Dándole a Dios lo que es de Dios

JOhnPor: pastor John Brito

Título: Dándole a Dios lo que es de Dios

Texto: Mateo 22:15-22:

Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra. 16Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres. 17Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no? 18Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas? 19Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. 20Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? 21Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. 22Oyendo esto, se maravillaron, y dejándole, se fueron.
–VRV, 1960

Introducción
En la moneda de los Estados Unidos se encuentra la imagen de un diferente presidente en cada denominación monetaria. Los diferentes presidentes en las diferentes denominaciones monetarias nos recuerdan que este gran país es una democracia. Cada presidente fue elegido por el pueblo norte americano. Ha sido este sistema democrático que ha protegido al pueblo norte americano de caer en manos de algún dictador.

Ahora, imagínese un mundo donde solamente hay una imagen y una inscripción en cada denominación de la moneda nacional. Lo que viene a mente ya no es una democracia sino una dictadura. Ya no es elección sino imposición. En ese mundo, cada vez que usted sacaría su dinero para comprar algo sería recordado que usted esta sujeto a un dictador que ocupa tu país. Esta era la realidad del pueblo judío durante los días qua anduvo nuestro salvador sobre la faz de la tierra. Era un mundo donde roma había tomado posesión del mundo del mediterráneo, y ahora ocupaba cada país con su fuerza militar. Fue en ese mundo dominado por roma, y con la inscripción del imperador en cada denominación de la moneda, que Jesús nos da una enseñanza impactante acerca de cómo entregarle al soberano que nos gobierna lo que le corresponde. Aunque la tendencia es de pensar en finanzas al leer este pasaje, en realidad el significado es mucho más profundo y significante.
Lección

Dice el v. 15, “Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra.” Los fariseos son los que inician esta prueba contra Jesús. Ellos en a Jesús como una amenaza. Siendo que Jesús vive una vida impecable ellos toman la decisión de atraparlo con sus palabras. Los fariseos no confrontan a Jesús directamente. Dice la primer parte del v. 16, “Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo…” Ellos sabían que Jesús siempre miraba sus intenciones y los ponía en su lugar. Parece ser que ellos pensaban asegurar su victoria con enviarle a sus discípulos y los herodianos. Es solamente aquí en este pasaje en Mateo donde se encuentra una referencia a los discípulos de los fariseos. Quizás no se mencionan más en los evangelios porque no eran muy conocidos. Para ser que los fariseos pensaban que Jesús no los iba a reconocer o no iba a pensar que ellos tuvieran malas intenciones como los fariseos. Los herodianos eran judíos que le eran muy leales al rey herodes. Los evangelios tampoco dicen mucho de ellos. Aquí se puede ver la estrategia de los fariseos. Ellos le iban a enviar a sus discípulos y los herodianos, dos grupos con los cuales Jesús no tenía mucho trato, para no alertar a Jesús al plan de atraparlo con sus palabras.

Note otra vez lo que dice este v.: “Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos, diciendo…” Esta última palabra “diciendo” se refiere a la voz de los fariseos hablada a través de sus discípulos y los herodianos. Los herodianos y los discípulos de los fariseos eran solamente voceros de los enemigos de Jesús.

Los fariseos habían planeado todo para despistar a Jesús de sus intenciones. No solamente le enviaron a sus discípulos y los herodianos para despistar a Jesús, ellos prepararon halagos para Jesús. Noten los halagos en el v. 16: “Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.” Presten atención a la frase, “y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.” Estas palabras estaban diseñadas para hacer que Jesús dijera, “Bueno, tienen razón. Yo trato a todos igual.”

La pregunta que ellos le hacen a Jesús se encuentra en el v. 17: “Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no?” Cada persona viviendo en el imperio romano tenía que pagarle impuesto al imperador Cesar una vez al año. Esto era un recordatorio amargo de que eran sujetos del dictador de roma. El no pagar el impuesto era visto como un acto de agresión contra el estado. Los discípulos de los fariseos querían atrapar a Jesús con hacerlo decir que no era lícito pagarle impuesto al imperador Cesar. De esta manera Jesús hubiera dicho algo en contra del gobierno romano. Esto hubiera sido visto como un acto de agresión en contra del estado. Pero lo que ellos no se daban cuenta era que Jesús no era cualquier hombre. Él es el Dios-hombre, el Hijo de Dios que sabe los pensamientos de los seres humanos. En el v. 18 les dice, “Pero Jesús, conociendo la malicia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis, hipócritas?” En un instante la intención de ellos fue descubierta. Jesús pudiera optar en no decirles más nada. Pero escogió enseñarles una gran lección que los asombraría.

Dicen los vv. 19-21 lo siguiente: “Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. 20Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? 21Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.” Desde el período del AT era la costumbre de los reyes que conquistaban a otros reyes de poner su imagen en la tierra del rey conquistado. La imagen del rey victorioso era en forma de la cabeza del rey conquistador. Aunque se acostumbraba tener estatuas de los imperadores a través del imperio, la imagen se encontraba en la moneda del imperio. Era la manera de recordarle a todos los sujetos del imperio que Cesar era el Señor de sus vidas. Cada vez que sacaban una moneda para comprar algo los habitantes del imperio eran recordados que roma los controlaba. Jesús les dijo, “¿De quién es esta imagen, y la inscripción?” La respuesta: “De César.” Jesús entonces les dijo, “Dad, pues, a César lo que es de César.” Con esto Jesús les estaba diciendo, “Si la moneda tiene la imagen de Cesar, entonces el dinero le pertenece. Entonces, páguenle a Cesar su impuesto.” La imagen de Cesar indicaba de quien le pertenecía el dinero. Pero Jesús no para aquí. El les dice, “Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.” ¿Qué es lo que le pertenece a Dios? ¿El diezmo? Aunque el diezmo si le pertenece al Señor, esto no es lo que Jesús les esta diciendo. Acuérdense, Jesús se esta refiriendo a la imagen de Cesar. El impuesto le pertenece a Cesar porque su imagen esta en la moneda.

Entonces al decir, “y a Dios lo que es de Dios”, Jesús se refiere a la imagen de Dios. ¿En donde se encuentra la imagen de Dios? No se encuentra en la moneda. La imagen de Dios se encuentra en los seres humanos. Dios puso su imagen en los seres humanos para demostrar que él es el gran rey de la tierra. Dice Génesis 1:26—28 lo siguiente:
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Dios no permite que su imagen sea puesta en ídolos. Entonces, Dios puso su imagen en los seres humanos La imagen de Dios se ve en que Adán y Eva fueron creados para gobernar la tierra para que todos sepan que es Dios quien reina.

Entonces al decirles Jesús, “Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”, él les esta diciendo, “Siendo que la imagen de Cesar esta en la moneda páguenle el impuesto. Pero siendo que la imagen de Dios esta sobre ustedes, denle a Dios su vida entera.” Hermanos, porque la imagen de Dios esta sobre nosotros le debemos todo nuestro ser a él. Su imagen sobre nosotros nos recuerda que no nos pertenecemos a nosotros mismos. Le pertenecemos al Señor. Por ende, le tenemos que darle a Dios nuestra vida, nuestro tiempo, nuestras fuerzas, nuestros talentos, nuestros sueños, nuestra familia, nuestro dinero, nuestras posesiones, nuestra alabanza, nuestra gratitud y todo lo que somos. Hay que darle a Dios lo que es de Dios. No podemos retener nada para nosotros. El es nuestro gran Señor.

Conclusión
Es tiempo de rendirle todo a Dios. Es tiempo de poner todo ante sus pies. No le podemos robarle al Señor. Ríndale su vida entera a él.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Reina Valera 1960.

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