Nada nos apartará del Amor de Dios

31 enero, 2009

zobeidaPor Zobeida Brito

«¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia?36 Así está escrito: «Por tu causa siempre nos llevan a la muerte; ¡nos tratan como a ovejas para el matadero!» 37 Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.38 Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, 39 ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.» (Romanos 8:35-39.)


Mis amados Hermanos(as) en la fe de nuestro señor Jesucristo. Es mi deseo que la paz del Dios de consolación esté llenando sus vidas .

Meditando yo en esta porción de la Palabra, donde el Apóstol Pablo en su carta a los Romanos comienza a enumerar todo lo que podría separar al creyente del amor de Dios. Es algo para meditar y alertarnos como hijos de Dios que somos.

A veces surgen pruebas muy difíciles de soportar, desalientos, frustraciones, pérdida de un ser querido. Todo esto trae a mi memoria como fue que una señora nueva convertida al morir su padre llenó su corazón de resentimiento en contra del Señor y lo culpaba de no haberlo sanado, esto trajo consecuencias a su vida y a la de su familia.

Los invito a que leamos 2ª Corintios 1:3 y 4. «Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, 4 quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.»

Recordemos el consejo de la Palabra de Dios.
«Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.»


Que Dios los bendiga.

Hermana Zobeida Brito

**Toda referencia bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional**

***Este escrito fue publicado por primera vez el 24 de Enero, de 2008***


Lámparas Encendidas

29 enero, 2009

JohnPor: pastor John Brito

Título: Lámparas Encendidas

Texto: Mateo 25:1-13:

Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. 2Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. 3Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; 4mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. 5Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. 6Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! 7Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. 8Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. 9Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. 10Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. 11Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! 12Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. 13Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.

–VRV, 1960

Introducción

John C. Maxwell cuenta en su libro Developing the Leader within you la siguiente historia.

Un encargado de faro (lighthouse) quien trabajaba en un trozo de costa llena de piedras, recibía su ración de aceite una vez al mes para mantener la luz encendida. Siendo que el faro estaba cerca de la orilla de la costa, él frecuentemente tenía visitas. Una noche una mujer de la aldea le rogó por un poco de aceite para calentar a su familia. En otra ocasión un padre le pidió aceite para usar en su lámpara. Otro necesitaba aceite para lubricar una rueda. Siendo que todas las peticiones parecían legitimas, el encargado trataba de agradar a todos con concederles el aceite. Hacia el fin del mes él se dio cuenta que su reserva de aceite estaba bien baja. Pronto se terminó, y el faro se apagó. Aquella noche varios barcos estrellaron y vidas fueron perdidas. Cuando las autoridades investigaron, el hombre estaba bien arrepentido. A sus escusas y suplicas ellos le respondieron, “Se te dio aceite por un propósito-para mantener el faro ardiente.”

El Señor nos dice esta noche que se nos ha dado aceite por un propósito-para esperar su venida.

Lección

Hoy día nuestras bodas son muy distintas a las del período de Jesús. En aquel entonces la fiesta duraba por siete días. Lo que ocurría era lo siguiente. El primer día de la boda la gente se la pasaba bailando hasta caer la noche. Y la fiesta ocurría en la casa del novio donde estaba la novia con sus amigas. Sin embargo, el novio no llega a la fiesta hasta casi la media noche. Cuando el novio se acerca a la casa, sus amigos que van en frente de él empiezan a anunciar que el novio ya viene. Al escuchar esto las amigas de la novia toman sus lámparas que ya tenían tiempo encendidas, y salen afuera para recibir al novio. El novio entonces llega a su casa, toma a su novia y se va a casa de su padre, seguidos por los convidados. Al entrar el novio y su novia y los convidados se sierra la puerta y no se permite que mas nadie entre. Pero después de un día de baile y de celebración la gente se cansa. Era esperado que algunos se iban a dormir mientras venia el novio.

Pero en nuestra historia todas las amigas de la novia se duermen. Y al escuchar el anuncio que el novio se acerca se despiertan todas. Sin embargo, la mitad no se preocupo de traer suficiente aceite para mantener la lámpara encendida para recibir al novio e ir danzando en frente de el y la novia hacia la casa del padre. Y cuando ellas le piden aceite a las otras cinco ellas les dicen que no tiene para darles, que es mejor que vayan a comprar aceite. Pero mientras van a comprar aceite, el novio viene y toma a su novia y a sus convidados y se van a la casa de su padre, y cierran la puerta. Cuando vienen las 5 amigas vírgenes insensatas, las amigas de la novia, se encuentran con la puerta cerrada. Y cuando tocan, no se les abre.

El mensaje que Jesús estaba transmitiendo es que igual al novio el viene a la hora que nadie sabe. Cuando se anuncie que el ha llegado hay que estar preparados. Pero van a ver personas que parecen que van a estar tan distraídas con los asuntos de este mundo que no van a estar listas. Quizás estarán mas preocupados en otros asuntos que se olvidaran que lo único que cuenta es tener el faro ardiente hasta la venida del Señor. Es más, la 5 vírgenes insensatas, parecen ser personas que asimilan ser cristianos. Ellos parecen estar esperando a Cristo, y hasta lo llaman “Señor, señor,” pero no viven preparados. No se preocupan de si sus vidas tiene suficiente aceite para esperar la venida del Señor. Mas bien, están mas preocupados en fiestas y lo terrenal. Por esta razón son reprendidas. Hace falta orar y velar porque Cristo se acerca.

Conclusión

¿Tiene aceite en su lámpara? ¿Esta lleno de aceite o esta gastando su aceite en lo que no importa? Es tiempo de despertarnos de nuestro sueño y ponernos a orar parar velad.


Los Cristianos, los Pobres, y los Demagogos de la Pobreza

27 enero, 2009

Por Pablo Santomauro

Cuando algunos discípulos vieron a una mujer ungir a Jesucristo con un perfume de nardo de gran precio, se molestaron y expresaron que lo hecho por la mujer fue un gran desperdicio, ya que el perfume pudo haberse vendido y el dinero dado a los pobres. Jesús los corrige y les dice que los pobres siempre estarían entre ellos, y los podrían ayudar cuando quisieran. Sin embargo, a él no lo tendrían para siempre en esta tierra. Al ungir el cuerpo de Jesús, la mujer estaba anticipando su muerte. Todo su gesto se centró en la adoración a Cristo. Los discípulos se enfocaron en los pobres. Jesús puso las prioridades en su respectivo orden. No dijo que los discípulos descuidaran la ayuda a los pobres, sino que dejó claro que él era más importante que los pobres.

Todo esfuerzo por remediar o aliviar la situación de los pobres debe nacer de una teología centrada en Cristo, evitando elevar al pobre por encima de Cristo. El sueño utópico de un mundo sin hambre, pobreza e injusticia, es un salto al precipicio en la oscuridad, típico del humanismo optimista. No es bíblico debido a que la Escritura nos dice que la pobreza y la injusticia continuarán mientras que haya pecadores en la faz de la tierra. Sólo cuando Jesucristo vuelva, una nueva tierra será creada, sin muerte, llanto, ni dolor.

Los teólogos de la liberación usan a los pobres como base para desarrollar toda su teología, no en vano pregonan lo que han llamado “la opción preferencial por los pobres”. Para ellos, todo el evangelio consiste en eliminar las causas que producen la pobreza. Leen la Biblia desde la perspectiva marxista y así la transforman en un manifiesto comunista. Cuando los adeptos de la Teología de la Liberación (TL en adelante) hablan de la redistribución de riquezas, lo hacen a partir del discurso marxista. Conjeturan que todo aquel que vive holgadamente es culpable de alguna clase de explotación o robo a sus semejantes. Los promotores del evangelio social, corriente surgida en el hemisferio norte antes que la TL, sin llegar a los mismos extremos, son también expertos en inculcar en las iglesias evangélicas un complejo de culpa por no militar activamente para promover cambios políticos, sociales y económicos.

Los teólogos de la liberación, por su parte, no toman en cuenta ni les interesa que, en muchos casos, la riqueza o un nivel de vida confortable ha sido alcanzado honestamente, trabajando duro o administrando un negocio decentemente (lo que implica cobrar precios decentes por los productos o servicios y pagar un salario decente a los empleados u obreros). Despojar de sus bienes a este tipo de persona para darle al que no tiene, es simplemente robo.

Por otro lado, siempre habrá negociantes deshonestos, especuladores, explotadores, etc., ya sea a nivel individual o de las multinacionales. Estos deberían ser penalizados como corresponde por las autoridades correspondientes (entran en la categoría de Santiago 5:1-5). Hacer justicia en este caso es muy difícil por la corrupción existente en los gobiernos, y porque ciertos ricos y las multinacionales están relacionados íntimamente con los gobernantes de turno. Pero yo no llamo a los pobres explotados a jugarse militarmente contra los poderes gobernantes como lo hizo la TL en el pasado, ya que la experiencia demuestra que están en desventaja militarmente frente a las oligarquías. Mucha sangre ha corrido como para provocar más derramamientos.

Hoy la TL parece haberse dado cuenta de su error estratégico en el pasado y está hilando mucho más fino, aunque su discurso continúa siendo inflamatorio. Habiendo quedado atrás el fracaso estrepitoso de Cuba y Nicaragua, y contando con la corta memoria de los pueblos, las esperanzas de la TL resurgen hoy con la presencia de gobiernos de tendencia populista en Centro y Sudamérica.  A estas alturas de la historia, la TL desesperadamente busca otras formas de mimetizarse. Claro que primero fue el comunismo el que se mimetizó, decenios antes, en la Teología de la Liberación. ¿Cómo? Usando el cristianismo como herramienta al combinar las ideas de Marx con el lenguaje de ciertos pasajes de la Biblia, de modo que ésta transpirara revolución y chorreara sangre. Fue en 1965 cuando los comunistas comenzaron a promover el diálogo marxista cristiano. Este diálogo fue en realidad un monólogo. Los marxistas no cedieron un ápice, y la otra parte (humanistas religiosos posando como cristianos) cedieron prácticamente todo. Así nació la TL con sus argumentos y su “praxis”. La Biblia prestó la retórica de visión moral tan necesitada por los marxistas.

Si bien toda esta farsa comenzó dentro del catolicismo, donde pulula en forma masiva el inconverso humanista, los postulados de esta teología ya habían sido abrazados dentro de las filas del protestantismo hacia el decenio del setenta. Hoy, si bien ya no le llaman Teología de la Liberación, su esencia y retórica están vivitas y coleando en buena parte del liderazgo protestante de diferentes ramas. Afortunadamente, a pesar de haber tomado de rehenes a seminarios enteros en Latinoamérica, de gozar de la amplia publicación de libros y revistas académicas por parte de sus promotores, estos liberales no cuentan con el apoyo del pueblo evangélico, que los evalúa por lo que son, progresistas seculares parasitando dentro del cristianismo.

Los cristianos bíblicos, por otra parte, tenemos el deber de hacer una diferencia en la comunidad, ante ricos y pobres, explotadores y explotados. Debemos  presentar a Cristo como Salvador y Señor. Sólo así podremos ver un cambio en las estructuras, ya que el Señor en su sabiduría y providencia nos ha mostrado que el reino de Dios es algo que sólo él va a traer a la existencia, no los hombres. Cuando Jesús dijo que los pobres siempre estarían entre nosotros, por contrapartida dijo que también los ricos estarían siempre con nosotros. Entre tanto, hacemos lo que está a nuestro alcance para paliar la situación, siempre dándole prioridad al evangelio.  No nos llamó Dios a la reformación del mundo, sino a predicar la regeneración al mundo.

Yo admito que la TL manipula brillantemente el tema de los pobres. Oponerse a la TL significa ser acusado inmediatamente de estar en contra de los pobres. ¿Quién puede hablar contra la teología y la hermenéutica de la TL sin que se le califique demagógicamente de villano y falto de sensibilidad? Esta ha sido la acusación favorita de los teólogos de la liberación para con aquellos que se les oponen. La antigua artimaña de ensuciar y denigrar a los opositores sigue siendo bien usada por ellos. Los argumentos de la TL siempre están cargados de emoción, y sus promotores son maestros en el arte de crear culpabilidad en las masas cristianas mal equipadas doctrinalmente.

Sin lugar a dudas, el corazón cristiano que no se conmueve ante la pobreza, miseria e injusticia, denota una seria falta de madurez espiritual. La pregunta es: ¿Qué debemos hacer frente a las situaciones políticas y sociales en nuestros países y el tercer mundo en general? ¿Debemos seguir a Rick Warren, quién en su megalomanía o delirios de grandeurpiensa que acabará con la pobreza y traerá paz al mundo? ¿Quién se cree que es? ¿El anticristo? ¿Debemos insistir que los misioneros que vienen de países económicamente solventes procuren solicitar más ayuda financiera para organizar programas de beneficencia?  ¿Debemos repartir nuestros bienes, en caso de que tengamos algunos? ¿Debemos unirnos a los partidos políticos que promueven la redistribución de las riquezas?

Si bien los cristianos bíblicos no cultivan utopías ni sueños vanos, a través de la historia han hecho más para eliminar la pobreza, el hambre y la injusticia, que cualquier otra fuerza o corriente en el mundo. Las naciones que adoptaron bases bíblico-cristianas durante el período de la Reforma, desarrollaron los niveles más altos de vida entre las sociedades libres del mundo. Los beneficios derivados del trasfondo con base en la Reforma, han sido plenamente descritos en el libro Catolicismo Romano, de Lorraine Boettner. El autor demostró en este libro que la religión de una nación afecta directamente el nivel de vida de los ciudadanos.

Los problemas de la India, por ejemplo, no se deben a que el país está superpoblado. La situación en India tiene sus raíces en su falsa religión. Su pobreza y hambruna fluyen como cosa natural del hinduísmo. Lo mismo puede decirse de la pobreza e ignorancia en Latinoamérica. Estas fluyen, primero, del animismo y superstición de los indios y el ocultismo de raíz africana, y segundo, del catolicismo. La teología de una nación influye directamente en su nivel de vida. Es por esta razón que pienso que la más grande necesidad en el tercer mundo de hoy, es una conversión masiva al cristianismo reformado y evangélico, pero la revelación bíblica muestra que esto no va a ocurrir. Pero hablando desde el punto de vista solamente humano, sin la visión profética de la Biblia, sólo con un avivamiento evangélico podrán estas naciones superar la pobreza y la injusticia como lo hicieron las naciones protestantes en Europa. Sin una base cristiana, los países del tercer mundo están destinados a ser mendigos internacionales (i.e., ayuda internacional). Aclaro que no estoy hablando de los sectores tradicionales del protestantismo como los presbiterianos, metodistas, luteranos, etc. Estos, en su mayor parte, no predican el evangelio y se dedican a la labor social de ayuda al pobre, cuando no están ocupados colaborando de una forma u otra con las fuerzas revolucionarias seculares, políticas o armadas, como en el caso de Colombia. Miremos a España y veremos cómo el evangelio social y progresista predicado por los protestantes de la madre patria ha prácticamente asfixiado el evangelio de Cristo. Los protestantes en España bien pueden congregarse dentro de una casilla telefónica, si es que éstas no se han extinguido con el avance de los teléfonos celulares. Podrá haber en España buenas publicadoras, revistas de renombre y buenos académicos, pero en lo que tiene que ver con la vida de iglesia están clínicamente muertos. ¿Es eso lo que queremos para América Latina? ¡Por supuesto que no!

Teniendo en cuenta lo anterior, el cristiano que realmente es solidario con el pobre, vendrá sin remedio a darse cuenta de que lo que el tercer mundo necesita por sobre todo, es el evangelio. El evangelio hará más por el pobre que el pan, la ropa, o las balas. ¿Acaso Cristo no dijo que vino a predicar el evangelio a los pobres (Lucas 4:18)?  Jesús no vino a construir casas para los pobres o para derribar gobiernos. El sabía que la raíz de la injusticia sólo podía ser extirpada mediante la predicación del evangelio, porque donde el evangelio es recibido, prosperidad, limpieza y santidad florecen. La diferencia entre las zonas hindúes y cristianas de la India son como el día y la noche. Por un lado hay limpieza y prosperidad, por el otro, mugre y pobreza. Yo comprendo que lo que digo puede causar la ira de algunos, pero el cristianismo bíblico produce un estilo y nivel de vida superior a los producidos por el catolicismo, el ocultismo afro-brasilero y las religiones indígenas.

Ahora, la comunidad secular junto con las organizaciones cristianas liberales y las ideologías marxistas, han buscado siempre echar la culpa de la pobreza mundial a las naciones del mundo desarrollado, en particular los EEUU. Los marxistas rechazan la idea de que la falta de valores morales y las falsas religiones sean la causa de los problemas mundiales. Prefieren señalar hacia el factor económico. Muchos líderes cristianos influenciados por el marxismo, ponen su mayor énfasis en destacar todas las tristes estadísticas de la humanidad hambrienta. Para estos líderes, la respuesta está en la redistribución de las riquezas. Esta es una antigua teoría marxista que nunca ha dado resultados en los países comunistas. Lo interesante es que, por lo menos en los EEUU, aquellos que hablan de redistribuir las riquezas, nunca redistribuyen las suyas. Ejemplos de esto son el clan Kennedy, Jane Fonda, John Kerry, John Edwards y muchos actores de Hollywood. Hasta que no redistribuyan sus propias riquezas, sus palabras suenan huecas.

En Latinoamérica, la TL refleja en gran parte los modelos marxistas. Esto se debe a que la teología en cuestión supone simplísticamente que todos los problemas humanos tienen su origen en las maldades de una clase, la cual es la causante de todos las aberraciones. La forma radical de esta teología afirma que el capitalismo norteamericano es la única causa de la injusticia y miseria en América Latina. Cuando los políticos, los misiólogos y los teólogos, gritan que “los americanos fascistas, cerdos capitalistas” son los únicos responsables por las injusticias y la pobreza del mundo, ignoran totalmente que el comunismo ha generado también tremenda pobreza e injusticia, gracias en parte a la negación de los derechos humanos más básicos.

Cualquier persona que entiende la doctrina de la depravación total del hombre, o simplemente la psicología humana, sabe que si toda la riqueza en el mundo fuera redistribuida, un año más tarde tendríamos otra vez los pobres con nosotros, y también la clase media, y por supuesto, los ricos. Alguna gente no trabajará y se hará adicta a la pobreza, otros, siendo inescrupulosos, acumularán riquezas deshonestamente, y otros prosperarán honestamente.

Entonces, ¿qué debemos hacer?

Sólo porque el evangelio llega al corazón del problema al tratar con el corazón de la gente, eso no constituye excusa para que los cristianos individualmente y la iglesia corporativamente, no hagan lo que puedan para ayudar al pobre, sanar los enfermos y alimentar al hambriento. El Evangelio tiene el primer lugar, pero no el único lugar.

Primeramente, como latinos debemos reconocer lo que las misiones han hecho en muchos países. Si observamos organizaciones como World Vision, denominaciones  protestantes, etc., veremos que han levantado el nivel de vida de la gente que ministran, han construido hospitales y escuelas, han enseñado técnicas agriculturales, han abierto campos de exportación para productos nativos, etc. Quizá es hora de dejar de llamarles “cómplices del imperialismo norteamericano”. Quizá es tiempo de que muchos de nosotros comencemos a trabajar con ellos. Muchos han criticado a los misioneros porque sólo trabajan con cristianos. Pero esto no es cierto, primero hacen discípulos y luego los educan para convertirse en seres capaces de sustentarse a sí mismos. Reitero, la predicación del evangelio y el discipulado subsiguiente ocupan el primer lugar. Los cristianos bíblicos rechazamos la popular doctrina universalista que sostienen las iglesias liberales. Algunos enseñan que los pobres son la Iglesia, y otros, que todos los hombres son hijos de Dios.

Segundo, nada impide que los cristianos capacitados se involucren en política, ya que el sistema de nuestros países así lo permite, con excepción de Cuba. Una de las razones por las que no hay más cristianos participando en política es que los mismos fundamentalistas que tanto bien han hecho con sus misiones, al mismo tiempo erraron gravemente al predicar una falsa dicotomía entre lo espiritual y lo secular. La razón por la que hay tanta corrupción en nuestros gobiernos es precisamente por la falta de principios cristianos en las personas que los componen. Con seguridad, la participación de cristianos bíblicos en los gobiernos traería una corriente de aire fresco muy necesitada.

Tercero, todo tipo de alianza con corrientes marxistas debe evitarse a toda costa. Primero, porque es ingenuo pensar que una vez que los grupos influenciados por el marxismo lleguen al poder, estos permitirán la predicación del evangelio. Ninguna dictadura, de izquierda o derecha, se puede dar el lujo de permitir la prédica del evangelio, porque con ella también se promueve el derecho a la libertad, los valores morales y la santidad de la vida humana, cosa que las dictaduras suprimen.

Francis Schaeffer lo dijo claramente:

“El materialismo, la base filosófica del marxismo- leninismo, no ofrece sustento para la dignidad o los derechos humanos. En los lugares donde el marxismo-leninismo no está en el poder, atrae convertidos hablando de dignidad y derechos humanos, pero su fundamento materialista no da lugar para ellos. A pesar de esto, atrae por su constante prédica idealista. Para entender esto, hay que entender que Marx dio un salto y alcanzó aquello para lo cual el cristianismo sí ofrece una base — la dignidad del hombre – y apropió las palabras del cristianismo como si fueran las suyas. El aparente canto idealístico del marxismo leninismo es, en cierto sentido, una herejía cristiana. No teniendo una fundación cristiana, hasta que llega al poder usa las palabras para las cuales el cristianismo forma base. Pero donde el marxismo leninismo llega al poder, no existe un solo caso en la historia donde no haya producido opresión. No bien llegan al poder, el deseo de la mayoría se convierte en un concepto sin significado” (How Should We Then Live, p. 215).

Concluimos que la asociación con las corrientes marxistas para perseguir fines político-sociales es contraria al cristianismo bíblico. La Biblia lo pone en forma brillante: “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia?  ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?”

Cuarto y último, hay un tiempo y lugar en el cual la fuerza, aun fuerza física, es apropiada. La violencia puede ser empleada por el cristiano cuando toda otra avenida de protesta ha sido cerrada por un régimen dictatorial, o en casos de defensa propia, aun en situaciones colectivas. Este no es el caso en Latinoamérica en el presente. No está dentro del alcance de este artículo el explorar este punto en particular, pero el autor deja en claro que la violencia puede ser usada legítimamente por los cristianos en el contexto de la guerra justa, dadas las condiciones necesarias.

Para Meditar

Harold Kuhn, en su obra The Evangelical’s Duty to the Latin American Poor, hace ya muchos años, expresó:

“Uno de los peligros que se percibe en la literatura de la teología de liberación es el uso indiscriminado de los modelos bíblicos. El modelo mayor utilizado en el presente es el de Exodo. Demasiado fácil, en mi opinión, los teólogos latinoamericanos presuponen que los oprimidos de hoy son los herederos del Exodo de la Biblia, o sea, que son los modernos israelitas de Egipto. Los intentos de crear un Dios doméstico no han tenido mucho éxito en el pasado y no creo que tengan mucho éxito en el presente. Es precisamente esta forma de idolatría la que emerge cuando cualquier grupo apropia para él el rol del “pueblo de Dios”. Lo que es preocupante es que los teólogos de la liberación no hacen ningún esfuerzo para edificar una serie de valores comunes y símbolos adecuados entre sus pueblos. Sin estos, cualquier liberación por medios violentos, resultará probablemente sólo en un cambio de opresores. Mera opresión no hace que cierto pueblo sea el pueblo de Dios, ni tampoco garantiza que una victoria por la fuerza producirá una libertad duradera. Hay un segundo peligro que surge del primero. Algunos teólogos sugieren que el Exodo es el modelo a seguir por todos los pueblos oprimidos para conseguir la liberación, no importa las particularidades. Parecería que la Biblia puede ser usada indiscriminadamente para justificar todas las luchas políticas y económicas (p. 38)“.

Claras y premonitoras palabras de Kuhn.

Conclusión

El plan de salvación de Dios incluye el cuerpo y el alma. Algunos, erróneamente ha pensando que una vez que el alma de la persona es salva, la responsabilidad de la iglesia cesa. Suponen que la Iglesia debe ministrar a las necesidades espirituales del individuo, y que el estado debe encargarse de las necesidades materiales o físicas. Ambas suposiciones son anti-escriturales y roban a la iglesia de su responsabilidad ordenada por Dios.

Dios considera a la Iglesia como una familia. Es tarea de la Iglesia suplir por las necesidades de los miembros. Para hacer esto se deben seguir ciertos principios bíblicos, los cuales garantizan un equilibrio dentro del cuerpo. Este balance debe manifestarse cuando los miembros ejercen responsabilidad individual al mismo tiempo que la Iglesia ejerce responsabilidad corporativa.

Si bien la Iglesia debe primariamente ayudar a sus miembros en el nivel espiritual y en el nivel financiero, también tiene ciertas responsabilidades para con la comunidad en un plano secundario (Gá. 6:10).

Dicho simple, la Iglesia debe ministrar al Cuerpo y también al mundo. Es importante que en nuestros países, la Iglesia Nacional alcance una autonomía financiera antes de pasar a ministrar a las necesidades económicas de la comunidad. Como ya hemos dicho, los ciudadanos cristianos (miembros de la Iglesia) deben involucrarse en la arena política y en la lucha para superar la injusticia y la pobreza y constituir una fuerza moral más que una fuerza política.

La pobreza puede ser superada, no por medio del robo (el verdadero significado de “redistribución de la riqueza”), sino mediante la conversión de los ciudadanos del tercer mundo al cristianismo evangélico. Decir que la pobreza puede ser superada totalmente es utópico, pero decir que podemos ayudar mediante la predicación del evangelio es realista. Además, es la comisión que Cristo nos dio.

La verdad es que Jesús no dejó asentada ninguna base para que sus seguidores lucharan por establecer un orden socialista en sus lugares de origen. Solamente usando una hermenéutica ilegítima pueden distorsionarse las enseñanzas de Jesús para convertirlas en un manifiesto comunista.

Los teólogos de la liberación han cometido el mismo error que los judíos de la época a los cuales Cristo tuvo que corregir en muchas ocasiones. Estos esperaban un líder revolucionario que los liberara del imperio romano. Jesucristo los decepcionó rotundamente. Sus propios discípulos estuvieron confundidos por algún tiempo, pero cuando fueron iluminados con la verdad, vemos que en las epístolas no hacen ni mención de una militancia social y política para crear el reino de Dios en la tierra. <>

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del hermano Pablo Santomauro*


Una Invitación

22 enero, 2009

zobeidaPor Zobeida Brito

Quizá en este día, al revisar su buzón del correo, usted, al mirar su correspondencia, entre tantas cosas recibidas le llego una invitación para la celebrción de una boda que se llevará a cabo en una fecha determinada. Y usted tiene la opción de asistir a esa invitación o declinar por tener muchos compromisos para ese día. Pero si los novios son muy queridos para usted, entonces comienza a prepararse desde ahora para esa ocasión.

¿Sabía que la iglesia del Señor tiene una invitación sumamente especial para una boda que se va a celebrar? Esa boda no tiene fecha, pero sí la invitación, y con reglas a seguir. En la palabra de Dios se nos indica los pasos a seguir para calificar para este grande acontecimiento. Si es usted un redimido por la sangre de Cristo, y si usted lleva una vida santificada y una vida recta delante del Señor, entonces usted es un invitado.

Veamos nuestra porción bíblica del día de hoy. Dice Apocalipsis 19:6-9:

Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! 7Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. 8Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos. 9Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios. (RV1960)

Lo más importante es que sus vestimentos se les darán en el cielo, y serán de lino fino y con una blancura resplandecientes, que nadie en la tierra las podría hacer. Y en las bodas habrá un gran banquete, y los invitamos seremos millones de millones; y participaremos como hermanos de todos los confines de la tierra y de todos los linajes y naciones y lenguas. Y no tendremos problema con el idioma porque nos entenderemos muy bien. ¡Aleluya! Hermanos el tiempo corre. Es necesario que como iglesia estemos apercibidos y redimiendo el tiempo, porque está en nosotros el participar de este gran acontecimiento, “la invitación esta hecha.” Pero aunque la boda no tenga fecha, la invitación se vence al uno morir. No espere responderle al Señor con decirle que usted también estará.

Que Dios les bendiga,

Zobeida Brito


La Teología de la Liberación en el evangelicalismo de Latinoamérica

20 enero, 2009

Breve perspectiva

La Teología de la Liberación
en el evangelicalismo de Latinoamérica

Pablo Santomauro

Desde la perspectiva de la Biblia, tanto el pobre como el rico, el oprimido y el opresor, son afectados por el pecado y tienen necesidad de salvación.

El Señor predicó el evangelio a los pobres, cierto. Aunque parezca extraño a algunos, el Señor predicó el mismo mensaje a los ricos (Lc. 5:32; 10:1-10). Más sorprendente puede ser el hecho de que Dios no quiere que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 P. 3:9).

Es cierto que Dios tiene una preocupación especial para con el pobre, y él mismo dice que la salvación es aceptada más abiertamente por los menos afortunados (Mt. 19:23). Sin embargo, el mensaje prioritario, desde Génesis a Apocalipsis, es que la preocupación más importante de Dios es para con los pecadores.

Si el teólogo de la liberación fuera imparcial en su interpretación de las Escrituras, y si no se aproximara a la Biblia con la presuposición de que es una versión temprana del manifiesto comunista, descubriría que la disparidad entre el rico y el pobre no es la causa de los problemas de la humanidad, sino que es nada más que una consecuencia del verdadero problema.

El primer objetivo para ser derrocado no es la burguesía, sino el pecado del hombre, su egoísmo y su avaricia. En lugar de una revolución política, lo que se necesita es una revolución en el corazón del hombre, y eso sólo lo puede lograr Cristo (2 Co. 5:17). Cristo no vino a ser un modelo de revolucionario sino a morir por los pecados del hombre.

La triste realidad es que algunos evangélicos/protestantes, en contra de la instrucción bíblica, adoptan las filosofías populares de la época para desarrollar su teología. Así como Orígenes adoptó el platonismo, Agustín el neo-platonismo, Aquino a Aristóteles, Bultmann al existencialismo, la Teología de la Liberación adoptó el marxismo, y en el proceso desarrolló “otro evangelio”.

Nuestra filosofía debe ser bíblica. Esto significa que debe haber razones exegéticas para las posiciones por las cuales reclamamos ser cristianos. Si no las hay, no tenemos el derecho a reclamar que nuestra visión es cristiana.

La Teología de la Liberación no comienza con Dios, comienza con el hombre, y este error fatal debe ser un llamado de alerta más que suficiente para no caer en el engaño. En el caso de los teólogos de la liberación, ya sabemos qué sistema importaron. Los problemas con esto son:

1) Cuando escarban en la Biblia para poder descubrir el sistema que quieren meter a fuerza en la Escritura, terminan maquillando pasajes, ignorando muchos textos y evitando la exégesis cuidadosa. Terminan haciendo teología especulativa en vez de teología exegética.

2) Una vez que han construido artificialmente un sistema, éste se convierte en más autoritativo que la Biblia misma. La doctrina no necesita estar basada en ningún texto, sino sólo en lo que ellos piensan que puede ser deducido del texto.

3) La Escritura ya no es considerada como la sustancia o el foco de revelación, sino que se le considera el paquete o la envoltura en la que el sistema nos es entregado.

4) Suponen que el sistema es necesario para obtener la “llave” que les permite abrir los componentes de la Escritura. Esto por sí mismo significa negar la claridad de las Escrituras.

5) Esta metodología reduccionista conduce a estos amigos a seleccionar arbitrariamente un tema en la Escritura (la situación del pobre), aislarlo y a “absolutizarlo” como “la llave”. Esto los lleva a reducir todas las demás ideas en la Escritura y embotellarlas en el tema de su predilección.

Estos teólogos ignoran que la Escritura es multitemática, multidimensional, y por sobre todo, centralizada en Cristo. De ahí la falla de los teólogos de la liberación en reconocer que un número de temas que comienzan en Génesis son desarrollados a posteriori en la Escritura. De la forma en que una cuerda tiene muchas fibras que se extienden de principio a fin, la Biblia hace lo mismo con muchos temas. Seleccionar un solo tema y reducir toda la Escritura a ese tema, esteriliza la Biblia y la reduce a una revelación unidimensional.

Lamentablemente, la fijación natural con un solo sistema tiene como consecuencia trágica (o efecto práctico) el aislamiento y la imposibilidad de aprender de otros planteos. Cuando ellos consideran su sistema como el “verdadero sistema”, muestran su arrogancia y desprecio hacia todo lo que otros puedan decir.

Lamentablemente están paralizados por su propia contradicción hegeliana, es decir, sugieren y sueñan con una sociedad de corte marxista benevolente (con pincelazos cristianos) pero saben que para intentar lograrla se necesita la fuerza de las armas. Pero su identificación cristiana les impide presentar propuestas claras e inmediatas porque saben que para que la clase gobernante pierda el poder debe correr sangre.

Como además están atrapados en su interpretación del mandamiento “no matarás”,  es claro que no tienen más remedio que dejar que otros con sus mismos principios ideológicos, pero con más decisión o agallas, hagan la revolución. Yo considero que existe una hipocresía muy sutil, así como una cobardía básica, en aquellos teólogos que promueven la Teología de la Liberación aparte del uso de las armas. Con su retórica encienden pasiones, pero a la hora de la hora, prefieren tomar las “armas del amor”, como dijo un conocido mío partidario de la Teología de la Liberación.

Como resultado, la posición de estos ideólogos es parasitaria por excelencia. Parasitan en medio de los movimientos de izquierda y parasitan en las iglesias evangélicas. Los primeros los usan como ideólogos para ganar el apoyo de ciertos sectores sociales con inclinación hacia principios cristianos básicos, pero no comprometidos realmente con Cristo. La forma en que parasitan en la Iglesia es incrustando su evangelio marxista en la mayor medida posible en las iglesias evangélicas que carecen de liderazgo bíblico.

Por último, digamos que también están atrapados en la irracionalidad y el sincretismo de su propio sistema. Tienen que explicar por qué la propuesta marxista ha sido un fracaso a través de la historia. Han fracasado en mencionar un solo estado donde la justicia social, los derechos humanos, y todos los componentes de la utopía comunista se hayan cristalizado. No sólo no se ha podido lograr, sino que los resultados han sido exactamente lo contrario a lo esperado: pobreza, deterioramiento o ausencia de valores morales, cercenamiento de los derechos humanos, opresión, millones de muertos, derrumbe del sistema, etc. La cortina de humo para cubrir este fracaso es, por supuesto, echarle la culpa de todo al “imperialismo americano.” Siguen prendidos de la teoría de la dependencia, algo que los marxistas más inteligentes ya han abandonado por ser harto ingenua.

Más allá de eso, toda la retórica académica de los teólogos de la liberación queda reducida al nivel de cuentos para dormir a los niños. <>

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del hermano Pablo Santomauro*

Relacionado:

El ataque de la Teología de la liberación a los Evangélicos


¿Fue la doctrina de la Trinidad inventada por la Iglesia Católica?

15 enero, 2009

 

¿Fue la doctrina de la Trinidad  inventada por la Iglesia Católica?

                                                 

Por Pablo Santomauro

Sin duda alguna usted habrá leído a los oponentes de la doctrina de la Trinidad exponiendo sus teorías al respecto de cómo ésta fue “formada” o “inventada”. La más popular de esas teorías dice que la Trinidad fue maquinada por la iglesia católica. El adagio popular dice que una mentira repetida muchas veces se transforma en una verdad, aunque en realidad debería ser más obvia la noción de que una mentira repetida muchas veces sólo demuestra que quien la repite es un mentiroso.

En líneas generales, el argumento expresa que la doctrina de la Trinidad fue formulada en el 4to. siglo, en el Concilio de Nicea (325 d.C.), bajo el patrocinio del emperador Constantino. Fue a partir de ese entonces que fue impuesta a las masas por la iglesia católico-romana (que para ese entonces era una iglesia apóstata, se nos dice).

Bien se ha dicho que no existe peor mentira que aquella que contiene algo de verdad. Digo esto porque este argumento antitrinitario es precisamente una mezcla de verdad y error. Tengamos presente una realidad inescapable: Ningún antitrinitario ha sido enfrentado con una exposición clara de la historia de la iglesia, y si algunos han tenido la oportunidad de estudiarla, es obvio que han negado el testimonio de la historia. No solamente son herejes, sino también revisionistas históricos.

Yo he llegado a la conclusión de que aquellos antitrinitarios en posiciones de liderazgo que señalan hacia la iglesia Católica y Constantino como los promotores de la Trinidad, han fabricado ex-profeso una defectuosa representación histórico-teológica porque les es más fácil batallar contra una mentira que contra la verdad.

Primero que nada, no existió una “Iglesia Católica Romana” con una estructura jerárquica, es decir, un obispo en Roma con jurisdicción sobre muchas iglesias en una amplia área geográfica, hasta finales del siglo sexto. En verdad, el obispo de Roma ni siquiera estuvo presente en el Concilio de Nicea, cuya concurrencia estuvo exclusivamente formada por obispos de las iglesias del este. Fue cientos de años después de Nicea que la historia reporta los primeros vestigios de una organización con alguien en Roma funcionando como cabeza de la Iglesia Católica, o sea, algo similar a lo que vemos hoy.

Segundo, la doctrina de la Trinidad como tal, o sea, producto de la cuidadosa examinación de la Biblia y con la terminología esencial que conocemos hoy, la encontramos mucho antes de Nicea. Los términos “tres personas – una sustancia – trinidad” fueron usados por Tertuliano, quien escribió entre el 200/220 al 240 d.C.  Esbozos bastantes definidos de la Trinidad pueden ser encontrados también en los escritos de Teófilo de Antioquía (115-181 d.C.), Hipólito (170-235 d.C.) e Irineo (120-202 d.C.). Si bien el término Trinitas fue popularizado por Tertuliano en el contexto de su debate con el hereje modalista Praxeas, él no fue el primero en usar el vocablo. La primera mención de la palabra que tenemos en forma escrita data del 160 d.C., por mano de Teófilo en su epístola a Autólico.

Tercero, muchas de las doctrinas esenciales de la fe cristiana se formaron a través de un desarrollo histórico similar al de la Trinidad. Entiéndase bien, y aclaro porque el antitrinitario tiene usualmente dificultades de comprensión, que no estoy diciendo que tales doctrinas fueron “inventadas” en determinado momento de la historia. Más bien estoy diciendo que a medida que el tiempo avanzaba surgían nuevos ataques a la fe cristiana original, lo que llevaba a los defensores de la fe a codificar o formular estas doctrinas en sucesivos concilios y declaraciones.

Por ejemplo, los libros del Canon del Nuevo Testamento no fueron listados hasta recién el siglo cuarto. Hubo que hacer esto porque muchos herejes agregaban o sustraían libros de la Escritura. Del mismo modo, la Escritura no dice explícitamente que su contenido es inerrante en asuntos históricos y temas científicos. La inerrancia de la Escritura fue formulada recién en el siglo 19 como respuesta a aquellos teólogos liberales y escépticos que propusieron que la Biblia no era inspirada y contenía errores. Fue así como ciertas doctrinas que son enseñadas en la Escritura fueron finalmente “formuladas” (recibieron una estructura y definición formal  u oficial) como respuesta a ciertas herejías.

Lo mismo sucedió con la Trinidad, la cual fue formulada para evitar o contrarrestar los errores del arrianismo y el modalismo. La próxima vez que un sectario le confronte con el clásico caballito de batalla “Constantino- Roma”, hágale saber la verdad con amor y firmeza. Quizá el Espíritu de Dios obre para que este amigo sea trasladado de las tinieblas al reino de su amado Hijo.

Hoy por hoy, la doctrina de la Trinidad sigue siendo salvaguarda contra las diferentes herejías, las antiguas y las modernas, y por ello persistimos diligentemente en enseñarla. <>

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del hermano Pablo Santomauro*


Enséñanos a contar nuestros días

9 enero, 2009

zobeidapor Zobeida Brito 

«Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría»     (Salmo 90:12)  

He oído a muchas personas comentar de lo rápido que corren los días y que si se pudiera detener el tiempo.  Aquí  este Salmo que fue una petición de oración hecha por Moisés, reconociendo la importancia que tiene cada día en la vida del creyente, se compara con la eternidad.  La vida del ser humano es muy corta.  Por eso es muy importante que los creyentes estemos conscientes de como emplear cada día de la vida que Él nos da. Reconociendo que esta vida es una preparación para la próxima.


 Amados Hermanos(as), es importante encomendarse a Dios cuando comienza un nuevo día y pedirle esa sabiduría que solo el Señor en su misericordia nos puede dar. Nunca sabemos en que conflictos puede el creyente verse envuelto, pueden ser de índole personal, asuntos en el trabajo,o tal vez  problemas en el hogar.  En fin, la lista sería  extensa.  Solo Dios lo sabe.

El verso clave dice “Enseñanos a contar nuestros días para hacer buen uso de ellos.” Ud. debe de estar conciente de cumplir con fidelidad el servicio que Dios le ha encomendado en su viña y cuidar de su familia, guiandoles con sabiduría por la senda de justicia, y teniendo cuidado usted mismo de vivir una vida consagrada para Dios y  para su obra.   Recordemos que la recompensa la dará El Señor cuando nos llame a Su Santa Presencia. Enséñanos de tal modo a contar nuestros días SEÑOR y que traigamos al corazón sabiduría.  

Que Dios les bendiga.

Zobeida Brito

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia de las Américas.


El Nuevo Año 2009

7 enero, 2009

JOhnPor: pastor John Brito 

Título: El Nuevo Año 2009

 

Texto: Levítico 23:23-25: “Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 24Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación. 25Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.”

 

Introducción

            Cada nuevo año la gente hace resoluciones, la mayoría cual nunca cumplen. No obstante esta falta, se siguen haciendo resoluciones. Pero hoy quiero decirles que la mejor resolución que usted puede hacer es el acercarse más a Dios. Dios debe ser nuestra prioridad en este glorioso año. Esto es lo que nuestro texto nos dice. Como vamos a ver, el texto de hoy nos enseña a poner a Dios en primer lugar desde el comienzo del nuevo año.

            Mi deseo es que cada uno de nosotros hagamos a Dios nuestra resolución primordial, la cual vamos a cumplir en el 2007.

Lección

            Nuestro texto habla de la fiesta de trompetas la cual era observada en el primer día del mes del calendario hebreo conocido por Tisiri. El mes de Tisiri viene siendo Septiembre u Octubre en nuestro calendario. El primer día de Tisiri marcaba el primer día del calendario hebreo. Es decir, el primer día de Tisiri es el equivalente a nuestro Enero 1.

            Déjenme poner a nuestro texto en su contexto para que lo puedan entender mejor. La cosecha de Trigo y uvas ya había terminado. Esto lo podemos ver en los versículos que vienen antes de nuestro texto. La cosecha había terminado y ahora la gente esperaba las lluvias que vendrían de Octubre hasta Marzo para preparar la tierra para la nueva siembra. Con la cosecha por detrás, el mes de Tisiri sería un mes lento en cuanto al trabajo del campo. La gente se podía relajar un poco mientras se preparaban para la siembra. Dios, en su sabiduría, escogió a este mes lento para tener ciertas celebraciones que enfocaría la atención del pueblo sobre Él.

            En este primer día del año, conocido como La Fiesta de Trompetas, Dios estableció que se observara como un día de reposo. Nadie podía trabajar y se le ofrecían ofrendas al Señor. Dios estableció que hubiera una convocación del pueblo. Durante el día entero se sonaban trompetas. Las trompetas conmemoraban la presencia del Señor entre su pueblo. Quiero que mediten en esto por un momento. En el primer día del año Dios quería que el pueblo estuviera reunido delante su presencia plenamente convencidos de que Dios estaba entre ello. Las trompetas anunciaban que Dios estaba allí. Era como si Dios les estuviera diciendo, “Aquí estoy. Quiero ser la prioridad de ustedes en este nuevo año.” En la Biblia las trompetas tienen varios significados. Pero un significado de las trompetas es que anuncian la venida de Dios. Por el ejemplo, nos dice 1 Tesalonicenses 4:16 en cuanto al rapto de la iglesia, “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo.” El sonar de las trompetas, entonces, anuncian la venida de Dios. Para el pueblo hebreo esto tenía un significado profundo para ellos, pues cuando ellos estaban en Egipto en esclavitud Dios descendió del cielo y se le apareció a Moisés para decirle de que él había descendido para librar a su pueblo porque había escuchado y visto su sufrimiento. Para los hebreos cada vez que Dios venía hacia ellos era para hacerles un bien. En el primer día de Tisiri se sonaban las trompetas durante todo el día para anunciar que Dios había llegado hacia ellos una vez más en este nuevo año para hacerles el bien. Otra manera de decirlo es que las trompetas anunciaban que las misericordias de Dios eran nuevas hacia su pueblo en el año nuevo. El pueblo esperaba las lluvias para la nueva siembra, pero en este día Dios les decía, “Hay que ponerme primero porque de mi vienen las lluvias.”

            Esto tiene una aplicación muy especial para nosotros. De igual manera en que Israel sonaba las trompetas para conmemorar la presencia de Dios en el nuevo año, nosotros tenemos que reconocer la presencia de Dios con nosotros en este nuevo año. En otras palabras, tenemos que hacer a Dios nuestra prioridad empezando el primer día del año y hasta el último día del año. Y de igual manera en que el pueblo hebreo miraba las trompetas como la señal de que Dios venía de nuevo a su pueblo para bendecirlos, librarlos y llenarlos de misericordia nosotros también necesitamos entender de que Dios a llegado nuevamente a nosotros este año para colmarnos de nuevas misericordias. Nuestra prioridad este año tiene que ser Dios. Necesitamos sonar trompetas en nuestra vida para reconocer que Dios esta en medio nuestro. Haga de Dios su resolución. Quizás usted esta buscando las lluvias de bendición sobre su vida. Pero recuerde, hay que poner a Dios primero porque es él quien envía las lluvias de bendición sobre nuestras vidas.

            Nueve días después del día de la Fiesta de Trompetas era el día de expiación. Esto lo vemos en los vv. 26-32:

También habló Jehová a Moisés, diciendo:

27A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová. 28Ningún trabajo haréis en este día; porque es día de expiación, para reconciliaros delante de Jehová vuestro Dios. 29Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día, será cortada de su pueblo. 30Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este día, yo destruiré a la tal persona de entre su pueblo. 31Ningún trabajo haréis; estatuto perpetuo es por vuestras generaciones en dondequiera que habitéis. 32Día de reposo será a vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve días del mes en la tarde; de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo.

 

Tenemos que tener en mente que el día de expiación era celebrada durante el mes de Tisiri, el mes lento en cuanto a todo trabajo del campo. Dios lo diseño de esta manera porque el quería que durante este primer mes su pueblo se enfocara en él. El día de expiación era el día cuando el sumo sacerdote ofrecía un sacrificio y entraba al lugar santísimo para rociar la sangre de la victima sobre el expiatorio para así hacer expiación por los pecados de la nación. Usted con más tiempo puede leer el capítulo 16 de Levítico para ver más detalle acerca de este día. Sin duda Dios estableció que se celebrara este día en el mes de Tisirs para recordarle a su pueblo de que toda bendición que ellos recibirían sería como resultado de la sangre derramada de un sacrificio y rociada sobre el expiatorio. En otras palabras, Dios quería que ellos supieran que toda bendición que ellos iban a recibir durante el año sería por la misericordia y la gracia de Dios pues ellos eran pecadores.

            Esto tiene una aplicación muy especial para nosotros. En este año nuevo Dios quiere que recordemos que toda bendición que vamos a recibir de parte de Dios viene porque Jesús derramo su sangre por nosotros. No merecemos nada de parte de Dios, pero porque la sangre preciosa de Jesucristo fue derramada nosotros podemos esperar las más ricas bendiciones de parte del Señor el en 2007.

            La última fiesta se encuentra en los vv. 33-36 que es la Fiesta de Tabernáculos o Cabañas:

Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 34Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días. 35El primer día habrá santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis. 36Siete días ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; el octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis.

 

En esta fiesta, también celebrada en el mes de Tisiri, el pueblo tenía que ser tabernáculo de ramas y vivir en ellas por una semana. Siendo que ellos vivían en casas esto les recordaría de cuando vivían en el desierto y vivían en el desierto. La Fiesta de Tabernáculos servía para recordarles cuando Dios los libro de Egipto. También servía para recordarles de que ahora vivían en casas buenas. No importa que humilde fueran sus casas, sus casas eran mejor que aquellas hechas de ramas.

            Esto tiene una aplicación muy linda para nosotros. En este nuevo año Dios quiere que recordemos que él nos libró de la cautividad. Hay que empezar el año dándole gracias al Señor por habernos librado. También hay que reconocer que aunque nuestras casas sean humildes no vivimos en casas hechas de ramas o de cartón. Hay que empezar el año siendo agradecidos con Dios por todo lo que tenemos.

Conclusión

            Hay que reconocer que Dios viene a nosotros en el 2007 para bendecirnos. Haga a Dios su prioridad en el 2009.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Reina Valera 1960.


La Preexistencia de Cristo en Juan 1:1 y la extraña interpretación unicitaria

6 enero, 2009

La Preexistencia de Cristo en Juan 1:1

y la extraña interpretación unicitaria

por Pablo Santomauro

 

¿Es posible negar la preexistencia del Hijo de Dios y llamarse cristiano? De ninguna manera. En el sistema doctrinal cristiano, la preexistencia del Hijo de Dios es tan importante como su Deidad. Cualquier sistema doctrinal que niega una de ellas se sitúa de facto en el campo herético.

Para aquellos que son capaces de leer sin ningún prejuicio, Jesucristo brota de las páginas de la Biblia como una sola persona de una naturaleza dual pero una sola sustancia, no dos personas en una, no dos naturalezas separadas sino dos naturalezas fusionadas formando una sola persona y sustancia ontológica. Es por ello que los trinitarios no necesitamos recurrir a jugarretas para explicar la persona de Cristo, mientras que los modalistas deben enseñar a sus seguidores a descubrir cuál naturaleza de Cristo habla (como si una naturaleza pudiera hablar). David K. Bernard, de la UPC (Iglesia Pentecostal Unida) escribe:

“Cuando leemos un pasaje difícil en relación con Jesús, debemos preguntar si le describe en Su papel como Dios o en Su papel como hombre, o ambos. ¿Habla El como Dios o como hombre en este caso? Recuerde que Jesús tiene una naturaleza dual como ningún otro ha tenido.” [1]

La Biblia, por el contrario, muestra que cuando Jesús hablaba lo hacía desde su única y sola persona. Por ejemplo, en Juan 8:24b, Jesús dice: “Porque si no créeis que YO SOY, en vuestros pecados moriréis”. Una lectura normal de la frase no deja duda posible de que Jesús afirma aquí su Deidad, y al mismo tiempo su eternidad, o para el caso, su preexistencia. Sin embargo, en la teología modalista el Hijo de Dios no es eterno, sólo el Padre lo es. Es por ello que el unicitario enfrentado con un pasaje como éste, no tiene más opción que decir que Jesucristo hablaba desde su Deidad, en otras palabras, el que hablaba era el Padre en él.

Recordemos que los modalistas enseñan que el Hijo es nada más que una “modalidad” o “rol” que el Padre asumió en cierto punto de la historia con el objetivo de lograr la redención de los pecadores. Como anoté antes, en la doctrina modalista el Hijo tuvo un comienzo. Bernard expresa:

                        “El rol del Hijo comenzó cuando el niño fue concebido en el vientre de María. Las Escrituras dejan esto perfectamente en claro … El Hijo fue hecho durante la ley – no antes de la ley (ver también Hebreos 7:28) … Hebreos 1:5-6 también revelan que el engendramiento del Hijo ocurrió en un momento específico y que el Hijo tuvo un comienzo en el tiempo … En todos estos versos es fácil ver que el Hijo no es eterno sino que fue engendrado por Dios hace casi 2000 años”. [2]

Esta es una noción axiomática para los unicitarios. Por supuesto que su exégesis es errónea. Se niegan, a su vez, a aceptar los otros textos de la Escritura que implican que el Hijo fue eterno y los re-interpretan a su manera para adaptarlos a su teología.

La teología unicitaria (o modalista) concibe a Dios como un ser unipersonal (este ser es el Padre y su nombre es “Jesús”), por lo tanto el Hijo no pudo existir en la eternidad junto con el Padre. Los pasajes que implican que el Hijo existió antes de Belén, según los modalistas, son simples referencias al plan futuro en la mente del Padre acerca de la venida del Padre en su modalidad de Hijo al mundo. Por medio de este razonamiento, ellos reducen al Hijo a un mero “plan” o “concepto” en la mente del Padre. David Bernard explica:

“El plan del futuro Hijo existió con Dios [el Padre] desde el prinicipio – como una idea en la mente de Dios”. {3}

De acuerdo con Bernard, el Hijo preexistió en la condición de un plan divino, no como una persona de la Deidad. Este es un reclamo sin apoyo bíblico con sentido. Uno de los ejemplos más claros y extremos de la extraña hermenéutica modalista es la explicación que dan  sobre la introducción del Evangelio de Juan:

   En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios (Jn. 1:1).

Tanto desde el punto de vista teológico como gramatical, Juan 1:1 refuta claramente la teología de toda secta o grupo aberrante que niega la Deidad y/o la preexistencia de Jesucristo. En el caso de los unicitarios todo lo que tenemos que hacer es ver Juan 1:1b: “y el Verbo era con Dios”, kai ho logos en pros ton theon. A pesar de la nítida diferenciación entre ho logos y ton theos marcada por la preposición pros (“con”), Bernard y otros escritores unicitarios insisten en lo siguiente:

“El Verbo o Logos puede significar el plan o pensamiento en la mente de Dios. El Verbo también puede significar el plan o pensamiento de Dios expresado en la carne, o sea el Hijo. ¿Cuál es la diferencia, por lo tanto, entre los dos términos, Verbo e Hijo? El Verbo fue preexistente y el Verbo era Dios (el Padre), de modo que podemos usarlo sin referencia a la humanidad. Sin embargo, el Hijo siempre se refiere a la encarnación y no podemos usarlo en ausencia del elemento humano”. [4]

La anterior es una grotesca desfiguración de lo que Juan realmente escribió. El apóstol dijo directamente que el Verbo era “con” (pros) el Padre. La preposición “pros” varía de significados según el contexto. Cuando se aplica a personas, sin embargo, “pros” denota comúnmente una relación íntima y siempre una distinción entre las personas [5]. David Bernard trata de refutar esto diciendo que la palabra griega pros traducida “con” en el verso 1 es la misma palabra que es traducida “se refiere” en Hebreos 2:17 y 5:1. Juan 1:1, continúa diciendo, por lo tanto podría incluir en sus significados “El Verbo que se refiere a Dios, y el Verbo era Dios”, o, El Verbo pertenecía a Dios, y el Verbo era Dios”. [6]

Bernard, como es costumbre en todo autor unicitario, no menciona ninguna autoridad del idioma griego para apoyar su declaración. Su explicación de que “con” (‘pros’) debe ser traducido “se refiere”, basado en Hebreos 2:17 y 5:1, ignora la diferencia gramatical entre Juan 1:1 y los textos del libro de Hebreos. En Juan 1:1 dice ‘pros ton theon’ (“con Dios”), mientras que en Hebreos encontramos ‘ta pros ton theon’: “en lo que {‘ta’ pros} a Dios se refiere”. El uso del artículo neutro “ta” cambia el significado de “pros”. De esta forma podemos poner el argumento unicitario donde corresponde, en el archivo del olvido.

A.   T. Robertson, el conocido experto en griego, conecta Juan 1:1 con

2 Corintios 5:8, “… y más quisieramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor” (pros ton kurion – “presentes con el Señor”). Robertson señala que Pablo tiene en mente la relación cara a cara, directa, con el Señor. Es por ello que pros expresa la relación íntima y especial que los cristianos tendremos cuando lleguemos a casa y estemos “con” (pros) el Señor. De la misma manera, Juan describe la relación entre el Verbo y Dios (el Padre).[7]

En la conclusión de nuestro estudio titulado El Abuso Unicitario del AT, señalamos que “la Hebrew/ Greek Key Study Bible enuncia que el verbo griego en, traducido “estaba” en la segunda frase del verso, mejor traducido debió leer “ya estaba”, y ofrece la siguiente paráfrasis para reflejar el verdadero significado en el texto griego:

Antes de que hubiera cualquier principio, el Verbo ya estaba…” [8]. Nota: La Biblia de las Américas y la Nueva Versión Internacional traducen el verso en similar forma.

Aun traducido en su forma más común, una lectura normal del verso nos revela que las palabras de Juan indican claramente que Cristo existió antes de la creación del mundo. La eterna existencia de Cristo es repetida en el verso 2: “Este era (ya era) en el principio con Dios”.

Cuando Juan escribió que el Verbo era con Dios, usó la preposición griega pros, que significa “hacia, cara a cara”, e indica movimiento en dirección hacia algo o alguien (Bullinger, The Companion Bible, Appendix 104, XV, 3). El uso de pros  demuestra más allá de toda duda que el Verbo no estaba en Dios, no era posesión de Dios, ni una idea, plan ni proyecto, sino que coexistía como alguien distinto. Para afirmar más esto, Juan vuelve a usar pros también en el verso 2: “Este era en el principio con (pros) Dios”.

Las palabras del apóstol Juan destruyen todo argumento contra la preexistencia de Jesucristo y verifican la pluralidad de Dios revelada en el AT. Aquellos que proclaman que Jesucristo no existió eternamente como Theos y con Theos, son ciegos respecto a las palabras directas de la Biblia.

Razones de espacio y consideración al lector en este mundo moderno donde el tiempo nunca es suficiente, nos compelen a no cargar este artículo con una masiva presencia de citas de reconocidas autoridades mundiales en el idioma griego. Baste decir que a pesar de toda la evidencia en contra de la interpretación modalista, ellos insisten en que “el Hijo fue engendrado, no eterno. El Hijo de Dios existió por toda la eternidad sólo como un plan en la mente de Dios … el Verbo de Juan 1 (el Logos) no es una persona separada sino un pensamiento, plan, actividad o expresión de Dios”. [9]

¿Pueden los unicitarios citar alguna autoridad en el idioma griego para apoyar su interpretación de Juan 1:1?

No, no pueden. No existe un solo experto en el lenguaje griego que concuerde con la interpretación de Bernard o cualquier otro unicitario.

Un claro ejemplo lo encontramos en el artículo de Julio César Clavijo, titulado Juan 1-2 y el Logos. [10]  Este escritor modalista escribe un largo ensayo donde pretende demostrar la versión unicitaria de Juan 1:1-2, pero en ningún momento cita a expertos en el idioma griego. El sabe que no existe ninguna erudición que apoye su interpretación.

¿Podemos prescindir del idioma griego para poder interpretar Juan 1:1b?

¡Por supuesto! Todo lo que hay que hacer es ver el uso de la palabra “con” en otros lugares de la Biblia. Ejemplos:

Ø      “Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María …” (Mt. 2:11)

Ø      “Pasando de allí, vio a otros dos hermanos …y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo …” (Mt. 4:21)

Ø      “Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.” (Mt.17:3)

Ø      “Cuando llegaron a Roma … a Pablo se le permitió vivir aparte, con un soldado que le custodiase”. (Hch. 28:16) etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc., etc.

En todas las instancias, la preposición “con” siempre se usa para indicar la presencia de dos personas como mínimo.

¿Será cierto que el Logos, como un plan o pensamiento en la mente de Dios, era Dios mismo (el Padre) y no otra persona en la Deidad?

Julio César Clavijo, de pentecostalesdelnombre.com, asegura que sí:

Podemos afirmar que nuestros planes y pensamientos somos nosotros mismos.

PROVERBIOS 23:7

“Porque cual es su pensamiento [del hombre] en su corazón, tal es él”

Por esa razón el pensamiento de Dios es Dios mismo. Así la palabra o pensamiento de Dios es Dios: “el Verbo [la Palabra] era Dios” [11]

Esto es lo mismo que decir que no hay diferencia entre estar muerto y estar vivo. Siguiendo la lógica unicitaria, si José Luis de Jesús Miranda, el líder de la secta Creciendo en Gracia, piensa que él es Jesucristo Hombre, ¡significa que realmente lo es! Lo que un hombre piensa no lo define ni describe totalmente, él es mucho más de lo que piensa. Además, Proverbios 23:7, en contexto, no tiene nada que ver con la noción que avanza Clavijo. El hebreo entrega el verso literalmente: “Porque él [este hombre] es de los que os dice: ‘Come y bebe’, pero interiormente está llevando la cuenta”. El contexto trata con el hombre que aparenta ser generoso pero en realidad es un tacaño. La Nueva Versión Internacional  capta bien la idea y la entrega así (en contexto):

6 No te sientes a la mesa de un tacaño,
ni codicies sus manjares,
7 que son como un pelo en la garganta.
«Come y bebe», te dirá,
pero no te lo dirá de corazón.
8 Acabarás vomitando lo que hayas comido,
y tus cumplidos no habrán servido de nada. (Pr. 23:6-8)

Esto debería enseñar a los unicitarios a buscar las palabras de un pasaje en el idioma original antes de usarlo para apoyar sus doctrinas. El tipo de aproximación unicitaria produce siempre una teología de revista cómica.

¿Cuál es el significado del término “Logos” en Juan 1:1?

Julio César Clavijo escribe:

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EL SIGNIFICADO DEL TERMINO LOGOS

LOGOS es una palabra griega que significa: palabra, relato, causa, comunicación, doctrina, intención, predicación, razón, dicho, nuevas, pensamiento, mente, plan, actividad, declaración, expresión, etc.

En el uso griego, logos puede significar la expresión o el plan como existe en la mente del pregonero-como un drama en la mente de un dramaturgo-o puede significar el pensamiento como proferido o de otra manera físicamente expresado-como un papel que se juega sobre el escenario. Juan 1 dice que el Logos existía en la mente de Dios desde el principio del tiempo. Cuando llegó el cumplimiento del tiempo, Dios puso aquel plan en acción. El puso carne sobre aquel plan en forma del hombre Jesucristo. El Logos es Dios expresado. Como dice John Miller, el Logos es “Dios expresándose a Sí mismo.”
Tomado del libro la Unicidad de Dios, escrito por DAVID K. BERNARD

Así, en el pasaje de Juan 1:1, el LOGOS significa el pensamiento, el plan, la actividad, la declaración, o la expresión de Dios. [12]

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El autor primero nos da una definición de la palabra logos (sin referencia a ningún diccionario) bastante acertada. Segundo, ofrece una cita de David Bernard, quien se enfoca en las últimas definiciones (expresión, plan, mente, pensamiento) para luego insertar esas definiciones (condensadas en una) en el contexto de Juan 1. Finalmente, el autor concluye que ese es el significado de Logos en Juan 1:1. La única razón por la cual llega a tal conclusión es que su teología no le permite observar el lenguaje ni el contexto histórico-literario correctos del capítulo 1 de Juan.

 

¿Quiso Juan transmitir el significado de Logos que los modalistas le dan (pensamiento, plan)? ¡Claro que no! ¿Por qué Juan usó la palabra Logos? El término Logos tenía un bagaje filosófico considerable en esa época. Los filósofos griegos, que también eran los científicos de aquel entonces, se preguntaban: ¿Cuál es la realidad de todas las cosas, la Verdad, el Logos, el Arche, el origen, la causa de todas las cosas? ¿Qué mantenía todas las cosas en su lugar en el universo?

Las respuestas fueron varias. Algunos decían que la causa y lo que sostenía todo eran las cuatro sustancias básicas (los 4  elementos), fuego, aire, tierra, y agua.

Demócrates afirmaba que toda realidad estaba hecha de unidades individuales (hoy les llamamos átomos).

Alguien más apareció con otro nombre, el NOUS = mente (había una mente detrás de todo).

Heráclito y los estoicos le llamaron LOGOS = La fuente de toda armonía y orden en el universo. Para ellos este Logos era una fuerza impersonal.

Filón (cuyo pensamiento fue una combinación de estoicismo con platonismo – 25 BC a 50 DC), fue el primero en definirlo como algo “casi personal”. Según Filón, este algo casi personal existía como alejado o distanciado de su creación. Era el instrumento con el cual Dios hizo el mundo, un intermediario entre Dios y la inteligencia humana, impersonal e inferior a la Deidad [13]. Muchos comentaristas, como ya dije, llegaron a concluir que el Logos de Filón era personal, y otros lo consideran impersonal, como el caso de W. E. Wine: “Para ellos [la escuela filosófica de Filón] el Logos era una idea impersonal que transmitía los pensamientos de Dios” (The Epistles of John, p.11).

Si éste último está en lo correcto, son los unicitarios los que promueven una doctrina originada en la filosofía griega, no los trinitarios como ellos suelen denunciar. Corresponde puntualizar que esta diferencia de opiniones en cuanto al Logos de Filón se debe, en mi opinión, a que Filón fue incoherente e internamente contradictorio en sus escritos. En este sentido podemos decir que los unicitarios, con sus doctrinas ilógicas y contradictorias, están emparentados con Filón.

En última instancia, es el apóstol Juan el que introduce el concepto de Logos como 1) cercano 2) personal 3) co-igual con Dios 4) distinto de otra persona llamada Dios y 5) encarnado. El texto de Juan 1 ni remotamente infiere que el Logos es una cosa abstracta como un plan, pensamiento, idea o intención.

El apóstol Juan tomó un concepto popular de la época y lo usó para presentar a Cristo, el Hijo de Dios, como el origen y creador de todas las cosas. El uso que hace Juan de la palabra Logos debe ser radicalmente diferenciado del uso de Filón de Alejandría y su escuela filosófica del 2do. siglo antes de Cristo.

Si el Logos es un plan o un pensamiento (un algo), ¿por qué se le describe con atributos personales?

El Logos o Verbo de Juan, considerado exegéticamente, es decir, si dejamos que el texto hable por sí mismo, tiene atributos personales:

1)    Tiene la propiedad de estar con alguien. Estaba con (pros) Dios (1:1b). No estaba ahí como de mera compañía, sino en la máxima comunión posible con otra persona.

2)    Es de la misma naturaleza que la otra persona: “y el verbo era Dios” (1:1c). Es Deidad.

3)    Posee poderes creativos (1:3).

4)    Se encarna (1:14). El mismo se encarnó en un acto voluntario. No fue “hecho carne” como equivocadamente traduce la Reina-Valera, sino que “se hizo carne” como bien lo entregan la Biblia de las Américas y la Nueva Versión Internacional.

5)    Las referencias al Verbo siempre se hacen en la tercera persona del singular, usando el pronombre personal “él” (vs. 3, 4, 10, 15, 18). Un plan no tiene atributos personales.

Consideraciones finales

Por último, digamos que una de las evidencias más fuertes contra la posición modalista la encontramos donde muchos menos la esperan, en los pasillos de la sede mundial de los Testigos de Jehová en Brooklyn, Nueva York. El peso de la evidencia gramatical es tan aplastante que los peores enemigos de la Trinidad de todos los tiempos, los Testigos de Jehová, reconocen que hay dos personas en Juan 1:1. A los efectos de negar la Deidad del Logos, los Testigos de Jehová lo reducen a “un dios” (“y la Palabra era un dios” – Juan 1:1c), pero nunca llegan al extremo infantil de la interpretación unicitaria.

Nadie con un mínimo de seriedad y objetivdad puede leer el prólogo del Evangelio de Juan y concluir que “la Luz de todos los hombres”, el “unigénito Hijo” del Padre, el Creador de todas las cosas, aquel para quien se usan pronombres personales para describirlo, es un plan, un pensamiento, o un mero concepto en la mente del Padre. <>

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Notas:

1] Bernard, La Unicidad de Dios, 168.

2] David K. Bernard, The Oneness of God (Hazelwood: Word Aflame, 1983), 104-5.

3] Bernard, The Oneness of God, 183.

4] Bernard, The Oneness of God, 102-3.

5] Benjamin B. Warfield, Biblical Doctrines (Carlisle: The Banner of Truth Trust, 1929), 190-92.

6] Bernard, The Oneness of God, Chapter 4 http://ourworld.compuserve.com/homepages/pentecostal/One-Ch4.htm

7] Archibald T. Robertson, A Grammar of the Greek New Testament in the Light of Historical Research (Nashville: Broadman Press, 1934), 625.

8] The Hebrew/ Greek Key Study Bible, Zodhiates, Spiro, p.1315.

9] The Oneness of God p.295.

10] http://www.ilustrados.com/publicaciones/EpAkEppAyubknlPGuO.php

11] Ibid.

12] Ibid.

13] A. Hilary Armstrong, An Introduction to Ancient Philosophy. (London: Methuen & Co. Ltd., 1947), 162., cit. http://www.earlychurch.org.uk/philo.php.

 

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del hermano Pablo Santomauro*


La Verdadera Alabanza (segunda parte)

2 enero, 2009

zobeidaPor Zobeida Brito

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