La Importancia de Estudiar Doctrina (4)

14 octubre, 2009

La Importancia de Estudiar Doctrina

(4)

Punto # 3) Estudiar doctrina es importante porque somos llamados a ser testigos de Cristo.

Jesucristo dijo antes de su ascención en Hechos1:8: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén., en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”

Supongamos que alguna persona le pregunta:  ”¿Por qué debo preferir el cristianismo antes que el budismo o el hinduísmo?  Usted contesta: “Porque Jesús es el camino”, y la persona replica: “¿Y por qué es el camino?” Si usted responde, “Aaah, yo no sé, pero la Biblia dice que Jesucristo es el camino”, usted no es un buen testigo de Cristo.

¿Notó usted el razonamiento circular? Es como si yo le dijera que soy Napoleón y usted me pregunta cómo puede saber que yo soy Napoleón, y  mi contestación es “Porque yo le digo que soy Napoleón.’

Nadie que tenga preguntas u objeciones honestas va a aceptar esta clase de respuestas. Le van a decir, “Muchas gracias, muy amable, váyase a su casa, haga la tarea y después vuelva. No me venga a predicar a su Cristo si no tiene respuestas”.  La persona no nos va a escuchar, y francamente, no tienen por qué escucharnos. No tenemos nada que ofrecerle.

Para ser un buen testigo de Cristo una persona debe conocer la doctrina de Cristo, es fundamental. No podemos separar a Cristo de su enseñanza, van juntos, son inseparables, no podemos desasociarlos. La doctrina de Cristo viene a nosotros en la Biblia, que no sólo registra sus enseñanzas durante su ministerio aquí en la tierra, sino también sus enseñanzas posteriores dadas a sus apóstoles, a quienes Jesús delegó su autoridad. Es por ello que en un sentido siempre decimos que la Escritura es nuestra máxima autoridad, y nos sujetamos a ella porque perpetúa la autoridad de Cristo.

El creyente que no lee y aprende de las Escrituras no es un buen testigo de Cristo, porque Cristo transmite su autoridad a nosotros por medio de la Escritura . R.C. Sproul lo pone de esta forma ilustrando con el siguiente diálogo:

.- ¿Es Jesús el Señor de su vida?

.- Sí, lo es.
.- ¿Y cómo ejerce Jesucristo autoridad sobre usted?
.- No entiendo, ¿qué quiere decir?

.- Bueno, me explico. ¿Jesucristo le envía faxes, le llama por teléfono, se le aparece cuando usted está afeitándose, o se toma un cafecito con usted y conversan?

La respuesta es una sola: Jesucristo ejerce su señorío o autoridad a través de su Palabra (2 P.1:3; 2 Ti. 3:16-17; Jn. 14:23 ss)

¿Ven que Jesucristo  y la Palabra son virtualmente uno, es imposible separar el uno del otro. La Escritura es la que revela toda la verdad acerca de Jesucristo. No existe tal cosa como “Yo soy cristiano, Jesús es mi Señor, pero yo no leo la Biblia”. Obviamente hay problemas con una actitud como ésta. ¿Cómo puede ser que ustedes sean testigos de Cristo si no saben explicar la doctrina de la salvación? Es imposible evangelizar cuando ustedes no pueden presentar el evangelio, porque se van a parecer a un ciego explicando el sol o a un sordo hablando de la novena sinfonía de Beethoven.

¿Ven la practicidad de la doctrina?  Hace la diferencia entre la vida y la muerte. La única forma de predicar la salvación es saber qué es y cómo se recibe la salvación. No me refiero solamente a decir que Cristo murió por nosotros. Eso lo puede hacer un niño. Debemos saber qué fue lo logró el Señor con su sacrificio. El futuro eterno de la persona que tengan enfrente depende de la doctrina que ustedes hayan aprendido y estén en condiciones de presentar.

Tercer punto, entonces,  la doctrina es importante porque somos llamados a ser testigos de Cristo. <>

(Continuará)

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*


La Importancia de Estudiar Doctrina (3)

19 septiembre, 2009

La Importancia de Estudiar Doctrina

(3)

 

Punto # 2) Estudiar doctrina es importante porque es la expresión de amar a Dios con toda nuestra mente.

 

¿Recuerdan el primer mandamiento de todos, el mayor, el principal, según Cristo?:

“Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento”. (Marcos 12:29-30)

¿Qué quiso decir Jesucristo con “toda tu mente (dianoia)”?  Respuesta: “Con todo el entendimiento” (sunesis). El escriba que lo había interpelado entendió muy bien lo que dijo Jesucristo ya que  en el v. 33 vemos que repite las palabras del Señor usando “entendimiento’ en lugar de mente.

Aprender, usar la mente, es fundamental en la vida del cristiano. ¿Por qué piensan ustedes que Jesucristo se dedicó a enseñar durante todo su ministerio? A través de los evangelios podemos leer frases referentes a Cristo como: “abriendo su boca les enseñaba”, “enseñaba en las sinagogas”, “enseñaba por parabolas”, “enseñaba en el templo”, “comenzó a enseñarles”, “pasaba por las aldeas enseñando”, etc. etc., constantemente.

A su vez, veamos algunas cosas que Pablo dice en sus cartas.

En Romanos 11:25, hablando del rechazo del Mesías por parte de Israel, dice: “Porque no quiero hermanos que ignoréis este misterio”, y luego explica lo que ha ocurrido con el pueblo de Israel.

En 1 Corintios 6:19, Pablo dice: ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

En 1 Corintios 10:1 explica: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar”.

En 1 Corintios 12:1 escribe: “No quiero hermanos que ignoréis acerca de los dones espirituales”.

En 1 Tesalonicenses.4:13 dice: “Tampoco queremos hermanos que ignoréis acerca de los que duermen”, hablando de la 2da venida de Cristo.

El apóstol Pedro escribe en 2 Pedro 3:8: “Mas, oh amados, no ignoréis esto”, y continúa explicando acerca de la 2da. venida del Señor.

Ahora, escuchen bien, visto y considerando el énfasis primordial que Jesús y sus apóstoles ponen en procurar que los cristianos no ignoremos sus enseñanzas, corresponde preguntar a los cristianos en el día de hoy: ¿Hasta cuándo piensan seguir siendo cristianos ignorantes?

¿Por qué debemos usar nuestra mente para aprender la doctrina de Cristo y los apóstoles?  Porque a través de toda la historia de la Iglesia siempre ha habido gente que enseñó doctrinas contrarias a las de los apóstoles y Jesucristo mismo. Este tipo de enseñanza no solamente creaba controversia dentro de la Iglesia, sino que también le causaba dificultades a la gente para entender lo que debían creer y lo que significaba ser un cristiano.

Esta situación ha permanecido durante 2000 años. Es por esto que las personas involucradas en una mentira, por ignorancia o porque han resistido al Espíritu Santo al punto de rechazar el verdadero evangelio (aunque ambas razones viajan juntas), pueden presentarse en la puerta de su casa, en la calle o en el trabajo, e invitarlos a concurrir a su iglesia.

Ellos se ven y oyen sinceros, son dedicados, y utilizan las mismas palabras que nosotros usamos. Les van a decir, “Nosotros creemos que Jesús es el Hijo de Dios”. Pero si investigan un poco se van a dar cuenta que le llaman el Hijo de Dios, pero es un ser creado, o un dios diferente del Padre, y para otros Jesús, el Padre, y el Espíritu Santo son todos la misma persona. En el análisis final Jesús es cualquier cosa menos el Dios de la Biblia.

Mis hermanos, cuando ustedes escuchen que Jesús es cualquier cosa y no es Dios Hijo, segunda persona de la Trinidad, igual con el Padre en naturaleza y en atributos, denle las gracias muy amablemente a la persona que tienen enfrente tratando de llevarlos a su grupo y aléjense lo más que puedan.

Satanás se disfraza como ángel de luz (2 Co.11:14), y sus ministros también. Alguien dirá, “¡Ah!, pero creen en Jesús”. Sí, ¿pero en qué Jesús?    A veces decimos, “Se ven tan buena gente”, “Viven decentemente”,  ”Yo conozco uno que le da la mitad de lo que gana a la madre”. Mis hermanos, eso no interesa. El ateo puede vivir así, eso no quiere decir que tengan la verdad.

El hecho de que usen el mismo lenguaje que nosotros no indica que tengan la verdad, y en lo que tiene que ver con la eternidad, con el destino eterno, ustedes quieren la verdad, porque la mentira les puede costar eternamente.

Reitero, Satanás se difraza como ángel de luz. No piense que esta gente va a venir a su casa, o lo van a  encontrar en la calle, o en el trabajo, y le van decir, “Venga a nuestra iglesia, allí creemos que Jesús es un demonio”. ¡No! “Jesus es el Hijo de Dios” les van a decir. ¡Cuidado!

Les advierto en estos términos sencillos porque es la mejor forma de llegar a ustedes, a la iglesia de Cristo, en estos tiempos modernos. En siglos pasados, cuando los cristianos eran confrontados con el error sabían defender su doctrina, estaban preparados. En el siglo cuarto, si ustedes entraban en una tienda a comprar algo, o un taller de artesanía, etc., en cualquier ciudad del mundo mediterráneo, la primera cosa que el dueño del local les iba a preguntar era su opinión acerca de si el Hijo era creado o no, si Jesús era igual al Padre o no, era el tema del día. La gente estaba interesada en el mensaje de salvación y la verdad de Cristo.

Han pasado 1600 años, y hoy en día, los cristianos no sabemos lo que creemos. No podemos explicar nuestra fe frente aquellos que la cuestionan, no podemos presentar a Jesús, ni decir quien es en relación a la Deidad. No podemos explicar la Trinidad tampoco.

¿Por qué? Porque estamos muy ocupados bailando en la alabanza, recibiendo tal o cual bautismo especial, o muy ocupados quitando demonios, o cayéndonos al piso  o “parando de sufrir”, o leyendo “Left Behind”. Discúlpenme aquellos que leen la serie de Tim LaHaye, Left Behind. Es muy interesante, pero no me digan que se edifican espiritual y doctrinalmente leyendo la novela hasta la una de la mañana. ¡Lean la Biblia!   Yo leí por un tiempo estas novelas, se trata de un material maravilloso, uno no puede cerrar el libro una vez que comienza a leer. Pero no son prioridad en la vida del cristiano. No debemos abusar el tiempo.
Lo cierto es que los cristianos y los pastores modernos no tenemos tiempo para doctrina, pero sí tenemos tiempo para montar un circo de mayores proporciones de modo que nuestra fe ha sido desprestigiada en esta sociedad, principalmente por hombres y mujeres que reclaman ser cristianos y que han usado la TV con gran efectividad para convencer a la gente que los cristianos somos un grupo de fanáticos ignorantes de mentalidad regresiva.

Concluyendo este punto: Parte de la tarea de servir a Cristo es aprender, recibir información, retenerla, memorizarla, y luego usarla en diferentes ministerios. No digan yo no sirvo para eso, no puedo memorizar, no puedo aprender, eso es flojera nada más

“!Hermano, no se me queda nada!” he escuchado decir a algunos.  Yo por lo general contesto, ¿Cómo se le va a quedar algo si nunca le entró nada? Si nunca hizo ningún esfuerzo. Es curioso como cuando tienen que dar examen para la ciudadanía o para la licencia de manejo, o recordar una nueva receta de cocina, o memorizar la información sobre fútbol o boxeo desde años atrás, no tienen ningún problema de memoria.

Hermanos, aprender los rudimentos de la fe cristiana, los principios elementales de la doctrina de nuestra fe, nada complicado dicho sea de paso, requiere un pequeño esfuerzo, un domingo por la tarde, la Biblia y un buen  libro informativo. Cuando volvemos de la iglesia los domingos,  en lugar de despatarrarnos en el sofá con el control remoto del televisor n en la mano, tomemos una pluma o un lápiz. ¡No es difícil!

Yo conozco sectarios como los Testigos de Jehová por ejemplo, que no han pasado  de 2do. año de escuela primaria, pero sin embargo hacen pasar vergüenza a la mayoría de los cristianos. Nosotros, al contrario de los sectarios, tenemos la ayuda del Espíritu Santo, contamos con el poder de Dios a nuestra disposición para desarrollarnos espiritual e intelectualmente y poner todo eso a los pies de Cristo, para que él lo santifique y lo use para su obra.

Estudiar doctrina es importante porque  es la expresión de amar a Dios con toda nuestra mente. Y recuerden que somos llamados a representar a Cristo, a ser embajadores de Cristo (2 Co. 5:20), y esto nos lleva a nuestro 3er punto: Estudiar doctrina es importante porque somos llamados a ser testigos de Cristo. <>

(Continuará) 

 

Pablo Santomauro

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*


La Importancia de Estudiar Doctrina (1)

18 agosto, 2009

La Importancia de Estudiar Doctrina

(1)

 

En esta mañana abordaremos un tema que los cristianos modernos no encuentran muy atractivo, “La importancia de estudiar doctrina”. En muchas iglesias la sola mención de la palabra “doctrina” causa horrores. Yo sé que éste no es el caso aquí, aunque puede haber alguien que esté pensando: “Perdón, pastor invitado o quien sea usted, yo vine con la expectativa de escuchar algo que me ayude con el tremendo estrés que tengo en mi vida. Vengo a que me levanten el ánimo”.  Otros querrán escuchar  una plática de cómo evitar conflictos en el trabajo, cómo ser una mejor mamá o papá, llevarse mejor en el matrimonio, mirar la vida positivamente, etc. La verdad es que cualquiera puede darles una charla sobre estas cosas, pero en la mayoría de los casos lo que se dice tiene poca o ninguna relación con la Biblia. Otros habrán venido hoy porque no tienen aire acondicionado en su casa, pero resulta que el de aquí tampoco está trabajando muy bien, lo siento.

Una cosa que se les enseña a los disertadores de diferentes ramos (no tiene que ser solo el religioso) es que el título de una presentación y las primeras frases deben atraer la atención del oyente inmediatamente (“attention getters” les dicen en inglés). Como el estudio de hoy carece de ambos, vamos a confiar en el Espíritu de Dios para que lo que se diga hoy sea para que uds. salgan de aquí con la impresión de que al menos aprendieron algo.

Abran sus Biblias en el  libro de Hechos, capítulo 2. Hechos aquí narra el comienzo de la historia de la Iglesia, la respuesta de los primeros cristianos ante la Gran Comisión, o sea, lo que Jesucristo logra a través de la iglesia primitiva. Hechos comienza con la ascención de Jesús, sigue con el día de Pentecostés, y luego nos provee con la información relacionada con los primeros 30 años de historia de la iglesia primitiva.

En el cap. 2, la sección que nos interesa hoy es la que sigue a la primera predicación de Pedro. Allí  el Espíritu Santo  trae convicción sobre los oyentes y como 3000 personas se arrepienten y se salvan, y se adhieren a la iglesia en sus inicios. Leamos v.v. 41-43:

Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados, y se añadieron en aquel día como 3000 personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles”.

Detengámonos por un momento en “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles”. Estos recién convertidos necesitaban ahora instrucción en la Palabra, necesitaban crecimiento.  Después de todo, cuando nace un bebé no lo felicitamos, le damos una bolsa con botellas de leche y con zapetas (pañales) y le deseamos que tenga una buena vida. De la misma manera, a un recién convertido no solamente le abrazamos, le regalamos una Biblia y le decimos “Que Dios le bendiga”. El nuevo nacimiento es sólo el comienzo de un camino de crecimiento donde la instrucción, la enseñanza, la doctrina bíblica juegan el rol más importante.

El fundamento esencial para el crecimiento espiritual y la madurez del creyente, era y es, la Verdad revelada por Dios a los apóstoles, y ésta era enseñada fielmente por ellos. Es lo que conocemos hoy como la Escritura, por consiguiente, tanto ayer como hoy, la Escritura sigue siendo la base para el crecimiento y madurez espiritual a los efectos de tener una mejor relación con Dios.

La llave (o clave) del crecimiento en la vida cristiana no está el grupo de adoración, la música, las actividades que hacemos juntos. El principal motivo por el cual nos reunimos o venimos a la iglesia, no es para saludarnos, “Que tal Pedrito – hola Juanita”. Tampoco es tener un buen tiempo. Sí, estas cosas son parte de la vida de iglesia pero no son la razón principal para venir a la iglesia. En muchos lugares la gente pasa un tiempo fantástico, bailan, zapatean, flamean las banderas, sudan, giran, levantan las manos, presencian a las jóvenes con playeras ajustaditas saltar sensualmente, etc.; todo muy bonito pero no aprenden nada. La razón para la cual estamos aquí los domingos es  para escuchar la Palabra de Dios predicada, expandida y expuesta en forma doctrinal.

La palabra doctrina significa “enseñanza”.  Para la mayoría de los cristianos es sinónimo de anestesia. Esto, unido a la apatía general que caracteriza a la Iglesia en el día de hoy, nos presenta  con la realidad de que tenemos en estos tiempos una generación de cristianos que son  pigmeos doctrinales. Creen en Dios, Cristo Jesús y el Espíritu Santo,  que la Escritura es la Palabra de Dios, etc., pero no saben por qué creen de esa forma.

Muchas razones pueden ser dadas para esto, pero la responsabilidad final recae en el liderazgo de la Iglesia. Existe hoy una increíble cantidad de enseñanza pobre desde los púlpitos que se puede manifestar de diferentes formas. Muchos predicadores no son llamados por Dios para predicar la Palabra, sus intenciones son buenas, hasta son graduados de seminario, pero si el don del Espíritu no está presente en ellos, todo lo que nos queda es gente que hacen de la Escritura y el Evangelio algo monótono, aburrido. Antes la gente dormía en los parques, las bibliotecas, las estaciones de trenes. Esos lugares parecían estar diseñados para eso, pero hoy la gente va a dormir a las iglesias, muchos ya van preparados mentalmente para aburrirse, saben que se van a aburrir ….

No solamente algunas iglesias se han convertido en clínicas del sueño, otras son semilleros de doctrinas erróneas.  La mala enseñanza se presenta de muchas formas:

1)    Evangelio de la Sanidad y la Prosperidad (Movimiento de la Fe o Palabra de Fe), uno de las artimañas más inteligentes del enemigo de nuestras almas.

2)    Pastores que dejan de lado las partes que puedan offender al oyente: pecado, juicio, condenación, infierno, etc. — Si alguien puede mostrar material donde Rick Warren o Joel Osteen hablan enfáticamente de estas cosas, por favor hable conmigo sobre el final.

3)    Psicología y pensamiento positivista.

4)    Liberación de demonios en los cristianos.

etc. etc. etc.
Entonces, ¿es importante estudiar doctrina? Nosotros diríamos que es vital, y vamos a ver 5 puntos que apoyan nuestra afirmación.

(Continuará)

Pablo Santomauro

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del apologista Pablo Santomauro*


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