Por: Rosa Guadarrama García
TITULO: El Fruto del Verdadero Amor
TEXTO: Rut 1:8-14
«Entonces Noemí les dijo a sus dos nueras: —¡Miren, vuelva cada una a la casa de su madre! Que el Señor las trate a ustedes con el mismo amor y lealtad que ustedes han mostrado con los que murieron y conmigo.9 Que el Señor les conceda hallar seguridad en un nuevo hogar, al lado de un nuevo esposo.
Luego las besó. Pero ellas, deshechas en llanto, alzaron la voz10 y exclamaron:
—¡No! Nosotras volveremos contigo a tu pueblo.
11 —¡Vuelvan a su casa, hijas mías! —insistió Noemí—. ¿Para qué se van a ir conmigo? ¿Acaso voy a tener más hijos que pudieran casarse con ustedes?12 ¡Vuelvan a su casa, hijas mías! ¡Váyanse! Yo soy demasiado vieja para volver a casarme. Aun si abrigara esa esperanza, y esta misma noche me casara y llegara a tener hijos,13 ¿los esperarían ustedes hasta que crecieran? ¿Y por ellos se quedarían sin casarse? ¡No, hijas mías! Mi amargura es mayor que la de ustedes; ¡la mano del Señor se ha levantado contra mí!
14 Una vez más alzaron la voz, deshechas en llanto. Luego Orfa se despidió de su suegra con un beso, pero Rut se aferró a ella.»
Introducción:
En esta noche estaremos tratando el tema del verdadero amor. Trataremos los siguientes puntos.
1.) El Dios de Misericordia.
2.) El Ejemplo de Rut.
3.) Un Mandamiento Nuevo.
4.) La Recompensa.
1. El Dios de Misericordia. —Dios siempre tiene compasión de uno, en los momentos más difíciles, allí está Dios. Noemí perdió a su esposo y a sus dos hijos. Cuando alguien pierde a un familiar, le duele a uno pero cuando se trata de que perdió a toda su familia, es más triste la situación y este es el caso de Noemí, que salió con su familia a otro país a la tierra de Moab por causa del hambre que había en Belén de Judá, y decide regresar nuevamente a su tierra sola, pero en medio de tanta desgracia y de tanto sufrimiento teniendo un panorama muy triste, miramos la misericordia de Dios a través de Rut su nuera.
¡Qué hermoso mirar siempre la luz de Dios que brilla todo el tiempo en medio de los problemas y de las desgracias del creyente! Dios siempre nos tiene de la mano para fortalecernos con Su Palabra, con hermanos que nos hablan de consuelo y de ánimo.
2. El Ejemplo de Rut. —Rut al aferrarse a ella, demuestra un gran amor que tenía por Noemí, que no le importó a ella alejarse de su país y de sus familiares, y de abandonar sus tradiciones que tenían los Moabitas. Sino que se quedó con Noemí sin saber qué futuro le esperaba. Era más grande el amor que le tenía a Noemí, que sin pensarlo decidió seguirla.
(Ruth 1:15-18) « —Mira —dijo Noemí—, tu cuñada se vuelve a su pueblo y a sus dioses. Vuélvete con ella. 16 Pero Rut respondió: —¡No insistas en que te abandone o en que me separe de ti! »Porque iré adonde tú vayas, y viviré donde tú vivas. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. 17 Moriré donde tú mueras, y allí seré sepultada. ¡Que me castigue el Señor con toda severidad si me separa de ti algo que no sea la muerte!
18 Al ver Noemí que Rut estaba tan decidida a acompañarla, no le insistió más.»
¡Qué ejemplo para nosotros es Rut que todo lo que hizo por Noemí fue por amor sin interés alguno! Solo se enfocó en servirle y cuidar de ella. ¡Qué maravilloso Dios tenemos que le puso ese amor a Rut! Un amor puro desinteresado, que viene de Dios. Que tiene comprensión con el que sufre que de una manera u otra quiere que nosotros nos demos cuenta que Él siempre tiene cuidado de nosotros, y nunca nos abandona, por más difícil que esté la situación.
Dios quiere que nosotros tengamos ese amor como el de Rut. Para poder ser instrumento de Él, tenemos que tener un corazón lleno de amor y hacer las cosas desinteresadamente, solo por amor.
El apóstol Pablo nos muestra lo que es el verdadero amor.
(1 Corintios 13:4-7) «El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso.5 No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor.6 El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad.7 Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.»
Rut tenía ese amor bondadoso, paciente, no egoísta. Ella tenía la más excelente que puede tener una persona que es el amor que Dios pone en el corazón.
3. Un Mandamiento Nuevo. —Nuestro SEÑOR JESÚS mandó un mandamiento nuevo, es amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. ¿Uno tiene ese amor que da Dios? ¿Tú amas a tú esposo con ese amor? ¿Amas a tu suegra con ese amor? ¿Tú amas a tu nuera o yerno con ese amor? ¿Tenemos el fruto verdadero de Dios en nuestro corazón? ¿Amamos al prójimo con ese amor?
(1 Juan 3:11-16) «Éste es el mensaje que han oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros.12 No seamos como Caín que, por ser del maligno, asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo hizo? Porque sus propias obras eran malas, y las de su hermano justas.13 Hermanos, no se extrañen si el mundo los odia.14 Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte.15 Todo el que odia a su hermano es un asesino, y ustedes saben que en ningún asesino permanece la vida eterna.
16 En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su *vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos.»
Aquí encontramos el más grande amor que nuestro SEÑOR JESÚS se entregó por amor a nosotros sin merecerlo. Él nos amó a tal grado que se despojó de Su gloria, se hizo humano, entregó Su Vida por nosotros. Fue a la Cruz del Calvario para salvarnos y perdonar los pecados de quienes se arrepienten y entreguen su vida a Él.
No lo hizo por obligación, ni porque lo forzaron, sino por amor, solo por amor. Uno no merece ese amor que Dios tiene para nosotros, sin embargo, a Él le plació amarnos y nos dio el más grande ejemplo del amor. Necesitamos tener ese amor en el corazón. Rut se preocupó por Noemí y sin esperar nada a cambio, amó a su suegra.
4. La Recompensa. —Dios recompensó ese amor a Rut.
(Ruth 4:13-17) «Así que Booz tomó a Rut y se casó con ella. Cuando se unieron, el Señor le concedió quedar embarazada, de modo que tuvo un hijo.14 Las mujeres le decían a Noemí: «¡Alabado sea el Señor, que no te ha dejado hoy sin un redentor! ¡Que llegue a tener renombre en Israel!15 Este niño renovará tu *vida y te sustentará en la vejez, porque lo ha dado a luz tu nuera, que te ama y es para ti mejor que siete hijos.»
16 Noemí tomó al niño, lo puso en su regazo y se encargó de criarlo.17 Las vecinas decían: «¡Noemí ha tenido un hijo!» Y lo llamaron Obed. Éste fue el padre de Isaí, padre de David.»
Note como las vecinas de Noemí eran testigos del gran amor que tenía Rut por ella. Eso es un ejemplo para nosotros, que nuestros vecinos miren la armonía y el amor que tenemos en el hogar. Que sean testigos de que realmente tenemos el amor de Cristo y no mal testimonio sino el fruto verdadero que pone Dios en el corazón cuando nace uno de nuevo.
Miremos como Dios recompensó a Rut, fue parte del linaje de nuestro SEÑOR JESÚS. Era la abuela del rey David. ¡Qué gran privilegio le dio Dios! Aquí miramos que Dios premia siempre un corazón que esté dispuesto a la orden de Dios, que se alimente todos los días con el amor que produce la palabra de Dios, llenando el corazón de las cosas que le agradan a Él.
¿Tenemos el amor sincero verdadero en el corazón que es paciente, es bondadoso, no envidioso, ni jactancioso, ni orgulloso, y no guarda rencor? ¿O tenemos un amor egoísta, primero yo y después yo, si me aman yo lo amo, perdono pero no olvido?
Hoy Dios quiere darte el Fruto del Verdadero amor en tú corazón. Si tú quieres recibirlo, solo pídeselo, y te lo dará en el Nombre de JESÚS.
Conclusión:
Oremos.
*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.
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