¿Por qué no vemos el Poder de Dios manifestarse?

20 abril, 2010

Por: Patricia Fierros

Título: ¿Por qué no vemos el Poder de Dios manifestarse?

Texto: Deuteronomio 23:14
“Porque el Señor tu Dios anda por tu campamento para protegerte y para entregar a tus enemigos en tus manos. Por eso tu campamento debe ser un lugar *santo; si el Señor ve algo indecente, se apartará de ti.”

Introducción

En las semanas anteriores hemos estado hablando acerca del amor, ¿Pero en verdad activamos ese don de Dios en nuestras vidas? Dios quiere que meditemos y examinemos primero, qué es lo que estorba el crecimiento de sus frutos en nuestras vidas primeramente, y como consecuencia, a la iglesia, porque allí es donde nos congregamos. Trataremos los siguientes puntos:

1) La Santidad de Dios
2) Permaneciendo en Santidad
3) La Palabra de Dios nos habla en esta noche

4) Preparados para el día del SEÑOR

Lección1. La Santidad de Dios. – (2 Crónicas 7:15-16) “Mantendré abiertos mis ojos, y atentos mis oídos a las oraciones que se eleven en este lugar.16 Desde ahora y para siempre escojo y consagro este templo para habitar en él. Mis ojos y mi *corazón siempre estarán allí.”

(1 Crónicas 23:30) “Cada mañana y cada tarde debían estar presentes para agradecer y alabar al Señor.”

El SEÑOR está siempre presente y de ninguna manera Él puede manifestarse en un templo sucio; como dice la Palabra del SEÑOR en Filipenses 1:9-11:

“Cuánto los quiero a todos con el entrañable amor de Cristo Jesús. 9 Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio,10 para que disciernan lo que es mejor, y sean puros e irreprochables para el día de Cristo,11 llenos del fruto de justicia que se produce por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.”

¿Es que acaso Dios ha acortado su brazo de Poder? Hebreos 13:8 dice: “Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.”
El problema está en nosotros. Un simple ejemplo: ¿Qué hacemos cada uno de nosotros cuando vamos a tener una visita en casa? Nos ponemos a limpiarla, ordenarla, barrerla, etc., y, ¿Para qué? Pues para que la visita se sienta a gusto y cómoda, y obviamente bien recibida, y su estancia allí sea placentera; y como consecuencia, al invitado le quedaron ganas de volver. Pero si volteamos el panorama a todo lo contrario, ¿querrá el invitado volver? Para nada, al contrario, se llevará una amarga experiencia.

2. Permaneciendo en Santidad. – Entonces hermanos, hay que permanecer en santidad para el SEÑOR; porque somos templo del Espíritu Santo. 1 Corintios 6:19-20 dice:

“¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños;20 fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.”

Y también 1 Corintios 3:16-17 dice:

“¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?17 Si alguno destruye el templo de Dios, él mismo será destruido por Dios; porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo.”

3. La Palabra de Dios nos habla en esta noche. – Colosenses 3:16-17 dice: “Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón.17 Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.”

Es por eso que Dios nos habla en esta noche, ya basta de tanto comodismo, quejas, chismes, etc… desechemos de todo esto para que Dios nos conteste nuestro clamor y ya no le estemos estorbando con esas cosas.

También dice en Efesios 5:14-17: “porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice: «Despiértate, tú que duermes, *levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo.» 15 Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios,16 aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.17 Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor.”

Y Efesios 4:12-13 dice: “a fin de capacitar al *pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.13 De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una *humanidad *perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo.”

4. Preparados para el día del SEÑOR. – (1 Tesalonicenses 5:2-8) “porque ya saben que el día del Señor llegará como ladrón en la noche.3 Cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», vendrá de improviso sobre ellos la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores de parto. De ninguna manera podrán escapar.
4 Ustedes, en cambio, hermanos, no están en la oscuridad para que ese día los sorprenda como un ladrón.5 Todos ustedes son hijos de la luz y del día. No somos de la noche ni de la oscuridad.6 No debemos, pues, dormirnos como los demás, sino mantenernos alerta y en nuestro sano juicio.7 Los que duermen, de noche duermen, y los que se emborrachan, de noche se emborrachan.8 Nosotros que somos del día, por el contrario, estemos siempre en nuestro sano juicio, protegidos por la coraza de la fe y del amor, y por el casco de la esperanza de salvación”

Sabemos que nuestro adversario no está tranquilo, y es por eso que ha sedado al pueblo de Dios con frialdad, apatía, costumbre y comodismo. La lucha ya sabemos que es espiritual (Efesios 6:12-18).

Por eso hay que estar siempre alertas hermanos, que el fuego de Dios no se apague en nosotros, sino todo lo contrario, se avive y refresque más y más cada día. Eso es lo que Dios quiere de nosotros, para que cuando Él venga, nos encuentre bien ocupados en Su obra, unidos en un mismo Espíritu y sentir, sin divisiones (Gálatas 6:1-4) que nos encuentre gozosos, sobrios y al mirarnos con Él, esperar Su sonrisa y que nos diga: “buen siervo” (1 Tes. 4:3-5; 2 Tim. 2:19-21).

No olvidemos que Él fue el que nos encontró y llamó primero (1 Pedro 2:9-10).  Por eso es importante congregarnos para escuchar Su Palabra, porque es la que nos guía al diario caminar; para servirle, adorarle, exaltarle y glorificarle. Unidos como Su pueblo, y nuestro Dios que oye en los Cielos descenderá y nos llenará de Su Espíritu más y más, y de Sus bendiciones y amor. Entonces cuando eso pase, vamos a poder ver cosas grandes en nuestras vidas, y en la iglesia. Como ejemplo, almas nuevas llegando para entregarse al SEÑOR, porque van a ver que allí está el Poder de Dios manifestándose; pero hay que mantener la casa limpia primero, en otras palabras, nuestras vidas deben estar listas para el día de la visita, para que cuando nuestro SEÑOR venga, la encuentre limpia, santa, pura y sin mancha.
La pregunta esta noche es, ¿están nuestras vidas limpias para el Día del SEÑOR? Es tiempo de reflexión y de examinarnos a nosotros mismos.
Conclusión

Oremos…………….
*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional*

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