La Entrada Triunfal a Jerusalén

28 marzo, 2010

166143116_dsc_0079a11La Entrada Triunfal a Jerusalén

Por Daniel Brito

En este día estamos celebrando Domingo de Ramos, también conocido como Domingo de Palmas. Es el día que celebramos la Entrada Triunfal de JESUCRISTO a Jerusalén. En un primer día de la Semana como éste, era el día que los Hebreos separaban el cordero que iba a ser sacrificado para esa Pascua. Hay tres cosas que debemos recordar sobre lo que este día significa. Siga leyendo.


La Semana Mayor

27 marzo, 2010

166143116_dsc_0079a11La Semana mayor

Por Daniel Brito

Esta es la tercera vez que publico este artículo con algunos cambios, sobre el desinterés en el Cristianismo por esta semana que se conoce como Semana Santa o Semana Mayor.

Leyendo un artículo en el blog de Scott Armstrong, un misionero Nazareno, el cual él tituló la Semana Olvidada, y él preguntaba por qué entre los Evangélicos no había interés por sermones de la muerte y Resurrección de JESÚS. Él dice en su blog que los pastores Evangélicos no quieren ser como los Católicos, y de ahí el desinterés.

Ese artículo me hizo recordar que, por algunos años, he estado pensando sobre lo mismo, y es sobre cómo ha disminuido el interés en los Servicios y eventos de Semana Santa. Entre los Evangélicos, siempre he visto menos interés, y ha sido según mi parecer también, por querer ser diferente que los Católicos. Pero aún entre los Católicos, he visto la falta de interés, comparado a hace 20 o 30 años atrás, cuando las Iglesias Católicas se ponían repletas el Viernes Santo, a como se ven ahora en los Estados Unidos. Entiendo que en otros países todavía la tradición Católica es igual.

Hace 30 años era común que en el “Viernes Santo” hubieran dos o tres cultos en muchas iglesias, tratando el tema del Sacrificio de JESUCRISTO en la Cruz. Incluso, el tema de las Siete últimas exclamaciones del SEÑOR era clave en servicios durante la Semana Santa o Semana Mayor. En nuestros días todo eso ha disminuido grandemente, y entiendo que es una de las tantas señales de la apostasía final y de la Venida de JESUCRISTO.

Para muchos, Semana Santa es un tiempo de vacaciones de la escuela, de la universidad, o del trabajo. Incluso, todavía en nuestros días, el “Viernes Santo” es feriado para muchos, y es muy común ver a hermanos de las iglesias ir a lugares de recreación, en vez de asistir al templo. Aunque no hay nada malo en ir a lugares de recreación, debemos entender que hay tiempo para todo como dice la Biblia (Eclesiastés 3:1-9).

Debemos recordar que cuando Dios instituyó la Pascua en Egipto, una de las primeras leyes que les dio a Israel era el celebrar todos los años la Pascua y, enseñarle a sus hijos por qué lo hacían. Éxodo 13:6-9 dice:

«Durante siete días comerán pan sin levadura, y el día séptimo celebrarán una fiesta en honor al Señor.7 En ningún lugar de su territorio debe haber nada que contenga levadura. Ni siquiera habrá levadura entre ustedes. Comerán pan sin levadura durante esos siete días.
8 »Ese día ustedes les dirán a sus hijos: “Esto lo hacemos por lo que hizo el Señor por nosotros cuando salimos de Egipto.” 9 Y será para ustedes como una marca distintiva en la mano o en la frente, que les hará recordar que la ley del Señor debe estar en sus labios, porque el Señor los sacó de Egipto desplegando su poder.»

El Cristianismo tiene solamente DOS fiestas anuales para celebrar: Navidad y Semana Santa. No estoy hablando de crear ritos, sino de hacer algo que es tan importante para nosotros los seres humanos, y es el recordar. Si no recordamos, nos olvidamos. ¡Qué fácil es para la segunda y tercera generación olvidar, sino se les está enseñando la importancia del por qué estamos recordando! No debemos dejar que la desidia o el interés por otras cosas, aunque sean parte de la obra de Dios, nos quiten la importancia de estar ensañando durante este tiempo, que JESUCRISTO se hizo Carne, murió en una Cruz por nuestros pecados, y Resucitó al tercer día. Parece como que es algo que todos sabemos y, si lo es, pero debemos recordarlo todo el tiempo.

Que Dios les bendiga.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional*


Los Últimos Siete Días

23 marzo, 2010

Por: pastor John Brito

Título: Los Últimos Siete Días

Texto: Génesis 7:1-5:

Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación. 2De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. 3También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra. 4Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice. 5E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.

–VRV, 1960

Introducción

¿Qué haría usted si supiera que solamente le quedan siete días para vivir? ¿Pasaría los últimos momentos con su familia? ¿Iría de viaje? ¿Haría lo que siempre ha querido hacer pero nunca tuvo tiempo? ¿Le pediría perdón a las personas a quien haya ofendido? ¿Qué haría usted?

Aunque siete días no es mucho tiempo, pienso que es mejor saber cuando uno se va a morir que ser sorprendido por la muerte. Pero la realidad es que la mayoría de nosotros nunca vamos a saber cuándo nos vamos a morir.

Ahora, si el único beneficio del poder saber el día de la muerte de uno seria el pasar los últimos momentos con nuestra familia o el poder poner nuestra casa en orden valdría la pena. ¿Pero que si hubiera una aventaja mayor? Me refiero a nuestra relación con Dios. Pues si uno supiera cuando se va a morir tuviera tiempo de arrepentirse y vivir los últimos momentos de su vida teniendo paz con Dios. Esto sería una ventaja enorme porque si uno muere sin estar bien con Dios sufrirá una eternidad en un lugar de juicio y tormento.

Pero la realidad es que el único que sabe cuando nos vamos a morir es Dios. Y es por esto que tenemos que vivir nuestras vidas bien con él sabiendo que el fin se acerca. Esto es una lección que los antediluvianos nunca aprendieron. En los últimos siete días de su vida había mucha actividad de parte de Dios que les hubiera servido de anuncio, pero nunca le hicieron caso a Dios. Hoy vamos aprender de error de ellos.

Lección

En los últimos siete días de la vida de los antediluvianos Dios estaba bien ocupado preparando de salvar a Noé y a los animales. Lo primero que vemos a Dios hacer es hablarle a Noé. De todos los seres humanos que existían en esa semana solamente uno escucho la voz de Dios. No es que Dios no estaba tratando con los demás seres humanos. Como vimos la semana pasada el Espíritu de Dios estaba tratando con los hombres de aquel periodo. Pero el único hombre que tenía su oído atento a la voz de Dios era Noé. Hoy día Dios está hablando a los seres humanos. Sin embargo no todos escuchan su voz por estar tan entretenidos en otras cosas. Viven sus vidas inconscientes de Dios. Y al hacer esto comenten el mismo error que los antediluvianos.

La segunda cosa que vemos a Dios hacer es darle entrada a Noé al arca y pronunciar a Noé justo. El arca fue era una nave enorme que ciertamente tomo años para completar. Pero parece ser que nadie se preocupo en preguntarle a Noé la razón por el arca o si le preguntaron no le hicieron caso. Y sin darse cuenta ellos estaban mirando el único medio de salvación en ese día. Pero no le hicieron caso a Noé ni se preocuparon en buscar a Dios. Como dijo Jesús en Mateo 24:37-38: “Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. 38Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca…” Pero ahora Noé y su familia entraron al arca. Esto quiere decir que trajeron sus pertenencias al a arca y se prepararon para el diluvio. Parece ser que esta fue la primera vez que Noé y su familia entraron al arca en preparación para el diluvio. Esto debiera haber sido una advertencia para la gente de aquel día. Sin embargo, no le prestaron atención.

En cuanto a Dios declarar que Noé era justo, la gente antediluviana vivía sin consciencia de lo que era justo y lo que era malo. Más bien vivían vidas llenos de violencia y pecado. Es decir, los antediluvianos estaban totalmente inconscientes de la justicia de Dios. Ellos no conocían el bien y el mal desde el punto de vista de Dios. Entonces cuando Dios pronuncio a Noé justo ellos ni se dieron cuenta de que era porque Noé vivía diferente a ellos. Para ellos el vivir justamente era vivir en su estado de corrupción. Noé era el hombre raro. Y esto por estar inconscientes de Dios.

La tercera cosa que vemos a Dios hacer es de decirle a Noé que entrara a los animales al arca. Dicen los versículos 2-3, “De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja, el macho y su hembra. 3También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la tierra.” ¿Cómo fue que Noé hizo entrar a los animales? En realidad no se sabe. Lo que sí se sabe es que tuvo Dios que estar envuelto en esto porque le sería imposible a Noé localizar a toda especie de animales y aves. Seguramente Dios le trajo los animales a Noé y este solamente los hizo entrar, seguramente con darles un empujón.

Aquí hay un punto muy interesante. Los animales ya estaban alrededor del arca ante de los últimos siete días. Noé solamente los hizo entrar al arca. Esto nos dice que la gente vio a los animales llegar alrededor del arca. Ellos tuvieron tiempo de indagar acerca de esto. Ellos tuvieron siete días de ver este acto sobrenatural de parte de Dios y darse cuenta que Dios estaba a punto de hacer algo sobre la tierra. Dios había seleccionado a una familia y a parejas de animales para escapar el juicio, y la gente no se dio cuenta de este milagro por estar inconscientes de Dios. Y todo esto sin saber que eran los últimos siete días de sus vidas.

La cuarta cosa que vemos a Dios hacer es de pronunciar la venida del diluvio en siete días. Dice el versículo 4, “Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice. 5E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.” No solamente había predicado Noé acerca del diluvio con construir el arca a través de los años, y no solamente le había hablado a la gente acerca del diluvio, ahora Dios estaba hablando del diluvio en los últimos siete días de la existencia de los antediluvianos. Pero la gente no escucho a Dios hablarle a Noé, pues si no escuchaban la voz del Espíritu de Dios que trataba con ellos ciertamente tampoco escucharían la voz de Dios si les hablara directamente. Por estar inconscientes de Dios no se dieron cuenta que estaban viviendo en la última semana de sus vidas. Pero en vez de ponerse bien con Dios siguieron en sus asuntos.

Y la quinta cosa que vemos a Dios hacer en estos versículos es de dejar a Noé obedecerle. Dice el versículo 5, “E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.” La gente vio como Noé y los animales entraron al arca de manera sobrenatural, sin embargo, no hicieron caso ni se dieron cuenta que estaban viviendo los últimos siete días de sus vidas.

Y la última cosa que Dios hace Dios se encuentra en el versículo 16: “y Jehová le cerró la puerta.” Al cerrar la puerta del arca toda oportunidad de salvación fue quitada a los antediluvianos. Ellos tuvieron siete últimos días para hacerle caso a Dios pero ni siquiera se dieron cuenta que estaban viviendo sus últimos siete días. Estaban ocupados en los suyo y ni se dieron cuenta que todo lo suyo se iba a concluir por no prestar atención a lo que Dios estaba haciendo.

Conclusión

Hoy día estamos viviendo en los últimos días. Jesucristo esta por regresar por su iglesia. Y al esto suceder Dios va a derramar el ultimo juicio sobre la tierra. Solamente los que están en el arca que se llama Jesucristo serán salvos.

No se sabe si estos son los últimos siete días de nuestras vidas. Pero sin duda estamos en los últimos días. Igual a los días de Noé Dios está hablando hoy y esta pronunciando a personas justas y declarando a gente pecadores. Y Dios está seleccionando gente para entrar al arca que es Jesucristo. Y la iglesia está trabajando y preparándose para la venida de Jesucristo. Esto es señal que estamos en los últimos días. Lo que hace falta es que usted se dé cuenta y viva como que le quedan siete últimos días. No se vaya en un viaje. Más bien póngase bien con Dios antes que el cierre la puerta.


El Buen Pastor

18 marzo, 2010

zobeidaPor Zobeida Brito

El Buen Pastor

(Juan 10:11;14,15) “Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas. 14 Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, 15así como el Padre me conoce a mí y yo lo conozco a él, y doy mi vida por las ovejas.”

Estos versos, que pertenecen a la parábola  del redil en la que el Señor Jesucristo, explica a los presentes paso a paso, el cuidado amoroso y dedicado de Jesús por su pueblo. Es como si El dijera: Yo soy para todos los que creen en mi, lo que un buen pastor es para sus ovejas: cuidadoso, vigilante y amoroso.

Mientras leía este relato bíblico hecho por Jesús, recordé el viaje que emprendimos mi esposo mis hijos y yo, desde Madrid hasta Bilbao en nuestra estancia en España. El viaje lo hicimos en tren, nunca lo olvidaremos, el paisaje que se presentaba a nuestros ojos era maravilloso, el verdor de la campiña, los árboles de aceitunas: Y rebaños de ovejas que eran llevadas por su pastor hacia pastos frescos. Para nosotros queridos Hermanos(as) fue una experiencia hermosa.

Recordemos que también nosotros estamos siendo guiados por el buen pastor que es Jesucristo; somos ovejas de su prado. Pertenecemos a Su redil. El buen pastor su vida da por sus ovejas, así es como ahora todo el que en Él cree y lo recibe como su Salvador, es contado como una oveja de Su redil. Cristo murió en la cruz, dio Su vida en rescate, librándonos de la condenación eterna, y ahora si le somos fieles podemos gozar de vida eterna. El nos conoce, sabe todo acerca de su rebaño, sabe cuando falta una. No sé si ustedes recuerdan el relato de las cien ovejas.

Mateo 18:12-13:  «¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron.»

Es triste que haya tantas ovejas descarriadas que se han salido del redil buscando otros pastos; estoy hablando de los creyentes que se apartan del camino de Dios  y de su cuidado protector. Su guianza, sus ricas y abundantes bendiciones. No importa cuanto tiempo hace que te saliste del redil, y sientes la voz del Señor que te está llamando. La puerta del redil está abierta y el Pastor te está llamando. Pero también el llamado está siendo dirigido como una invitación a todo aquel  que no ha experimentado el nuevo nacimiento, que no tiene seguridad eterna que no ha entregado su vida al Señor. Jesús dijo en Juan10:9: «Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo.» Él es el único camino al Padre. En Él hallareis la salvación para tu alma.

Que Dios los bendiga,

Hermana Zobeida Brito

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.


Patricio de Irlanda

17 marzo, 2010

Patricio de Irlanda

Por Daniel Brito

En este día se celebra en esta nación, el día de San Patricio. Para los Evangélicos, suena como una fiesta a un santo Católico, pero en realidad su historia es la de un hombre común, con circunstancias muy semejantes a la de José, el hijo de Jacob, en el libro de Génesis. Hay varias lecciones en esta historia para nosotros, pero la más importante es la del perdón, que tanta falta hace en muchos creyentes, y especialmente en muchos hogares.

Patricio nació por el año 389 d.C., en la Britania Romana.[1] Era hijo de un diácono, y había sido criado en la Iglesia, pero según sus propias confesiones,[2] él dice que aún no conocía al Verdadero Dios. En otras palabras, parece ser que Patricio era como tantos hijos de Cristianos que van a la Iglesia por compromiso, o por obligación. Según sus confesiones dicen, fue llevado cautivo como a los 16 años de edad, por una banda de secuestradores a Irlanda, y vendido a un Rey Irlandés, quien lo puso a trabajar como un pastor de ovejas. Según dice Chuck Colson, la vida de los pastores-esclavos era muy solitaria, aislados a veces por meses en los cerros.[3]

Fue en el cautiverio donde Patricio se acercó al Señor de todo corazón, y oraba varias veces al día. Fue así que después de seis años de esclavitud, oyó una voz que le profetizaba que había un barco esperándolo. Patricio dice que obedeció sin tenerle miedo a nada, y emprendió un camino largo hasta llegar a la costa donde estaba el barco. De ahí viajó en barco de regreso a su familia en Britania, donde pasó varios años, siendo ordenado a Presbítero, y luego a Obispo.

Patricio fue llamado a regresar a Irlanda en una visión. Él había aprendido el idioma, las costumbres y supersticiones de los Irlandeses, y ahora, regresaba a evangelizar a esos paganos. Es muy claro que la historia tiene una gran semejanza a la de José el hijo de Jacob el Patriarca, que encontramos en el libro de Génesis 40:18-21:

«Luego sus hermanos se presentaron ante José, se inclinaron delante de él y le dijeron: —Aquí nos tienes; somos tus esclavos. 19 —No tengan miedo —les contestó José—. ¿Puedo acaso tomar el lugar de Dios? 20 Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente.21 Así que, ¡no tengan miedo! Yo cuidaré de ustedes y de sus hijos. Y así, con el corazón en la mano, José los reconfortó.»

José había sido vendido como esclavo injustamente, y después encarcelado por Potifar por un crimen que él no había cometido. José tenía toda razón para haberse amargado y haber querido la venganza, pero vemos que él hizo lo opuesto: perdonó a sus hermanos, sabiendo que la Soberanía de Dios había estado en el asunto.

Así también vemos que la historia de Patricio se asemeja a la de José, quien pudiendo haberse amargado, y llenado de odio hacia los que lo esclavizaron, hizo lo contrario y, regresó a la tierra donde pasó los seis años de esclavo, lejos de sus padres, para traerles el Evangelio, y la salvación de Dios.

Un gran ejemplo para nosotros que, tantas veces uno puede sentirse con toda la razón de amargarse contra quienes le han hecho daño, o tal vez por las circunstancias de la vida que han traído rencor y malos recuerdos sobre el pasado. El llamado de Dios para todos es el del perdón. Perdonar es quitarse la carga de la amargura y el rencor, y poder tener un comienzo nuevo, y sobre todo, poder sentirse perdonado por Dios.

Que Dios les bendiga.

Notas:

1.  Robert G. Clouse, Eerdman’s Handbook to the History of Christianity, p. 211, Eerdmans.

2.  The confesion of St. Patrick.

3.  Chuck Colson: Apostle to the Irish

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional*


Jehová o Krishna

10 marzo, 2010

NOTA DEL ADMINISTRADOR: Este libro ha sido publicado en este blog con el permiso del autor/autora. Para leer usando toda la pantalla, pulse donde dice FULLSCREEN.

AUTOR/AUTORA: Anónimo/a


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La Felicidad que libera el corazón

4 marzo, 2010

Por: Rosa Guadarrama García

Título: La Felicidad que libera el corazón

Texto: Mateo 22:39

El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”

Introducción:

En esta noche estaremos tratando sobre el Primer y más grande Mandamiento, que es primeramente amar a Dios, y en segundo lugar, amar al prójimo como a uno mismo. Trataremos los siguientes puntos:

  1. La Regla de Oro.
  2. ¿Dolido o Feliz?
  3. El no amar al Prójimo es rechazar la Voluntad de Dios.
  4. Dios es Amor.

Lección:

1. La Regla de Oro. – JESÚS al decir como el segundo y gran Mandamiento de amar a nuestro prójimo, es porque el amor que uno mismo se tiene a sí mismo, es un amor de cuidarnos, de mirar qué mejor nos conviene, he incluso, de olvidar fácilmente nuestras propias faltas y ofensas que nosotros cometemos, porque uno mismo no se puede guardar rencor a sí mismo.

Pero si una persona nos ofende y hace algo que realmente duele el corazón, empieza a guardar cierto rencor cuando permite uno que entre rencor y odio en el corazón. Al instante pierde uno la felicidad y se convierte en amargura, y muchos de nosotros tenemos las típicas Palabras: El SEÑOR sabe mi corazón que Dios le ayude porque la verdad me dolió lo que me hizo. Yo la perdono, o yo lo perdono, pero mi corazón me duele por la ofensa que me hizo.

2. ¿Dolido o Feliz? – ¿Pero realmente Dios quiere un corazón dolido o quiere un corazón feliz que aprenda a perdonar sinceramente y amar al que nos ofende a tal grado que por más grande que sea la ofensa uno puede perdonar y mantenerse feliz?

JESÚS mandó amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, porque Él sabe realmente qué es la clave para tener un corazón libre de rencor, permaneciendo todo el tiempo feliz y contento.

Dios nos mira sin resentimientos contra nosotros. Cuando Él nos perdona, refleja poderosamente la clase de amor que nos expresa.

El solo saber que Dios se interesa por la relación con mi prójimo nos favorece en la vida espiritual, porque si uno ama, fácilmente perdona, y no guarda rencor ni envidia que hace tanto daño a uno mismo, probando la desobediencia hacia Dios, rechazando Su Mandamiento.

3. El no amar al prójimo es rechazar la Voluntad de Dios. – (Proverbios 8:36) “Quien me rechaza, se perjudica a sí mismo; quien me aborrece, ama la muerte.” Si uno no ama al prójimo, lo estamos rechazando, y la manera de aborrecer a Dios es de no hacer Su Voluntad, amando todo lo que lleva a la muerte espiritual.

No debemos rechazar Sus Mandamientos, hay que ser obedientes a Su Palabra, viviendo una vida como Él quiere: Amarnos los unos a los otros; perdonando las ofensas sin que se quede el corazón dolido, sino todo lo contrario, tener una vida feliz para obtener las bendiciones de Dios y ser llenos de Su Plenitud.

(Efesios 3:18-19) “Puedan comprender, junto con todos los *santos, cuán ancho y largo, alto y profundo es el amor de Cristo;19 en fin, que conozcan ese amor que sobrepasa nuestro conocimiento, para que sean llenos de la plenitud de Dios.”

4. Dios es Amor. – (1 Juan 4:16-17) “Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.17 Ese amor se manifiesta plenamente entre nosotros para que en el día del juicio comparezcamos con toda confianza, porque en este mundo hemos vivido como vivió Jesús. En el amor no hay temor”

Note qué grande es el amor de JESÚS hacia uno. Es un amor perfecto que llena todas las necesidades de todo aquel que reconoce a Cristo como SEÑOR y Dios de nuestras vidas, y cuando uno lo acepta, uno es liberado de todo razonamiento que oprimía el alma y corazón, derramando de Su amor en el corazón, demostrando a todo creyente que lo ama, lo perdona, y le muestra una relación de amigos, haciéndose de nuestra confianza para darnos vida eterna; y todo por amor.

Hay que tomar el más grande ejemplo de nuestro SEÑOR que ofreciendo Su sangre en beneficio de nosotros, no importándole nuestro pasado pecaminoso y ofensas. Él nos ama como nadie lo puede hacer, y nos acepta llenándonos de Su Plenitud.

No hay que rechazar Sus Mandamientos. Dios nos ama tanto que no tiene comparación el de Cristo. Nosotros no sabemos amar como Él nos ama, pero sí le podemos pedir que derrame de Su amor en el corazón de uno para que uno ame a su prójimo tal y como Él lo manda, y así disfrutar de la felicidad que libera el corazón, y que es el amor de Cristo.

Conclusión:

Oremos……

*Toda referencia Bíblica, ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional*


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