Meditando sobre nuestro Camino (segunda parte)

Por: Carmen Mazariegos López

Hageo 2 (Nueva Versión Internacional)

Segundo oráculo: La presencia del Señor
1 El día veintiuno del mes séptimo, vino palabra del Señor por medio del profeta Hageo:
2 «Pregunta a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, al sumo sacerdote Josué hijo de Josadac, y al resto del pueblo:
3 “¿Queda alguien entre ustedes que haya visto esta casa en su antiguo esplendor? ¿Qué les parece ahora? ¿No la ven como muy poca cosa? 4 Pues ahora, ¡ánimo, Zorobabel! —afirma el Señor—. ¡Ánimo, Josué hijo de Josadac! ¡Tú eres el sumo sacerdote! ¡Ánimo, pueblo de esta tierra! —afirma el Señor—. ¡Manos a la obra, que yo estoy con ustedes! —afirma el Señor Todopoderoso—.
5 Y mi Espíritu permanece en medio de ustedes, conforme al *pacto que hice con ustedes cuando salieron de Egipto.” »No teman,
6 porque así dice el Señor Todopoderoso: “Dentro de muy poco haré que se estremezcan los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme;
7 ¡haré temblar a todas las naciones! Sus riquezas llegarán aquí, y así llenaré de esplendor esta casa —dice el Señor Todopoderoso—.
8 Mía es la plata, y mío es el oro —afirma el Señor Todopoderoso—.
9 El esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera —dice el Señor Todopoderoso—. Y en este lugar concederé la paz”, afirma el Señor Todopoderoso.»

TITULO: Meditando sobre nuestro Camino (segunda parte)

Continuamos con el estudio de este precioso libro y es en esta semana que veremos como Dios después de hablar al pueblo por segunda vez, continua con las preguntas ¿acaso Dios no sabía que entre las personas del pueblo había ancianos que deseaban ver el templo como en su primera Gloria? ¡claro que si sabía! Pero como siempre Dios cuestiona para que la gente empiece a recordar empiece a desear. Ahora la casa está en sus principios o sea solo con el fundamento o los cimientos y abandonada por un año y el Señor cuestiona vv.3  ¿Qué les parece ahora? ¿No la ven como muy poca cosa? Y es en este punto donde quiero detenerme por un minuto, poniendo nosotros esta pregunta en nuestra mente ¿qué nos parece ahora la casa del Señor? Recuerde que la semana pasada estuvimos hablando del poco deseo de ir a su casa. Esto no es algo nuevo ni algo que no se relacione con ninguno de nosotros, pero aún más con los nuevos creyentes,  personas que están asistiendo a las células y que estamos queriendo alcanzar para el Señor, que debemos animar con nuestro ejemplo de asistencia; cómo podemos decirle a alguien que asiste a una célula ¡te veo en la iglesia! cuando no vamos a ella o que le den la bienvenida o lo vean con gusto cuando lo ven llegar a la iglesia de vez en cuando; no, no es posible queridos hermanos por eso el salmista y rey David que sabía muy bien la bendición que traía convivir con los que sentían lo mismo que él, y dijo en el Salmo 133:

Cántico de los peregrinos. De David.
1 ¡Cuán bueno y cuán agradable es
que los hermanos convivan en armonía!
2 Es como el buen aceite que, desde la cabeza,
va descendiendo por la barba,
por la barba de Aarón,
hasta el borde de sus vestiduras.
3 Es como el rocío de Hermón
que va descendiendo sobre los montes de *Sión.
Donde se da esta armonía,
el Señor concede bendición y vida eterna.

¡Wow! Que experiencia la del rey David una experiencia marcada en su vida ¿y cual era esta experiencia? Habitar con los hermanos leyendo su palabra, adorando a Dios teniendo un mismo sentir.
Que lindo es sentir la presencia de Dios en su casa.

Seguimos leyendo el texto cap. 2:4-5
4 Pues ahora, ¡ánimo, Zorobabel! —afirma el Señor—. ¡Ánimo, Josué hijo de Josadac! ¡Tú eres el sumo sacerdote! ¡Ánimo, pueblo de esta tierra! —afirma el Señor—. ¡Manos a la obra, que yo estoy con ustedes! —afirma el Señor Todopoderoso—.
5 Y mi Espíritu permanece en medio de ustedes, conforme al pacto que hice con ustedes cuando salieron de Egipto.”

¡Ánimo! El Señor nos da ánimo, ¡manos a la obra! Dice el Señor ¡ALELUYA!
El señor empieza dando animo en orden: primero el príncipe del pueblo, luego el sacerdote del pueblo y continua con todo el pueblo es como el texto del Salmo 133 empieza por la cabeza y luego cubre todo el cuerpo ¡ALELUYA! No le da gozo el Señor nunca desampara ni nos abandona a nuestra suerte vemos que por un año esperó el despertar de su pueblo pero al no ver reacción entonces Él accionó el botón del ánimo en su pueblo y es precisamente lo que ÉL hace en este presente nuestro, su Espíritu esta hablando a nuestros corazones diciéndonos levantate, buscame, lee mi palabra, adórame.  Somos de Él y su presencia nos anhela constantemente por no decir siempre como leemos en:

Santiago 4:5
¿O creen que la Escritura dice en vano que Dios ama celosamente al espíritu que hizo morar en nosotros?

Por eso hermanos míos busquemos al Señor y no resistamos a su voz mas bien resistamos a nuestra carne cuando quiere quedarse a ver televisión o simplemente a pasar el tiempo.
Leamos nuevamente los vv. 4 y 5 de Hageo.

4 Pues ahora, ¡ánimo, Zorobabel! —afirma el Señor—. ¡Ánimo, Josué hijo de Josadac! ¡Tú eres el sumo sacerdote! ¡Ánimo, pueblo de esta tierra! —afirma el Señor—. ¡Manos a la obra, que yo estoy con ustedes! —afirma el Señor Todopoderoso—.5 Y mi Espíritu permanece en medio de ustedes, conforme al pacto que hice con ustedes cuando salieron de Egipto.”»

Cuando nosotros decidimos aceptar al Señor, el Espíritu Santo de inmediato empezó a formar parte en nosotros y nosotros empezamos a formar parte de los hijos de Dios; ya no somos mas  su creación ahora somos sus hijos alentados por su presencia se nos manda a continuar adelante ¡Ánimo! Dice el Señor.

»No teman,6 porque así dice el Señor Todopoderoso: “Dentro de muy poco haré que se estremezcan los cielos y la tierra, el mar y la tierra firme;
7 ¡haré temblar a todas las naciones! Sus riquezas llegarán aquí, y así llenaré de esplendor esta casa —dice el Señor Todopoderoso—.
8 Mía es la plata, y mío es el oro —afirma el Señor Todopoderoso—.
9 El esplendor de esta segunda casa será mayor que el de la primera —dice el Señor Todopoderoso—. Y en este lugar concederé la paz”, afirma el Señor Todopoderoso.»
Llega la paz, la paz de Dios. <<No teman>> ¿a qué? a la escases, al frío, a la soledad la incertidumbre. Mire bien a la palabra del Señor que dice <<No teman>>
7 ¡haré temblar a todas las naciones! Sus riquezas llegarán aquí, y así llenaré de esplendor esta casa —dice el Señor Todopoderoso—.8 Mía es la plata, y mío es el oro —afirma el Señor Todopoderoso—.

Entonces porque temer si de Él es la plata y el oro, no despreciemos su casa, no trabaje horas extras sino dejemos todo en las manos de Dios dándole a El, nuestro tiempo y nuestro interés recuerde el cap. 1:6 del libro de Hageo:

»Ustedes siembran mucho, pero cosechan poco;
comen, pero no quedan satisfechos;
beben, pero no llegan a saciarse;
se visten, pero no logran abrigarse;
y al jornalero se le va su salario
como por saco roto.»
7 Así dice el Señor Todopoderoso:
«¡Reflexionen sobre su proceder!

De El Señor es la plata y el oro y El Señor suple todas nuestras necesidades si le buscamos a El primeramente.
Mateo 6:33

25 »Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa?
26 Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?
27 ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?28 »¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan;
29 sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos.
30 Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe?
31 Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?”
32 Porque los *paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.
33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.
34 Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.

Entonces dejemos todo en las manos de Dios y busquemosle, El Señor está deseando bendecir nuestras vidas;  nos está llamando a un regocijo con ÉL en su mesa, en su casa frente a su misma presencia… Aleluya ………Busquemosle y anhelemosle como él nos anhela como él nos desea como su espíritu nos inquieta, tenemos este testimonio, el testimonio de su propio pueblo que no fue sordo a su voz, porque sabían ellos  que Dios no estaba mintiendo solo les estaba recordando que con Él tenían todo que pudieran desear.  Él estaba dispuesto a darles como ahora está dispuesto a bendecirnos, a ayudarnos, a cubrirnos, a protegernos, a fortalecernos, a suplirnos nuestras necesidades, a sanarnos físicamente y emocionalmente, que mas podemos pedir,  si usted tiene algo mas para pedir pues está en libertad de hacerlo acaso no es El nuestro Padre,  acaso El no está dispuesto, claro que si, siempre esta dispuesto por eso nos anhela, por eso nos desea, para gozarse con nosotros y nosotros con El. ¿Que esperamos? Entonces usted y yo somos los invitados de honor en su casa no dejemos de ir.

Oremos…………….

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