Consejos a los Padres y las Madres

13 marzo, 2009

166143116_dsc_0079a11.jpgConsejos a los Padres y a las madres

Por pastor Daniel Brito

Este escrito lo hemos publicado por dos años seguidos. Este año lo volvemos a publicar con algunos cambios. El escrito originalmente fue para el día de los padres, y ahora adaptado a las madres también. Hay una necesidad tan grande para que los padres y las madres hagan buenas decisiones en cuanto a la disciplina de los hijos. Casi siempre es cuando los hijos o hijas llegan a la adolescencia que los padres y madres, enfrentan el reto mayor de sus vidas como cabezas de hogar. Hay DOS enemigos para los padres y madres en esto, y son los siguientes:

  1. El primero es el sistema secular de este mundo, que incluye la educación escolar, y el sistema de entretenimiento, como las películas (Hollywood), la televisión, los juegos de video, etc. Todos esos apuntan a un sistema con sus propias ideas que son bien contagiosas sobre el comportamiento y la moral.
  2. El segundo es la cantidad de libertad que los padres y madres deben decidir otorgarles a sus hijos(as). Este punto es influenciado por el primero, o por la Palabra de Dios, pero muchas veces se decide según lo que otros hacen o dicen. Veamos tres cosas sobre el problema de la libertad, que como cristianos, luchamos con esto también. 1ª Corintios 6:12 dice:
    1. «Todo me está permitido, pero no todo es para mí bien. «Todo me está permitido», pero no dejaré que nada me domine.» -NVI. La Biblia de las Américas dice: «Todas las cosas me son lícitas, pero no todas son de provecho. Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejare dominar por ninguna.»
    2. Quiere decir que como creyentes, sabemos que podemos escoger por el mal, pero no lo hacemos para someternos a la Palabra de Dios.
    3. Ahora, con los hijos(as) de uno es igual. Somos nosotros los que decidimos qué es lo que les conviene según la Palabra de Dios, no según lo que ellos quieren, o lo que las amistades quieren, o los que las escuelas quieran o digan, o la sociedad.
      1. No hacerlo así, nos hace negligentes delante de Dios, porque estamos entregándole a ellos una libertad que no les pertenece todavía. Y es por esa razón que muchos hogares están sufriendo con hijos(as) adolescentes fuera de control.
      2. ¿Qué quiero decir con esto de libertad? Con quien salen. A que horas regresan. Si se deben quedar a dormir en casa de amigas o amigos. Si deben salir con un adulto. Muchos padres y madres creen que sus hijos(as) tienen el derecho a todo eso pero, las malas compañias cambian la forma de pensar. Los hijos(as) deben estar con sus padres y madres, y si hay que llevarlos y estar con ellos, no es una pérdida de tiempo, es una inversión en el futuro de los hijos(as), y de nosotros los padres también. Siempre recomiendo que los niños(as) o adolescentes, no deben tener televisores o computadores en sus recámaras, sino en la sala, o en otro cuarto familiar donde puedan ver lo que están viendo en la televisión, o en la computadora. La libertad tiene sus límites.

Habiendo dicho esto sobre la disciplina y libertad que se le debe otorgar a hijos(as) adolescentes, entremos en el tema del comportamiento de los padres y de las madres. Para poder influenciar a los hijos(as), se necesita que el padre y la madre obedezcan a la Palabra de Dios.

En las últimas décadas, la sociedad ha echado a un lado la importancia del padre en el hogar. El feminismo ha contribuido en gran parte en disminuir la necesidad de que haya un padre en el hogar. Últimamente se han hecho algunos estudios sobre la importancia de los padres, y no es ninguna sorpresa que esos estudios muestren la influencia positiva que el padre tiene sobre el hijo varón, pero también sobre su hija. Mark Early, Presidente del Ministerio Prison Fellowship, en su comentario dice que las hijas pasan menos tiempo con sus padres, en comparación a los hijos con sus padres, o las madres con sus hijos o hijas. Pero Earley dice que una hija que pasa un poco de tiempo con su padre, es menos probable que consuma licor o entre en relaciones sexuales ilícitas. Con todo esto vemos el orden Divino en el establecimiento del hogar por parte de Dios y de que haya una madre y un padre en el hogar. Veamos algunos puntos sobre el lugar del padre cristiano en el hogar. ¿Cómo enseñar? En primer lugar, el padre tiene que ser un ejemplo en todo. Los hijos reflejan a sus padres y a sus madres.

1. La importancia de temer a Dios como padres, y como madres. – Deuteronomio 5:29 dice: «¡Ojalá su corazón esté siempre dispuesto a temerme y a cumplir todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos siempre les vaya bien!»

1.1. Un padre cristiano tiene que comenzar Temiendo a Dios.

1.2. Temiendo a Dios actuaremos diferente.

1.3. Temiendo a Dios nos cuidaremos de ser obedientes a Dios.

1.4. Temiendo a Dios seremos buen ejemplo para nuestros hijos, que se van a llevar más por lo que nos ven hacer, que lo que decimos.

1.5. ¿Qué es el Temor del SEÑOR? Veremos la explicación de Proverbios 8:13.

1.6. «El temor del SEÑOR es aborrecer el mal. El orgullo, la arrogancia, el mal camino y la boca perversa, yo aborrezco.»

1.7. El mal es con el cual tenemos una batalla constante en nuestra vida Cristiana.

1.8. El mundo secular a veces le llama al bien “mal”, y al mal “bien”.

1.9. El Temor del SEÑOR en nuestras vidas le mostrará a nuestros hijos la diferencia entre el bien y el mal.

2. La enseñanza de los hijos(as). – Deuteronomio 6:4-7 dice: «Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. 5 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas.6 Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.7 Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.» -NVI.

2.1. Es nuestra responsabilidad como Padres y madres, enseñarle a nuestros hijos(as) el temor de Dios y el amar a Dios.

2.2. Dios no tiene nietos. – Esas fueron las palabras del gran Predicador del siglo 19 D.L. Moody en una de sus predicaciones. Y si Dios no tiene nietos, podemos decir que Dios no es abuelo. La salvación no es hereditaria.

2.3. Enséñales que el día Domingo, el cual la Iglesia por siglos ha celebrado como el Día del SEÑOR, es para el SEÑOR. Y enséñales asistiendo al Templo el día del SEÑOR.

2.4. Las Palabras propias de nuestro Salvador sobre el tema: (Marcos 10:13-16).

2.4.1. «Empezaron a llevarle niños a Jesús para que los tocara, pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban.14 Cuando Jesús se dio cuenta, se indignó y les dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos.15 Les aseguro que el que no reciba el reino de Dios como un niño, de ninguna manera entrará en él.»16 Y después de abrazarlos, los bendecía poniendo las manos sobre ellos.»

2.5. Debemos traer a los niños desde que son pequeños a la Iglesia para que ellos también experimenten el Poder de Dios en sus vidas.

3. El Padre como ejemplo en santidad. Este último punto es de mucha importancia para todos los que profesamos ser cristianos. No podemos serlo de nombre solamente. El verdadero cristianismo es la Iglesia o el Cuerpo de JESUCRISTO, y es por eso que tenemos que ser diferentes.

3.1. Si los hijos deben caminar en santidad, los Padres deben ser sus guías. 1ª Pedro 1:13-19 dice:

3.1.1. «Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo.14 Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia.15 Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó;16 pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo.» 17 Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo.18 Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata,19 sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto.» -NVI.

3.2. Noten el Texto como habla de la conducta y conversación antigua. El nuevo hombre habla y actúa diferente, por qué ha sido lavado en la sangre de JESUCRISTO.

3.3. Lo que el mundo necesita son Padres y madres Piadosos. Padres y madres que guíen a sus hijos en el camino de santidad.

4. Termino con la pregunta: ¿Estas dándole tiempo a tus hijos o hijas? ¿Hablas con ellos? Las ocupaciones tal vez nos absorben, pero la responsabilidad nos debe hacer recapacitar.

Que Dios les bendiga.

*El pastor Daniel Brito es co-pastor de la Iglesia Iberoamérica*


Sermón del Domingo por la Noche 3-08-09

12 marzo, 2009

Rebeca Brito es co-pastor de la iglesia Seattle Bible en el estado de Washington.


Video del Sermón Domingo Mañana 3-8-09

9 marzo, 2009

Sermón del Jueves 3-05-09

7 marzo, 2009

¿Prueba Juan 17:3 que Jesucristo no es Dios?

5 marzo, 2009

¿Prueba Juan 17:3 que Jesucristo no es Dios?

por Pablo Santomauro

Recientemente un amable hermano nos ha consultado respecto a Juan 17:3. Su e-mail decía:

Juan 17:3. “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”. Según los testigos de Jehová el adquirir conocimiento da como resultado vida eterna. ¿Cómo explico al testigo de Jehová este pasaje? Espero su respuesta.

Respuesta:

Cuando el Testigo de Jehová (TDJ en adelante) nos dice que “adquirir conocimiento da como resultado la vida eterna”, en realidad está diciendo que debemos reconocer que Jesucristo no es Dios.

Este versículo en ninguna manera puede ser usado para negar la Deidad de Cristo, o en su defecto, la Trinidad. Si acaso Juan 17:3 prueba algo es que el Hijo no es el Padre, y que estamos frente a dos personas distintas tal como la doctrina de la Trinidad lo enseña. A los efectos de contestar al TDJ, es importante señalar que Jesucristo es también llamado el verdadero Dios y la vida eterna:

“Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna”. (1 Juan 5:20)

Siguiendo el mismo razonamiento de los TDJ tendríamos que deducir a partir del verso de arriba que el Padre no es Dios. El hecho de que al Padre se le llama el Dios verdadero en Juan 17:3 y el Hijo es llamado verdadero Dios en 1 Juan 5:20 es prueba de que ambos son Dios. A ambos se les llama “el verdadero”. Jesucristo también es llamado “el Verdadero” en Apocalipsis 3:7.

La cosa aun se complica más para los TDJ cuando tenemos en cuenta que ellos creen que Jesucristo es “un dios”. Leamos Juan 1:1 tal como es presentado por la Traducción del Nuevo Mundo (la Biblia oficial de los TDJ):

En [el] principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios (subrayado nuestro)

Comparando este verso con Juan 17:3, corresponde preguntarle al TDJ qué clase de “dios” es Jesucristo, ¿verdadero o falso? Si contestan “verdadero” se estarían contradiciendo ya que para ellos el único Dios verdadero es el Padre. Si contestan falso estarían negando su propia versión de Juan 1:1. Es en este tipo de disyuntivas donde toda la teología de la Watchtower o Torre del Vigía muestra su incongruencia asombrosa.

El contraste que Jesús presenta en Juan 17:3 no es entre él y el Padre, sino entre el verdadero Dios y los falsos dioses o ídolos. Lo mismo hace Juan en 1 Juan 5:20, el pasaje paralelo. ¿Cómo sabemos? Porque el siguiente verso, 1 Juan 5:21, dice: “Hijitos, guardaos de los ídolos”. Si Juan 17:3 excluye a Jesús de la Deidad, como afirman los TDJ, esto convertiría a Jesús en un ídolo, algo que los TDJ no están dispuestos a afirmar.

Muchos otros argumentos podrían usarse para probar que Juan 17:3 no dice, ni directa ni indirectamente, que Jesús no es Dios (no comparte los mismos atributos y naturaleza divina con el Padre), pero pienso que lo explicado es suficiente por ahora. <>
*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el hermano Pablo Santomauro*


Video del sermón del Domingo noche 3-01-09

2 marzo, 2009

Jesús oró al Padre ¿Significa esto que él no es Dios?

2 marzo, 2009

 

por Pablo Santomauro

Desde el campo unicitario (o modalista) siempre surgen preguntas y argumentos con la finalidad de negar la Trinidad, o sea, la existencia de tres personas en la Deidad.

A modo de introducción, por si acaso el lector no está compenetrado con la doctrina modalista, digamos que los pentecostales unicitarios enseñan que Dios es absolutamente uno en valor numérico. Jesús es ese Dios y no existe una pluralidad de personas en Dios. [1]

Pensando que de alguna forma refutan el concepto de tres personas en un Dios, reclaman que Dios no es una persona (ni mucho menos tres). Este rechazo está basado en la falsa noción de que el término “persona” es aplicable sólo a seres humanos. Es por ello que Jesús, en su modalidad encarnada, sí es una persona según los unicitarios. [2]

Confrontados con la realidad de que Jesús en varias ocasiones oró al Padre, los pentecostales unicitarios insisten que ello no es evidencia de que existe más de una persona en la Deidad. Prefieren distorsionar el sentido natural de los pasajes diciendo que la naturaleza humana de Cristo oró a su naturaleza divina. Lo mismo hacen cuando se trata de los pasajes que describen al Padre y el Hijo amándose entre ellos. El resultado final de tales elucubraciones los mete en un callejón sin salida porque lo que realmente proponen es, en el análisis final, un Cristo que se ora a sí mismo. Por una detallada refutación de este argumento modalista, se puede ver nuestro artículo Las Oraciones de Cristo “explicadas” por los Unicitarios.

En el precario arsenal de argumentos modalistas, existe otro relacionado también con las oraciones de Jesucristo. El objetivo de éste es apuntalar el argumento previo, i.e., que cuando Cristo oró lo hizo desde su naturaleza humana. David Bernard, de la Iglesia Pentecostal Unida, escribe:

“¿Cómo puede Dios orar y seguir siendo Dios? Por definición, Dios en Su omnipotencia no tiene necesidad de orar, y en Su unicidad no tiene a quien orar. Si las oraciones de Jesús prueban que hay dos personas en la Deidad, entonces una     de esas personas es subordinada a la otra y por lo tanto no es totalmente o verdaderamente Dios”. [3]

Este argumento de Bernard ha sido prestado del campo arriano. Padece de varias debilidades. Primero, se comete la falacia del monigote de paja cuando se implica en la pregunta inicial que los trinitarios enseñamos que Jesús es sólo Dios. Esta equivale a mal representar la posición contraria, o sea presentar una versión debilitada de lo que el oponente cree con la finalidad de poder refutarla más fácilmente.

Los trinitarios no creemos que Jesús es sólo Dios, sino que fue totalmente Dios y totalmente hombre, dos naturalezas en una persona. Como humano exhibió limitaciones autoimpuestas. La Deidad veló ciertos atributos divinos pero sin dejar de ser Deidad en ningún momento. Durante su estadía en la tierra se subordinó totalmente al Padre. Como humano es lógico que orara al Padre, que no supiera algunas cosas, que dependiera del Padre para muchas cosas. Esto es prueba de que Jesucristo fue totalmente humano (conservando plenamente su Deidad) — eso es lo que enseña la doctrina de la Trinidad.  Es también una maravillosa prueba de que como humano, pudo pagar por nuestros pecados al morir en la cruz.

Segundo, la falacia de categoría también está presente en el argumento. Bernard ignora o no entiende la diferencia entre la Trinidad Ontológica y la Trinidad Económica. En la primera, también llamada “trascendente”, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son considerados como UNO en naturaleza, esencia o ser. Son co-iguales, co-omni, co-gloriosos, etc.

La segunda, la Trinidad Económica, describe al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo funcionando juntos para lograr un objetivo tal como la Creación, la Providencia o la Salvación. Cuando hablamos de la Trinidad “soteriológica”, por ejemplo, estamos hablando de las tres personas actuando o funcionando juntas como UNA para traer salvación a los pecadores. También se le conoce como la Trinidad “inmanente”.

Cuando la Trinidad está obrando para lograr algo, las tres personas dividen sus roles y responsabilidades. Aquí es donde entra en juego la subordinación. El Hijo y el Espíritu se subordinan al Padre cuando actúan juntos para traer salvación. El Padre es el que envía, y el Hijo y el Espíritu son los enviados a hacer Su voluntad en la tierra.

Subordinación en el contexto económico de la Trinidad no presenta ningún problema para los trinitarios. El Padre es mayor que el Hijo en virtud de su rol de Enviador, mientras que Jesucristo es el Enviado. Que el Padre sea mayor en rango no implica lógicamente que sea mejor en naturaleza.

El argumento de que si una persona está subordinada a otra en la Trinidad, entonces esa persona es menos que Dios, es un claro indicio del paupérrimo entendimiento bíblico de los unicitarios, combinado con su pobre comprensión de lo que enseña la doctrina de la Trinidad.

El hecho de que Jesucristo esté sometido al Padre (aun hoy lo está) no quiere decir que es inferior en naturaleza. Cuando pensamos así rechazamos la clara enseñanza de la Escritura y dejamos ver de parte nuestra una actitud errónea con respecto a lo que es autoridad y sujeción.

Suponemos que porque alguien está por encima debe ser mejor en algún sentido. Pero las tres personas de la Trinidad evidentemente no piensan de esa forma. Cada una de las tres se deleita en glorificar a las otras. El Hijo quiere ser glorificado por el Padre para poder traer más gloria al Padre (Jn. 17:1).  El Espíritu Santo vino con el solo y específico propósito de glorificar al Hijo (Jn. 16:14). El Padre exalta a Jesús delante del mundo y le da un nombre que es sobre todo nombre (Fil. 2: 9-11), y esto a su vez trae gloria al Padre ["para gloria de Dios Padre"].

No hay competencia por gloria entre las personas de la Trinidad. Por el contrario, están trabajando siempre arduamente a fin de darse gloria entre ellos. <>

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Notas:

1] David K. Bernard, The Oneness of God, pp.321-322.

2] Ibid, pp.257-258,287.

3] http://ourworld.compuserve.com/homepages/pentecostal/One-Ch8.htm

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*Este Artículo ha sido publicado con el permiso de el hermano Pablo Santomauro*


Video del sermón Domingo mañana 3-01-09

2 marzo, 2009

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