Una Promesa que No Podemos Olvidar

26 diciembre, 2009

Una Promesa que no podemos olvidar

Por Daniel Brito

Durante la Navidad del año pasado, unos ateos decidieron gastar dinero en algunas ciudades de los Estados Unidos, y en la ciudad de Londres, Inglaterra, luego también en España, anunciando: ¿Por qué creer en Dios? Sé bueno por el bien o la bondad. A esto preguntaría yo: ¿Qué puede ofrecer un ateo? Es una realidad que la vida en este mundo es corta, y todos tendremos que enfrentar la eternidad un día. Es ahí donde el ateísmo fracasa en poder ofrecer algo, porque según ellos, no hay nada después de la muerte; todo deja de existir. Decirle a la gente que no crean en Dios, pero que sean buenos, queda bastante corto, y sin sentido moral, porque, ¿quién determina qué es bueno y qué es malo si Dios no existe?

Las sectas no se quedan atrás, y otras religiones tampoco, donde la incertidumbre y el sistema elaborado de obras es lo que determina lo que ocurre después de la muerte. Es ahí donde este tiempo tan hermoso de Navidad, nos debe recordar que SOLAMENTE el Verdadero Evangelio de JESUCRISTO ofrece vida eterna a los que creen en Él como Salvador personal. Y eso es lo que celebramos en Navidad: La Encarnación del Hijo De Dios, que vino a dar Su Vida por nosotros.

El tema de la muerte no es un tema bonito, pero es imposible de ignorar. La Biblia nos enseña que la muerte es un enemigo de Dios. 1 Corintios 15:24-26 dice:

«entonces vendrá el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, después que haya abolido todo dominio y toda autoridad y poder.
25Pues El debe reinar hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.»

Es muy claro que Dios le dijo a Adán que si desobedecía y comía del árbol, iba a morir. Esa muerte era doble: espiritual y física. JESUCRISTO solucionó el problema de la muerte espiritual al reconciliarnos con Dios a través de Su Muerte en la Cruz del Calvario. Pero la muerte física es algo que ha seguido afligiendo a la humanidad, y lo hará hasta que nuestro SALVADOR venga a Reinar.

Si el SEÑOR viene por Su Iglesia mientras vivimos, no veremos la muerte física, sino que seremos transformados instantáneamente para encontrarnos con nuestro Salvador en el aire. 1 Tesalonicenses 4:16-17 dice:

«EPues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. 17Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.»

Ahora, si el SEÑOR no viene por Su Iglesia mientras vivimos, todos tendremos que enfrentar la muerte física. Pero es ahí donde entra la ESPERANZA del Cristiano. La Escritura es bien clara en dejarnos las Palabras de nuestro Salvador sobre la Vida Eterna que Él tanto Prometió a aquellos que Creyeran en Él. Solamente en el Evangelio de Juan, encontramos tantas veces que JESUCRISTO habló de la Promesa de darnos vida eterna y Resucitarnos de entre los muertos. Juan 6:40 dice:

«Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna, y yo mismo lo resucitaré en el día final.»

Veamos algunas observaciones sobre este Texto:

Es la Voluntad de Dios darle vida eterna a aquellos que Creen, o sea que se someten al Hijo.

El tener vida eterna es la Promesa más grande que Dios puede darnos. Eso quiere decir que nuestro futuro está garantizado si nos sometemos al Hijo, Creyendo en Él. Aclaro que CREER, no es asentir con la cabeza solamente, sino que es una vida de OBEDIENCIA a Dios. No se puede Creer a Dios sin Obediencia. Creer, es convencerse, y por lo tanto Obedecerle. Nadie puede librarse de esa realidad, porque entonces sería cambiar totalmente el contexto de las enseñanzas de JESUCRISTO. Nuestro Salvador dijo al respecto en Juan 14:1-3:

«No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí.  2En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, os lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para vosotros. 3Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.»

Por eso las Palabras del Salmo 23 son tan reales al uno poder leerlas. Especialmente el verso seis:

«Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del SEÑOR moraré por largos días.»

Esto nos enseña que el Futuro, es nuestro mejor amigo. El creyente no tiene por qué tenerle miedo al futuro, especialmente al más allá.

La última Promesa es que un día regresaremos a buscar el cuerpo, o nuestra habitación que dejamos en la tierra. Seguramente que no habrá nada sino solamente polvo en lugar del cuerpo que dejamos. El SEÑOR nos hará un cuerpo nuevo Glorificado. Esa promesa es un pilar del Evangelio y debemos recordarla, y enseñarla.

Es por esa razón que el creyente lamenta la pérdida de un ser querido, pero no como aquellos que no tienen esperanza. Porque donde no hay esperanza, solamente existe la incertidumbre. Nosotros tenemos nuestro futuro garantizado. 1 Tesalonicenses 4:14-18 dice:

«Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús. 15Por lo cual os decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.
16Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero.17Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre. 18Por tanto, confortaos unos a otros con estas palabras.»

Que Dios los bendiga.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia de las Américas*


Jehová dio, y Jehová quitó

15 diciembre, 2009

Jehová dio, y Jehová quitó

Autor: Sergio A. Perelli

En el comienzo del libro de Job, se nos presenta un encuentro que Dios tuvo con Satanás. Durante la conversación que ellos sostuvieron, Dios le preguntó a Satanás: “¿Te has fijado en Mi siervo Job? Noy hay ninguno como él sobre la tierra; es hombre intachable y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

Entonces, Satanás respondió a Dios: “¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No has hecho Tú una valla alrededor de él, de su casa y de todo lo que tiene, por todos lados? Has bendecido el trabajo de sus manos y sus posesiones han aumentado en la tierra. Pero extiende ahora Tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no Te maldice en Tu misma cara.“ ( Job 1: 8-11, Nueva Biblia de los Hispanos )

Dios acepta el desafío propuesto por Satanás y le autoriza que le quite al patriarca todas sus posesiones terrenales. Una serie de calamidades horrendas comienzan a afligir a Job y a su familia, pero él no negó la soberanía de Dios para su vida y lo expresó diciendo: ”Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. JEHOVA DIO, Y JEHOVA QUITO; SEA EL NOMBRE DE JEHOVA BENDITO. “ ( Job 1:21 )

Dios confrontó a Satanás diciéndole: “El todavía conserva su integridad a pesar de que tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa.“ Satanás le respondió a Dios: “¡Piel por piel!…Extiende ahora Tu mano y toca su hueso y su carne, verás si no Te maldice en Tu misma cara.” ( Job 2: 3-5 , Nueva Biblia de los Hispanos )

Dios nuevamente puso a Su siervo en la mano de Satanás, dándole permiso de afligir el cuerpo de Job pero respetando la condición de no quitarle la vida. La saña de Satanás se agudizó en contra de Job y lo atacó ferozmente con llagas malignas desde la planta del pie hasta la cabeza, pero Job a pesar se sufrir intensamente no acusó a Dios insensatamente, permaneció fiel a Su creador y aceptó Su voluntad con resignación declarando: “ Aunque El me mate…en El esperaré. “ ( Job 13:15 )

John Bunyan, hablando de la fidelidad  demostrada por Job hacia Dios en medio de la aflicción escribió: “EL HOMBRE VERDADERAMENTE PIADOSO SERVIRA A DIOS POR NADA, ANTES QUE RENUNCIAR A HACERLO. ¡BENDITO SEA DIOS!”

Permitámosle a Dios que El nos “dé” y que nos“quite”, lo que quiera en cualquier área de nuestras vidas, para que ¡Su nombre sea bendito y glorificado!

Gracia y Paz

Sergio

Amigo de Jesús”
*Este escrito ha sido publicado en este blog con el permiso del pastor Sergio A. Perelli.*


¿Qué es la Metafísica Cristiana? Breve perspectiva

13 diciembre, 2009

¿Qué es la Metafísica Cristiana?

Breve perspectiva

Por Pablo Santomauro

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Señor, tú me examinas

10 diciembre, 2009

zobeidaPor Zobeida Brito

Salmo 139:1-6

«Señor, tú me examinas, tú me conoces. 2 Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento. 3 Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos te son familiares. 4 No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda. 5 Tu protección me envuelve por completo; me cubres con la palma de tu mano. 6 Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo.»

El  Salmista enaltece la grandeza del conocimiento que Dios tiene de él, va describiendo varios aspectos de los atributos de Dios, sobre todo su omnipresencia y omnisciencia cuando esas características se refieren a Su cuidado por su pueblo.

Hermanos(as), que maravilloso es saber que nuestro Dios sabe todo acerca de nosotros, de Ud. y de mi. Y de todo aquel que le busca de corazón, sus redimidos. El Salmista David tenía ese conocimiento de Su Señor, él lo había experimentado en su vida, en el día y en la noche él sabía que Dios estaba a su lado.

Hay veces que llegan a la vida del creyente situaciones difíciles, hay dolor, tristeza, angustia, desesperación, y muchos llegan a pensar que Dios los ha olvidado, que su respuesta tarda mucho. Yo les hago una invitación a que mediten en este Salmo hermoso, en el que el Salmista enumera uno por  uno todos los beneficios recibidos cada día de su vida de su Señor. Y clama, Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí. Alto es, no lo puedo comprender.

Deja que el Espíritu de Dios te ministre mientras que lees Su Palabra Divina. Él tiene cuidado de ti y de tu familia desde el comienzo del día, hasta el final del día y pone su mano de gracia sobre sus cabezas.

Que Dios los bendiga,

Hermana Zobeida Brito.

*Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional*

 


La vulgaridad en la televisión

9 diciembre, 2009

La vulgaridad en la televisión

Por Daniel Brito

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