciles en nuestras vidas, más aún cuando apenas conoce uno del SEÑOR, empieza uno a desmayar como el pueblo de Israel.
Empieza uno a quejarse porque me estaba pasando esto justamente cuando me estaba acercando a JESÚS, ¿dónde está la victoria que predican? Estoy perdiendo mi casa, o me quedé sin trabajo, tengo grandes problemas con mi familia. ¿Por qué me pasan estos problemas si se supone que tengo que estar en victoria? Y mira como estoy peor que antes; mejor dejo de seguir a JESÚS no sea que me vaya peor.
Así estaba el pueblo de Israel, diciéndole a Moisés: mira en lo que nos has metido, y miraban lo negativo que estaban pasando en sus vidas, y se olvidaron de la promesa que Dios les había dicho.
Dios tiene la victoria en sus manos para nosotros, solo Él quiere que nos esforcemos, porque no va a ser fácil obtener esa victoria cuando nos quejamos en las circunstancias difíciles.
4. La prueba de nuestra fe. —(Santiago 1:2-4) «Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas *pruebas,3 pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia.4 Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean *perfectos e íntegros, sin que les falte nada.»
Note que cuando uno está pasando por pruebas difíciles, el secreto para vencer es tener más fe en Cristo que siempre tiene la victoria. No hay por qué temer sino que salir adelante confiando en JESÚS quien tiene la solución. El pueblo de Israel en medio de esa prueba tan difícil, que miraban tan grande a Faraón que tenía tanto poder, y ellos estaban en sus manos, y creían que iban a morir.
Pero Dios en su infinita misericordia, les mostró que Él es mucho más grande que Faraón, mucho más grande que el mundo, mucho más grande que cualquier circunstancia difícil. Él es el poderoso, grande en misericordia y fiel a sus promesas. Al pueblo de Israel lo sacó de Egipto, como se lo dijo a Moisés.
5. Dios es Fiel a Su Palabra. —(Éxodo 12:35-39) « Después, siguiendo las instrucciones que Moisés les había dado, pidieron a los egipcios que les dieran objetos de oro y de plata, y también ropa.36 El Señor hizo que los egipcios vieran con buenos ojos a los israelitas, así que les dieron todo lo que les pedían. De este modo los israelitas despojaron por completo a los egipcios.
El éxodo
37 Los israelitas partieron de Ramsés, en dirección a Sucot. Sin contar a las mujeres y a los niños, eran unos seiscientos mil hombres de a pie.38 Con ellos salió también gente de toda laya, y grandes manadas de ganado, tanto de ovejas como de vacas.39 Con la masa que sacaron de Egipto cocieron panes sin levadura, pues la masa aún no había fermentado. Como los echaron de Egipto, no tuvieron tiempo de preparar comida.»
Note como salió Israel rico con mucho ganado, y libres de las cadenas de Faraón. Aquí miramos de que Dios es fiel a su Palabra. Él les dio la victoria tal y como se lo dijo a Moisés. Hay que confiar en Dios cuando uno esté en tiempos difíciles y no quejarnos, y mucho menos alejarnos de Él, sino por lo contrario, enfocarnos en aquel que tiene la victoria en sus manos.
(Apocalipsis 3:11-13) «Vengo pronto. Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite la corona.12 Al que salga vencedor lo haré columna del templo de mi Dios, y ya no saldrá jamás de allí. Sobre él grabaré el nombre de mi Dios y el nombre de la nueva Jerusalén, ciudad de mi Dios, la que baja del cielo de parte de mi Dios; y también grabaré sobre él mi nombre nuevo.13 El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.»
Mira la recompensa que nos espera si salimos vencedores a las cosas de este mundo, de las pruebas, de cualquier circunstancia por más difícil que esté, ten por seguro que sí uno se aferra a Cristo, JESÚS tiene una victoria cien por ciento segura.
Vale la pena confiar en JESÚS y no alejarnos de Él, porque así como sacó a Israel de Egipto, también nos saca en victoria a nosotros, porque Él es el mismo de ayer de hoy y por los siglos.
CONCLUSIÓN:
Oremos.
*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional*
Escrito por Admin