Maldiciones Generacionales

Maldiciones Generacionales
Otra Falsa Doctrina

Por Pablo Santomauro

Poco a poco en el campo evangélico nos vamos acostumbrando a definir cosas inexistentes. ¿Cómo definir algo que no existe? Respuesta: De acuerdo a cómo lo han imaginado aquellos que dicen que sí existe. He aquí una definición básica: Una maldición generacional (ancestral o hereditaria) es un daño o perjuicio proferido sobre un individuo una o más generaciones anteriores y cuyo efecto es transmitido a sus descendientes a través del tiempo.

Se supone que el individuo que está bajo una maldición generacional ha nacido ya destinado a cometer ciertos pecados, o es propenso a sufrir ciertos males o desgracias, y es dominado por un poder que ningún humano puede controlar. Es por ello que se necesita un poder mayor, el de Dios, para romper o cancelar la maldición.

Cosas como la pobreza, enfermedades, problemas de carácter y temperamento, infidelidad, inconstancia, pereza, alcoholismo, drogas, obsesión sexual, promiscuidad, depresión, negativismo, esterilidad, inestabilidad mental, obesidad, etc., de acuerdo con esta teología, son pasadas de generación a generación en una familia.

Los mismos maestros que propugnan la liberación de demonios, prometen también romper o cancelar estas maldiciones supuestamente proferidas sobre sus antepasados que han sido transmitidas a través de su árbol genealógico. Una oferta de “dos por uno” difícil de rechazar ¿verdad?

Estilos de vida perpetuados

Cierta autora que promueve esta extraña teología, lista una serie de declaraciones supuestamente formuladas por gente que está o ha estado bajo el efecto de una maldición:

@ Todos en mi familia han muerto a los 39 años.
@ Mis cuatro hermanas se han divorciado.
@ Mi madre fue infiel y a pesar de aborrecer esa actitud, tengo una relación con un hombre casado.
@ Mis hermanos y hermanas “han tenido que casarse”.
@ Cada varón en mi familia ha sido alcohólico y mi hijo adolescente está bebiendo mucho.
@ No veo progreso en mi vida espiritual.
@ He sido despedido de cada empleo, o las compañías donde he trabajado han quebrado.
@ No puedo disfrutar la vida, porque siento que pronto sucederá una desgracia y así ocurre.
(Descubriendo y Rompiendo Maldiciones , Olivia Vega http://www.ccc.org.mx/calacoaya/dominical/2004/10_07-mar-2004.htm)

La autora finaliza diciendo: “Para entender las maldiciones debemos darnos cuenta que estamos lidiando con fuerzas poderosas que no podemos ver y que nuestros sentidos no pueden entender”.

En otras palabras, sin detenerse a pensar ni por un momento de que los males descritos pueden ser patrones de conducta adquiridos, un efecto natural de la Caída de la raza humana, una manifestación de la naturaleza pecaminosa del ser humano en general, hábitos de un pésimo trabajador en particular, y/o consecuencia de la crisis económica que predomina en el mundo, la autora del artículo determina automáticamente que las personas afectadas por estas cosas no son responsables de sus situaciones en absoluto, sino que son víctimas de una maldición que los alcanza desde el pasado en su línea generacional.

¿Maldición generacional o influencia parental?

No cabe duda que por regla general el carácter de los padres , así como la influencia que ellos ejercen sobre los hijos, juega un papel primordial en la personalidad y la conducta de los hijos y sucesivos descendientes. En muchas familias podemos encontrar que el alcoholismo, por ejemplo, afecta a las sucesivas generaciones, que en cierta forma sólo están imitando la conducta y los pecados de sus antecesores. Un padre borracho y jugador condena a su familia a la pobreza y una vida miserable desde todo punto de vista. Si los hijos imitan al padre, y los nietos al hijo, es claro que la pobreza y la desgracia se perpetuarán en la familia. Pero no se deben confundir los malos hábitos adquiridos por el ejemplo de los padres con una maldición que fue proferida por alguien y que debe ser rota por medio de una invocación especial pronunciada por un predicador especial.

Un concepto erróneo de maldición

El concepto de maldición que estos predicadores manejan está relacionado con poderes mágicos ocúlticos y superstición pagana, equivalente a un hechizo o un encantamiento que llevado al ridículo es similar al embrujamiento que convirtió al hermoso príncipe en un sapo. La gente involucrada en la brujería, la santería o el vudú, manejan estos conceptos mientras clavan agujas en un muñeco, le suenan la maraca al enfermo o bailan alrededor del cliente sacudiendo la pobre gallina.

Veamos cómo se define “maldición” en las propias palabras de aquellos que enseñan el concepto de maldiciones generacionales:

“¿Qué es una maldición? Es aborrecer, detestar, execrar, vituperar, condenar a una persona o cosa. Es atar a alguien con palabras o blasfemias. Una maldición es una fuerza demoníaca puesta sobre una persona o una familia a través de: palabras, o por voluntad y acción de alguien. Las acciones pueden incluir a los propios padres involucrados en actividades de ocultismo.” [Descubriendo y Rompiendo Maldiciones, Olivia Vega].

El autor Ignacio García comenta refutando esta definición:

“La primera parte (hasta antes del primer punto y seguido) es correcta, porque está copiada de un diccionario bíblico; el resto ya es de su propia cosecha. Agregarle incoherencias de su peculio a la definición, provoca que los MG (proponentes de las Maldiciones Generacionales) tengan dificultad para saber de dónde proviene la maldición. Porque por un lado apoyan su doctrina con Exodo 20:5, “…Yo visito la iniquidad de los padres a los hijos…”, en donde es Dios quien habla, pero luego invierten todo y dicen (como en el párrafo de arriba) que ¡”la maldición es una fuerza demoníaca”! O sea: Dios maldice pero el diablo le gana a maldecir.” [Maldición Generacional, Ignacio García, http://espadaymortero.iglesialatina.org/maldicion.htm]

El significado bíblico de “maldición”

Una maldición de parte de Dios es totalmente diferente al concepto ocúltico-pagano de la palabra. El primer uso de la palabra hebrea ârar ocurre en Génesis 3:17 (maldita será la tierra). Es un pronunciamiento de juicio sobre aquellos que quebrantaron un pacto. Maldición, en el contexto bíblico, es una expresión de la justicia de Dios que se aplica sobre alguien o algo como consecuencia de una decisión personal e intencional de desobediencia contra Dios, y que el hombre toma haciendo uso de su libre albedrío. Dios, entonces, pone distancia entre El y el pecado.

Ejemplo: En Deuteronomio 28, Dios establece las increíbles bendiciones que vendrán sobre el pueblo de Israel como resultado de la obediencia a los mandamientos de Dios (Dt. 28:1-14), y luego en contraposición expresa lo que ocurrirá como consecuencia de desobedecer voluntariamente esos mandamientos (Dt. 28:15-68), lo que es equivalente a “haber dejado a Jehová” (v. 20). Como vemos, una maldición de Jehová siempre conlleva el deseo de que el bien sea derramado sobre los que le aman y obedecen. No tiene el propósito primario de hacer mal. Aún más, las maldiciones de Dios no excluyen la posibilidad de arrepentimiento por parte de la persona, sino por el contrario, son enunciadas con el fin de que evitemos pecar contra Dios.

¿Pasan las maldiciones de Dios a los descendientes?

Las maldiciones pronunciadas por Dios son directamente dirigidas a individuos o naciones por pecados específicos, jamás son dirigidas a los descendientes de una persona. El capítulo 18 del libro de Ezequiel es categórico respecto a la errónea idea de que los hijos pagan por los pecados de los padres. Los judíos sufrían del mismo error que los promotores de la doctrina de la Maldición Generacional. Dios les dice en Ezequiel 18 que ya dejen de creer en eso: “… el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo …” (ver también Jer. 31:29-30)

En realidad, parece increíble que Dios tenga que repetir un concepto que ya había revelado al pueblo judío siglos antes: “Los padres no morirán por los hijos, ni los hijos morirán por sus padres; cada uno morirá por su pecado” (Dt. 24:16).

En el capítulo 9 del evangelio de Juan encontramos algo relacionado con el concepto que venimos tratando: “Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento y le preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres, para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres; sino para que las obras de Dios se manifiesten en él” (Jn. 9: 1-3). Los discípulos de Jesús aun seguían aferrados al mismo error que los judíos en los tiempos de Ezequiel. Si en realidad los hijos pagaran por los pecados de los padres, ésta hubiera sido la perfecta oportunidad para que Jesús corroborara o expandiera sobre la doctrina. Sin embargo, su respuesta fue directa y fulminante. Prácticamente les dijo que se bajaran del caballo de tal absurdidad.

¿Apoyo escritural para la doctrina?

Por supuesto que los maestros de la Maldición Ancestral citan pasajes bíblicos para apoyar la enseñanza. El favorito es el siguiente:

“…que visito [Dios] la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos”. (Éx. 20:5).

Este parece ser para ellos el pasaje que definitivamente establece que Dios castiga a los descendientes de los pecadores. El problema es que:

1) La palabra “castigo” no aparece por ningún lado, ni aun en las repeticiones del pasaje (Ex. 34:7; Nm. 14:18; Dt. 5:9).

2) El pasaje usa la palabra “visitar”. En hebreo es paqad; significa “visitar, inspeccionar, interesarse en”. Los rabinos judíos la traducen “….. yo soy Jehová tu Dios ….. que reviso la iniquidad de los padres sobre los hijos ….”

3) Los expertos que produjeron la versión Septuaginta del Antiguo Testamento del hebreo al griego usaron la palabra griega episkeptomai, que significa “observar, supervisar, cuidar, examinar de cerca”.

4) El pasaje se cita en forma parcial. El contexto es la prohibición de la idolatría por parte de Dios. La inferencia clara es que Dios visitará a las sucesivas generaciones de aquellos que cayeron en el pecado de idolatría para ver si continúan en los mismos pasos de sus ancestros. Esto es confirmado por la cualificación, “de los que me aborrecen”. En muchos casos, los hijos y descendientes inmediatos continúan en rebeldía contra Dios. La advertencia no está dirigida a aquellos que andan en los caminos del Señor.

5) La palabra “maldición” tampoco aparece en ningún lado, ni aun en las repeticiones. Ellos quisieran ver la palabra “maldición” en lugar de “maldad”, pero ni el lenguaje ni el contexto les permite forzar el concepto dentro del pasaje. La palabra de Exodo 20:25 es ‘âwon (generalmente traducida al español como iniquidad, maldad, culpa o pecado), mientras que maldición es ârar, como ya hemos visto.

Como vemos, tanto el castigo como la maldición sobre las generaciones venideras están ausente en el pasaje. Otro error de los maestros de la maldición hereditaria es ignorar totalmente el resto del pasaje, donde se enfatiza la misericordia de Dios sobre los que le aman y guardan sus mandamientos. Esto, automáticamente cancela cualquier pretensión de que un cristiano esté marcado por una maldición ancestral y deba ser liberado de ella.

Estimado lector, no se deje embaucar por aquellos que le inculcan ideas de que usted ha sido afectado por una “maldición ancestral, hereditaria o generacional”, “línea sanguínea familiar”, ” iniquidad familiar”, “líneas de iniquidad”, o cualquiera sea el mote que le apliquen a esta horrenda doctrina pergeniada por humanos, no por Dios. Usted, como cristiano, debe afirmarse en la verdad de que Cristo perdonó las iniquidades de muchos con su sacrificio en la cruz (Is. 53:11). <>

Lo anterior es una versión corta del artículo ¿Maldiciones Generacionales? publicado en www.calvarychapelamistad.org


*Este Escrito ha sido Publicado en este blog con el Permiso del hermano Pablo Santomauro*

18 comentarios para “Maldiciones Generacionales”

  1. Nora Dice:

    Increíblemente claro…

    muy pero muy buen artículo.

    …en verdad todo lo q viene de Calvary Chapel es bueno, tienen una gran procupación por mantener la sana doctrina.

    Saludos

  2. iberoag Dice:

    Gracias por su comentario y que Dios le bendiga.

  3. jaime pineda Dice:

    si busca detenidamente en la generacion de cain en la 7ma generacion se repite el pecado y tambien hay bigamia, y si busca detenidamente la generacion de set en genesis 5:21 en la 7ma generacion Dios bendice a henoc yo veo una gran marca de herencias ancestrales de maldicion por en lado de cain y de bendicion por el lado de set y no creo que sea casualidad que ambas sean en la 7ma generacion que opina de esto?

  4. iberoag Dice:

    La descendencia de Caín siguió el modelo y el tipo de religión que él mismo organizó. Como dice Judas 11a, “¡Ay de los que siguieron el camino de Caín!”. Ese camino es la creencia de un tipo de religión a la manera de la persona. Caín quería adorar a Dios a su manera, y no a la manera que Dios quería. Eso lo vemos hoy en tanta gente que busca lo mismo: una religión a su antojo. Los hijos, nietos y descendencia de Caín, aprendió de él. Esas maldiciones en la séptima generación, es de una descendencia rebelde que había aprendido a hacer la misma maldad que Caín. Sin embargo en la descendencia de Set, vemos lo opuesto, y por eso vemos una bendición.

    Las malas costumbres al igual que las buenas costumbres, se aprenden, y eso es lo que podemos ver en esta parte del Texto Sagrado. No es herencia generacional, sino herencia de comportamiento, osea, algo que se aprende.

    Que Dios te bendiga.

    Pastor Daniel Brito

  5. Nora Dice:

    Hola,
    Por casualidad habrá algún texto por aquí que trate el tema “Liberación” así como lo enseñan los del G-12?, me interesaría mucho leer vuestros comentarios.
    Dtb

  6. iberoag Dice:

    Hermana Nora,
    Nesecitamos un poco más de claridad en su pregunta para poder responderle adecuadamente. Hemos publicado un escrito de Pablo Santomauro sobre el G-12, que tal vez le pueda ayudar.

    http://iberoag.org/2008/06/07/el-g-12-y-la-sanidad-interior/

    Déjeme saber si responde a su pregunta, o si necesita más ayuda.

    Que Dios le bendiga.

    Pastor Daniel Brito

  7. merce Dice:

    creo que todo tiene su equilibrio, no todo lo que nos sucede es cosa de los demonios y tampoco todo lo que nos sucede es culpa de la carne. los extremos siempre son erroneos aun llenos de verdad. yo he experimentado maldicion en mi vida desde niña. por las noches presencias venian a mi habitacion y eso me llevo acabar siendo una esoterica en mi adolescencia ¿era eso causa de mi carno o pecado? . tambien creci aprendiendo caracter aprendido. pero puedo decir que existen cosas sobrenaturales profundas por encima de nuestro racocinio. me converti con 28 años y tenia ya un hijo de 3 años que vivia experiencias sobrenaturales en sus cortos años. ¿eran causa de su carne pecadora? no lo creo la influencia demoniaca de su madre lo estaba atormentando ¿no es eso maldicion? Gracias a Dios despues de años de luchas y aferrarme en el Señor aquello ceso. no se puede medir todas las vidas ni experiencias por un mismo rasero. hay que ponerse en las circusntancias ajenas antes de juga a ser jueces y sabelotodos aun teniendo muchos diplomas teologicos .

  8. iberoag Dice:

    Hermana Merce, aunque no sé los detalles de su adolescencia, creo que usted confunde maldición por consecuencias. Todas las cosas que hacemos tienen consecuencias buenas o malas. Tiene que leer el escrito detalladamente para que vea que el autor del artículo no está negando la existencia de demonios, pero sí está aclarando que eso que usted dice no es una maldición.

    Que Dios le bendiga.

    pastor Daniel.

  9. Edvaldo Dice:

    Amado hermano en Cristo.

    En la Palabra leemos que Abraham, presentó 2 veces a su esposa como su hermana (Isaac no había nacido), Isaac hizo lo mismo con su esposa( no habían nacido Jacob y Esaú), posteriormente su hijo Jacob (aún sin sus 12 hijos) le engaña a él. Años después sus hijos le mienten con respecto a José. ¡Si ellos no enseñaron a sus hijos a mentir, de hecho no habían nacido, por que se manifiesta el patrón de mentiras?

  10. Admin Dice:

    Hermano Edvaldo,

    Por supuesto que se manifesta en ellos después de haber nacido. En esos ejemplos podemos ver como se aprende a mentir y a ser tramposos. El pecado no solo se hereda, sino que también se aprende. No debemos confundir “pecado” por “maldición”.

    Que Dios le bendiga.

    Pastor Daniel

  11. Rosh Dice:

    Admin, dice usted que el pecado se hereda….le envio una info que encontré en internet estudios bíblicos en wordpress) , dígame que le parece okey? después si quiere puede visitar mi blog
    en donde hay temas sencilos o más profunfos.

  12. Admin Dice:

    Rosh, independiente de los teólogos a través de la historia de la Iglesia, la Biblia enseña desde la historia de la caída de Adán y Eva, que el pecado se hereda. Y nadie puede leer la Epístola a los Romanos y Corintios, sin ver la enseñanza del pecado original, y de la necesidad de un Redentor.

    Que Dios le bendiga.

    pastor Daniel Brito

    P.D. Estos temas los podemos tratar más a fondo en mi blog personal al que usted ya ha visitado.
    El blog del pastor Daniel

  13. danilo carrion Dice:

    las maldiciones generacionales no existen cada uno es artifice de su vida pecaminosa y no tiene que pagar pecados de sus padres o abuelos.esa falsa doctrina trata de confundir a muchos.Ademas en ex 20:5 trata sobre la idolatria no de maldiciones generacionales y ellos tuercen las escrituras para sus propositos.

  14. pastordanielbrito Dice:

    Hermano Danilo, gracias por su visita a este sitio. Estamos de acuerdo con usted.

    Que Dios le bendiga.

  15. Nico Dice:

    Queria hacer una consulta, ¿que se hereda? porque obiamente la maldicion que le puso Dios a Adan sigue sobre nosotros, y la que puso sobre eva tambien sigue sobre las mujeres, ademas estamos caidos porque el pecado de adam tambien no afecto, ¿como se define eso?… no entiendo muy bien, me lo podria aclarar. Bendiciones.

  16. pastordanielbrito Dice:

    Hola Nico, gracias por su comentario.

    Todos estamos bajo pecado, porque hemos heredado el pecado original.

    (Romanos 3:23) “pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios”

    Nico, el pecado es la condición de la persona que es pecador,. De ahí la lucha interna del Cristiano. El pecado original se hereda, y se aprende el pecado actual.

    Ahora, las supuestas maldiciones son en muchos casos pecados de los padres. Pero Nico, la biblia aclara muy bien que cada persona es responsable por sus pecados. Nosotros heredamos el pecado original, pero no heredamos los pecados de nuestros padres. Esos son individuales.

    Lo que sí se hereda de los padres, son las consecuencias de las malas decisiones que ellos hicieron, pero eso no es una maldición.

    Que Dios te bendiga.

  17. Juvencio G. Flores Dice:

    Y que de las enfermedades que se heredan. Son las enfermedades bendiciones o maldociones?

  18. pastordanielbrito Dice:

    Hola Juvencio Flores, las enfermedades son el producto del pecado original. Vivimos en un mundo caído, donde nuestros cuerpos físicos a veces no funcionan muy bien.

    Hay diferencia entre el cuerpo físico, y las cosas espirituales. Las maldiciones trabajan en el área espiritual, mientras que las enfermedades trabajan en un cuerpo que está propenso a envejecer, y a tener problemas genéticos. Son dos cosas muy diferentes.

    Bendiciones.

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