Oración de Arrepentimiento por Excelencia

29 septiembre, 2008

Por: Rosa Guadarrama García

TITULO: Oración de Arrepentimiento por Excelencia

TEXTO: Salmo 51:1-9

«Ten compasión de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones. 2 Lávame de toda mi maldad  y límpiame de mi pecado. 3 Yo reconozco mis transgresiones; siempre tengo presente mi pecado. 4 Contra ti he pecado, sólo contra ti,  y he hecho lo que es malo ante tus ojos; por eso, tu sentencia es justa,  y tu juicio, irreprochable. 5 Yo sé que soy malo de nacimiento;  pecador me concibió mi madre.
6 Yo sé que tú amas la verdad en lo íntimo; en lo secreto me has enseñado sabiduría. 7 Purifícame con *hisopo, y quedaré limpio;  lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
8 Anúnciame gozo y alegría;  infunde gozo en estos huesos que has quebrantado.
9 Aparta tu rostro de mis pecados  y borra toda mi maldad.»*

Introducción:
El Salmo 51 fue escrito por el rey David. El título lo relaciona con el episodio en que Natán reprende a David por su adulterio con Betsabé, y por arreglar la muerte de Urías, con el fin de ocultar su pecado.

1.  La Biblia ciertamente confronta los actos pecaminosos que nosotros los humanos encontramos tan fácil de cometer, porque ante los ojos de Dios, nada puede ser oculto. Él todo lo mira, todo lo sabe, así como la Biblia describe los logros y la fama de David, también narra con igual franqueza sus pecados.

A pesar de que Dios amaba a David, le envió un profeta y con una Parábola sencilla, hizo comprender Natán a David la enormidad de su pecado. El pecado realmente es muy malo porque es contra Dios. Que Dios sea bueno no significa que Él va a cerrar los ojos para aceptarnos ciegamente si vivimos a nuestro antojo, a la vez que cometemos diversos pecados. Puesto que también es un Dios Justo, y no podemos eludir Su Juicio cuando pecamos contra Él.

2.  David reconoció inmediatamente su pecado, y sabía exactamente quién había sido herido más, más allá del dolor que su pecado podía traer a su propia vida (v. 4) Contra ti he pecado, sólo contra ti,  y he hecho lo que es malo ante tus ojos.

David está consciente que solo Dios puede tratar el problema del pecado y la culpa. Desde el principio hasta el fin del Salmo, David clama a Dios arrepentido con el alma humillada y avergonzada. Su oración es petición tras petición. No trata de evadir su responsabilidad sobre la base de circunstancias ocasionales o el impulso del instinto humano. No culpa a Betsabé, ni tampoco al diablo, sino reconoce plenamente que él mismo ha pecado (v. 3) “siempre tengo presente mi pecado.” David comprende lo que es la esencia del pecado: es rebelión y una ofensa gravísima contra Dios (9) “Aparta tu rostro de mis pecados  y borra toda mi maldad.”  David quiere que sus rebeliones sean borradas (Daniel 7:10) “De su presencia brotaba un torrente de fuego. Miles y millares le servían, centenares de miles lo atendían. Al iniciarse el juicio, los libros fueron abiertos.”

David quiere que sus pecados sean borrados de este libro, es decir perdonadas completamente y olvidadas para siempre.

Por consiguiente, cuando nos examinamos a nosotros mismos a la luz de la Palabra de Dios, y vemos que algo anda mal, de inmediato tenemos que abandonar el pecado y arrepentirnos de verdad y obedecemos la Palabra del Señor, recibimos el perdón y la vida eterna. (Proverbios 28:13) “Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón.”

3.  En cuanto David recibió el mensaje del profeta Natán para revelar sus pecados, se arrepintió sin dar excusas y, sus pecados fueron perdonados. (Salmo 103:3) “Él perdona todos tus pecados
y sana todas tus dolencias” (Salmo 78:38) “Sin embargo, él les tuvo compasión; les perdonó su maldad y no los destruyó.”  Que hermoso es nuestro Señor que nos permite ver como David clama por su perdón.

David no dijo Betsabé me provocó, fue mi piedra de tropiezo, como muchos de nosotros tenemos la costumbre de poner excusas cuando pecamos. Un ejemplo: mi esposo me provocó, me hizo enojar. O también esa hermana habló mal de mí. Yo no me voy a dejar, y empezamos a hablar mal de nuestro prójimo, y es fácil decir es mi aguijón, me lastima, me hace daño. Excusas que no le agradan a Dios.

Dios se agrada que reconozcamos nuestros pecados. Dios nos deja penetrar en el alma de David para darnos un maravilloso ejemplo, y es reconocer plenamente que nosotros mismos hemos pecado.

El objetivo de Dios es perdonar los pecados de quienes se arrepientan sinceramente y creen en Jesucristo. (Juan 5:24) “Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida.”

Después de pecar, recibimos perdón si nos arrepentimos en el nombre de Jesucristo. Jesús perdonó a la adúltera sorprendida en el acto de cometer el pecado y mientras estaba clavado en la cruz, perdonó al ladrón que se arrepintió de sus pecados. De manera que no hay pecado tan grave ni pecador que sea tan terrible que no puede tener perdón.

4.  Todos somos pecadores que merecemos ser desechados, pero Dios compró nuestra alma con la sangre de Su Hijo Jesucristo. (Hechos 2:38) “Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo.”

El arrepentimiento por el pecado, por más vil que sea, es perdonado porque la misericordia Divina no tiene límites. Claro que debemos dejar de pecar, porque cuando uno se arrepiente por algo que hizo, es porque no quiere volver a hacerlo.

Pongamos en práctica el versículo de Proverbios 28:13: “Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón.”  Recuerda hermano que Dios ama la verdad en lo íntimo, en lo secreto.

Nada puede ser oculto. Hay que vivir en santidad ante los ojos de Dios con un corazón arrepentido de sus pecados anteriores, no deleitándose en las cosas de este mundo sino en su Palabra Divina.

Conclusión:

Oremos.

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.


¿Existe la música cristiana? ¿O son las palabras las que hacen “cristiana” a la música?

24 septiembre, 2008

Por Pablo Santomauro

La preguntas del título nos llegaron de parte de un hermano que escribió a nuestro ministerio. Nos pareció a bien publicar ahora nuestra respuesta a fin de que pueda ser de beneficio a nuestros hermanos en Cristo. En primer lugar sugiero leer un artículo de Daniel Dañeiluk titulado ¿Qué es la Música? ¿Existe la Música Inspirada? [1] El artículo fue escrito en profundidad y la información contenida es de mucho valor. Lo que sigue es nuestra contestación.

Estimado hermano:

¿Existe la “música cristiana”? Para contestar esta pregunta, voy a plantear otra de carácter similar. ¿Existe la música budista, musulmana, shintoísta, baha’i, etc.? Es obvio que no. La música en sí consiste de ondas de sonido, nada más. Lo que hoy se denomina “música cristiana moderna” tuvo origen en los EEUU. Comenzó como resultado de personas provenientes de la cultura hippie que se convirtieron al cristianismo. Estas personas valoraban un estilo de música popular que quisieron preservar mediante la incorporación de letras con orientación cristiana. En la cultura latina ocurrió lo mismo. Es por ello que hoy tenemos todo tipo de música folclórica latinoamericana con letras de contenido espiritual. Reitero, desde un punto de vista estrictamente específico, no existe una música cristiana. Sí existe la noción general de que toda música con origen en un artista cristiano y con contenido cristiano-bíblico, puede ser llamada “cristiana”.

En este sentido, sí se puede decir que son las letras las que hacen a la música cristiana, pero esto es muy disputado en nuestros círculos. Todo lo que se pueda decir más allá de lo que he expresado, entra en el terreno de las especulaciones, opiniones y preferencias personales.

Lo anterior contesta a sus preguntas, pero recuerde que es mi criterio. En el tema de la música cristiana existen tantas opiniones como cristianos, y no importa cuál sea nuestra respuesta, siempre habrá alguien que esté en desacuerdo con lo expresado. Por lo anterior es que le pido considere mis comentarios como una opinión personal, nada más.

Lo que escribo de aquí en adelante son sólo comentarios basados en mi experiencia y razonamiento, y en ninguna manera pretendo ser dogmático. Acepto que puedo errar en ocasiones. Consideremos que solamente estoy pensando en voz alta y dejando el tema abierto para futuros comentarios, seguro de que hay quienes podrán mejorar sobre lo dicho y quienes podrán complicar el tema hasta el infinito, como siempre sucede.

Tengamos siempre presente que en última instancia, Dios es el conoce el corazón de la persona que adora por medio de la música y las expresiones del canto. Dios es el que decide aceptar o no aceptar la adoración más allá de nuestras opiniones. Es por ello que a pesar de tener formada mi propia opinión, conservo un criterio amplio y por la naturaleza de mi ministerio visito diferentes iglesias y adoro con mis hermanos, no importa el estilo musical que se utilice.

En mi criterio, como dije antes, no existe algo que se pueda definir como “música cristiana”. Sí existe el consenso general de que cualquier música que contenga letras que sean cristocéntricas, que hablen de Dios y posean un contenido bíblico, no importa el ritmo, cualificaría como música cristiana. Yo considero que hay que ser sumamente cuidadosos aquí. ¿Mis razones? Hay ritmos conocidos que a través del tiempo han llegado a ser identificados con cierta tipo de cultura, mentalidad y conducta.

Tomemos, por ejemplo, el estilo llamado “salsa” y otros ritmos tropicales. Al escuchar el término “salsa”, ¿que es lo primero que una persona piensa? ¿Piensa en Dios, Cristo, o cosas espirituales? Lo primero que viene a la mente es algo asociado con bailes mundanos y sensualidad. El ritmo por cierto invita a mover el “esqueleto”, y si no me cree, observe a la gente en las iglesias donde se usa la música tropical en la alabanza. Lo mismo ocurre con ciertas tonadas típicas de Centro y Sudamérica. La zamba brasilera puede ser incluida también. El ponerle letras cristianas a este tipo de música no cambia el efecto de las reacciones que causan en la gente, porque en la mente colectiva ya está implantado un patrón comportamental afín con la melodía.

El punto es que el 99 % de los cristianos venimos de un transfondo mundano. Dios no nos salvó a los cuatro años de edad a todos y de ahí en adelante vivimos la vida cristiana felices para siempre. ¡No! La salvación vino a nosotros en cierto punto de nuestra vida adolescente o adulta, cuando ya habíamos avanzado hasta cierto grado de deterioración moral y espiritual, unos más, otros menos. Por lo tanto, ya teníamos ciertos patrones mentales y conductuales adquiridos. Así como el perro de Pavlov segregaba saliva al sólo escuchar el sonido de la campana (que sonaba regularmente antes de que se le diera de comer), la reacción condicionada de nuestra naturaleza pecaminosa al escuchar cierta música puede consistir de pensamientos, sensaciones, deseos, etc. asociados con la música y el estilo de vida que disfrutamos antes de ser salvos.

Lo dicho aplica para otros estilos musicales, tales con el rock en sus diferentes categorías. En el contexto de la subcultura rockera encontramos drogas y promiscuidad. Ni que hablar de algunas de las letras que son plenamente inmorales (aun en el rock suave) y por qué no, la adicción a la música. Por más que le pongamos letras de contenido cristiano a este estilo de música, el lastre mundano presente en ella siempre pesará más que las buenas intenciones. Yo sé que en los EEUU hay quienes hacen campañas evangelísticas y en aras de atraer a la juventud usan grupos de rock. Personalmente, discrepo con la idea. Claro que el discrepar puede ganarme la antipatía de los promotores, y por añadidura los motes de “legalista”, “fundamentalista” y “enemigo de la gracia”. Lo cierto es que los analistas sociales están muy preocupados por que parece que sólo a través de un pesado golpe rockero pulsante es posible alcanzar a los jóvenes. Al parecer, algunos líderes en la iglesia piensan lo mismo. Una vez más, recomiendo, personalmente, ser cuidadoso en ese sentido.

Respecto a las letras, pienso que es un tema muy escabroso y hay mucho para meditar. Lo siguiente no está directamente relacionado con sus preguntas, pero le pido que note la siguiente letra de una artista estadounidense de extracción latina.

La luna fue alguna vez
Roca nada más
Y las estrellas
Lucecitas más allá
Hoy la luna es una
Perla celestial
Las estrellas son las ventanas
A un nuevo despertar

Mira lo que has hecho en mí
Con tu inmenso amor
Tu poesía y tu sentir
Están en mi interior

Danza muy feliz mi corazón
Y es libre mi alma en ti
Mira lo que has hecho en mí

Sé que una vez yo
Respiré tanta soledad
Que no sentía
En mi pecho palpitar

Hoy la vida me da un beso
Al respirar
Siento al fin mil mariposas
Que van volando en mí

Mira lo que has hecho en mí
Con tu inmenso amor
Tu poesía y tu sentir
Están en mi interior

Danza muy feliz mi corazón
Y es libre mi alma en ti
Mira lo que has hecho en mí

Y aún no sé
Si sólo fue un violín
O si tú me hablaste
Si sólo fue un rayo
Que miré
O si fue tu mano
Sujetándome

¿Acaso alguien del público en general puede imaginarse que este canto está dirigido a Cristo? Nadie, en realidad. Aun dentro de una iglesia, una persona perpicaz se da cuenta de que esto está lejos de ser un canto de adoración. Se escucha más bien como la canción de un artista que está tratando de alcanzar a dos audiencias, la cristiana y la mundana. Eso se traduce en dólares. Sin embargo, algunos le llaman música cristiana. Es debido a esta falta de discernimiento en el cristianismo moderno, que se popularizan conceptos como “es la letra la que hace a la música cristiana”. Por supuesto que esto no es cierto.

Con mucho más para decir y pensar, pero conciente de que estoy arando en un terreno muy escabroso, finalizo mi respuesta, no sin antes mencionar que hay quienes clasifican la música, a grandes rasgos, en dos clases: Superior e Inferior.

El Señor le bendiga ricamente. <>

[1] http://elojoprotestante.blogspot.com/2008/02/qu-es-la-msica-existe-la-msica_19.html

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del hermano Pablo Santomauro*


“El Código Real” Engañosa versión hebraica del Nuevo Testamento

14 septiembre, 2008

“El Código Real” Engañosa versión hebraica del Nuevo Testamento

Por Pablo Santomauro

Hace no mucho tiempo recibí esta carta de un hermano solicitando información sobre una nueva versión del Antiguo Testamento:

Mi pregunta es si el Nuevo Testamento fue escrito originalmente en hebreo. Me interesa saber porque circula entre algunos hermanos un Nuevo Testamento que presume ser traducción del hebreo, y se llama “El Código Real”. Me gustaría poder encontrar algún comentario serio al respecto. (www.elcodigoreal.com <http://www.elcodigoreal.com> )

Nuestra respuesta no se hizo esperar.
Siga leyendo haciendo click aquí


Respondiendo a un Ateo

6 septiembre, 2008

Por Pablo Santomauro


Hemos venido participando en un debate con algunos ateos recientemente. Deseo compartir algunos de los argumentos vertidos porque pueden ser de utilidad para el lector. Puntualizo que esta persona con la que debato es un físico nuclear de México. No digo esto para elevarme como debatiente, sino para que el lector perciba cómo un científico trastabilla ante los argumentos filosóficos y morales por la existencia de Dios. Las intervenciones del ateo están registradas en azul.

Lo de la maldad del dios de la Biblia es INJUSTIFICABLE por mas documentos que se quieran escribir.

Gracias por esta frase suya. Me da pie otra vez para probar que la existencia del mal es uno de los mejores argumentos para defender la existencia de Dios.

Al decir que Dios es malo, usted en forma subyacente está diciendo: Dios no existe. Esta es una variación del argumento “hay maldad en el mundo, por lo tanto Dios no existe”. Esta es una proposicion nada razonable y nada racional.

Paso a explicarme:

Cuando usted dice que algo es malo, ya sea relacionado con Dios o con los hombres, implícitamente esta usando un estándar de bien para juzgar y está juzgando que las cosas no son como deberían ser. En otras palabras, usted tiene una noción de lo que es bueno y reconoce que hay una realidad que corresponde con el Bien Supremo. Este último es un sinónimo de Dios.

Si usted es profesor y le da a un estudiante 90 puntos y a otro 80, usted está presuponiendo que el estándar o la norma máxima es 100.

Mi punto es: Si no hay Dios, de donde saca usted la norma de bien con la que juzga el mal?

¿Ve usted mi buen “físico nuclear de profesión” (falacia de autoridad de parte de usted?)? Al negar la existencia de Dios usted ha negado la existencia del bien y del mal. Puesto de otra forma, al negar la existencia de Dios, usted tiene que crear sus propios valores morales, algo imposible de hacer porque su ateísmo lo ha introducido al mundo del relativismo.

Cuando al famoso Bertrand Russell se le preguntó en base a qué condenaba los acciones de Hitler, el gran especialista en lógica cometió una falacia imperdonable para un ateo de su categoría. Russel contestó que Hitler era malvado porque “la mayoría de la gente está de acuerdo conmigo” (The existence of God, John Hick, MacMillan, 1964, p. 186). La falacia aquí es llamada “argumento ad populum”, se comete cuando se afirma que algo es verdad porque mucha gente lo considera de esa forma.

Cuando Russell fue finalmente arrinconado para que diga como él distinguía entre el bien y el mal, expresó: “por mis propios sentimientos” (Ibid., p. 186). ¡Caramba! ¡Otra falacia! Esta vez el “argumentum ad hominem circunstancial”, en el cual se dice que algo es verdad por las circunstancias de la persona. Lo que Russell  estaba en realidad diciendo era, “Según mis sentimientos personales, Hitler era malo”. Si Russell hubiera estado en lo cierto, Hitler podría haber dicho exactamente lo mismo, o sea, que de acuerdo con sus sentimientos, fue justificada la matanza de seis millones de judíos. Los sentimientos y opiniones de Hitler, su emociones y su felicidad estaban en completo acuerdo con sus acciones.

Ya ve, mi estimado, usted no está autorizado por sus propias creencias a emitir ningún juicio sobre lo que es malo o menos malo, bueno o menos bueno.

Además el ataque sobre las personas que se hace de parte de estos “cristianos” eso de “Educando a Martín Gianola” es bastante ofensivo para empezar, en vez de titular el artículo.”Refutando a un ateo” o algo por el estilo. Eso en Lógica se llama Ad Hominem, se ataca a la persona primero Además el autor de este artículo (Santomauro) recurre a otra falacia lógica que es el “Argumento de autoridad” haciendonos creer que como el es “estudioso de la biblia” puede tener mas razon que alguien.

Yo no veo la falacia. El “libre pensador” Gianola se puso a opinar sobre la omnipresencia de Dios – lo que sirve para recordar que ese fue el tema de mi artículo – y lo hizo sin realmente conocer el significado del término bíblico, creando un fantasma de su propia imaginación. Correspondía que alguien corrigiera a Gianola y al pensador  ateo argentino, Ladislao Vadas. Mi artículo ni siquiera es una refutación porque los argumentos de ambos en este tema eran insostenibles. Una corrección era lo adecuado.

En cuanto a lo ofensivo, nótese que estos ateos agresivos consideran que ellos pueden ofender expresando que los que creemos en Dios somos desafiados mentales, y lo dicen de varias maneras, pero cuando se les contesta en el mismo tenor, se ofenden. Esas son las reglas del juego, nosotros podemos ofender, pero ustedes no. ¿Por qué nó? “Por qué ustedes son cristianos”, replican (nótese la referencia a “cristiano” entre comillas que usted hace). Ustedes estipulan las normas del juego. Algo así como los musulmanes que en Ramadán dicen que hay una tregua. Tregua para ellos es que nadie puede atacarlos en esa época, pero ellos sí pueden despacharse con un bombazo que otro. Habría que declarar un Ramadán para la comunidad atea.

Si uno trata a la gente con condescendencia, debe estar dispuesto a ser tratado de la misma forma.

Decadente, como las religiones en general, perdiendo terreno, cuando si fuera verdad lo que tratan de transmitir (Los cristianos llevan 2000 años llevando la buena nueva y solo el 24 por ciento de la poblacion mundial es cristiana!!) las cosas serian muy claras.

Yo diría que mucho menos del 24 %. La mayoría de ese 24 % son cristianos nominales, culturales o sacramentalistas. No conocen la gracia de Dios, no h an nacido de nuevo, y de acuerdo con la Biblia tienen el mismo destino eterno que el ateo. A decir verdad, Dios prefiere al ateo antes que a estos cristianos religiosos tibios (le ahorro el verso porque usted no lee la Biblia).

Por otra parte, la Biblia nunca dice que todos van a creer, así que el argumento suyo no presenta ningún reto para el cristianismo.

Vale la pena un dios al que hay que salir a defenderlo porque es dudoso en su presentacion y accionar?

En realidad nadie sale a defender a Dios. Los que creemos en Dios reconocemos que él es soberano y no tiene que darle explicaciones a nadie por sus actos. Lo que sí hacemos es refutar los argumentos ateos y analizar si ellos tienen base racional y lógica. Esto a ellos los enfurece y los hace salir debajo de las piedras donde se esconden. El temor es que se investiguen sus creencias sin base en la realidad. Temen eso de la misma forma que temen que alguien investigue su pasado buscando las razones por las que se declararon ateos. Cuando uno hace la tarea de escudriñar en las vidas de los ateos famosos, se encuentra con que todos tuvieron razones personales para rechazar a Dios. Algunos se frustraron por desgracias en su familia, el abandono de un esposo/a, una experiencia negativa en alguna religión, la presión de vivir en una familia religiosa, y otros simplemente quieren vivir una vida sin valores morales.

¿Vale la pena una creencia que no acepta criticas ni pruebas que le servirían para modernizarse y captar incluso mas fieles?

Este es un ejemplo de cómo el ateo niega los absolutos y cree en el relativismo. Lo que usted dice, en otras palabras, es, ” si ustedes cambian sus creencias mucha más gente se haría cristiana”. Claro que nosotros podríamos hacer la misma sugerencia, si los ateos acomodan un poquito sus creencias, tendrían muchos más simpatizantes.

Así al pasar leo por ahi, en los escritos descalificadores de este cristiano (Pablo Santomauro), que supuestamente los ateos creen que el universo salió de la nada. Eso es lo que creen los cristianos! que dios lo creo de la nada.

Parece que usted lee al pasar. Yo por lo general presto atención cuando leo. Los cristianos no creemos que Dios creó el universo de la nada. Creemos que Dios creó el universo a partir de él, con sólo decidirlo. Como usted no cree en Dios, es obvio que desde la perspectiva atea el universo tuvo origen en la nada.

Soy físico nuclear de profesión.

¿Falacia de autoridad?

No los quiero aburrir con extensas exposiciones al respecto, pero la ciencia actual cree que el Big Bang (Probado sobradamente mediante la existencia de la radiación de fondo y el efecto doppler, entre otras cosas) no fue mas que un suceso cuántico.

Seguro … seguro … probadísimo.

¡Suceso cuántico! No sabiendo mucho de ciencia me animo a explicar lo que es un suceso cuántico en forma sencilla.

Un reptil puso un huevo hace mucho tiempo. Luego del período de incubación, ¿adivinen qué salió al romperse la cáscara? ¿Un reptil? Nooooooo …. ¡un ave! Eso es un salto cuántico.

Caballeros, la próxima vez que su esposa esté a punto de dar a luz, procure mantener las ventanas cerradas, no sea que se le vuele su hijo. Un suceso cuántico, ya sabe …

[la aparición del universo] Está avalado por PRUEBAS SALIDAS DE LABORATORIOS DONDE SE ACEPTAN ERRORES Y SE EXPERIMENTA HASTA LLEGAR A CONCLUSIONES O TEORIAS NO DEFINITIVAS, pero aceptadas por su contundencia.

Si no son definitivas, no podemos hablar de contundencia. El concepto es auto-refutable. Es como decir “era un chaparro bastante alto”. O como el título del libro de Vadas, “Razonamientos Ateos”, una contradicción en términos.

Que el universo apareció es una verdad con la que los cristianos estamos de acuerdo. El problema para los ateos es que no saben de donde apareció (de la nada?). Dicen que algo explotó, pero no pueden explicar qué fue lo que explotó. El ateo no puede llevarnos al origen del  universo por que sus razonamientos son falaces.

Una ultima cosa. La religion no es la dueña de la etica y de la moral. hay millones de Ateos que viven vidas perfectamente morales y eticas y no se puede decir lo mismo de muchos religiosos, de los cuales escuchamos noticias tremendas todos los dias.

Ya hemos  establecido que los ateos no pueden hablar de ética y moral porque su sistema de creencia no les permite surgir con un estándar. Me gustó lo de “millones”. ¿De verdad?

En cuanto a las “noticias tremendas” de “muchos” religiosos, creo que usted comete la falacia de generalización, atribuir al todo ciertas características de las partes.

Saludos cordiales.

Pablo Santomauro

*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del hermano Pablo Santomauro*
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